ARMONÍA.
Somebody to love de Queen, sonaba a través de los altavoces que se encontraban en mi habitación. Era muy común que la alarma de mi teléfono cambiara con los días y con las mejores canciones de todo el mundo, así me levantaría con los mejores ánimos, y cuando Queen hacia acto de presencia, era inevitable no levantarse bailando.
Tomo mi teléfono y apago la alarma para colocar esta vez mi playlist, abro las cortinas de mi habitación dándole paso al sol brillante, arreglo mi cama para evitar tener trabajo al regreso de clases. Me meto en la ducha y Radio Ga Ga, sonaba. Tomo el pote del shampoo como si fuera un micrófono, a pesar de tener poco cabello en mi cabeza, me lo lavaba constantemente.
— All we hear is radio ga ga. Radio blah blah. Radio, what's new? Radio, someone still loves you.
— ¡Ya sal del baño Armonía! — el porrazo fuerte en la puerta del baño daña todo el concierto que le daba a todos mis admiradores.
Me envuelvo en la toalla y salgo. Sobre la mi cama, mi madre había colocado el uniforme completamente planchado, me cambio a la velocidad de la luz y por último coloco mi peluca, tomo mi bolso y teléfono para bajar a desayunar.
— Buenos días madre. — me acerco a ella y planto un beso en su mejilla.
— Buenos días hija, aquí tienes tu desayuno. — me entrega un plato, con pan tostado y huevos revueltos.
— Gracias mamá.
Me siento en el desayunador y comienzo a engullir la comida.
— ¿Cómo la pasaste ayer? — Roció se sienta a mi lado.
— Estuvo bien, en Bonga plaza es muy lindo. — respondo.
— ¿Solo fueron a aquel lugar?
Miro a mi madre y esta tenia una ceja enarcada.
— Sé que ya sabes, que no solamente fui al Bonga.
— Armonía, se que ya eres madura, te toco serlo desde muy pequeña, pero recuerda que tienes una condición bastante delicada.
— Ya lo sé mamá, es solo que me nos encontramos con un amigo del hospital y decidimos ir al planetario.
— ¿El también tiene leucemia?
— No, pero su hermanita tiene cáncer. — mi madre asiente con la cabeza.
— Quiero que te cuides mucho Armonía, mi vida seria triste si no estas.
— Yo jamás te dejaría ma, ni siquiera cuando fallezca.
— Ya no toquemos ese tema ¿Sí? Desayunemos con tranquilidad.
Para mi fue un alivio que mi madre no se enojara por lo que hice, quizás, alguien que la conocía le informa acerca de mi paradero, pero se que algo dentro de ella cambio y acepto que debería vivir mi vida junto con mis amigos, crear bonitos recuerdos los cuales van a perdurar por siempre en mi cabeza.
Luego nos subimos al auto, por las mañanas ella me llevaba y Dylan me regresaba sana y salva. Ninguna de las dos menciono más nada al respecto, a través de la radio estaban dando las noticias matutinas, anunciaban que pronto una gran banda de asiáticos daría un concierto en nuestra ciudad, no escuchaba mucho k-pop, pero si era adicta a los doramas, pero estoy segura de que levantaran revuelo al momento de pisar el aeropuerto de LAX.
— Nos vemos por la noche cariño.
Dice mi madre cuando estaciona en frente de la escuela.
— Hasta luego mamá.
Salgo del auto y entro a la escuela, pero vaya cosa extraña, que la mayoría de las chicas se encontraban reunidas cerca de la dirección cuchicheando y sonriendo plácidamente. Me encojo de hombros y me dirijo a mi casillero, guardo lo que no necesitaba por el momento y me quedo con los libros de historia.
— ¿Qué creen que sea lo que esperan allí? — dice Julieta con una mueca. Mis tres mejores amigos se acercan. — Saraí, ya que tu eres la chismosa de la escuela, averigua.
— No soy la chismosa. — le da un golpe en la cabeza. — pero quizás sea un chico nuevo, porque hay solo niñas reunidas.
— Si debe ser eso. — Dylan la apoya.
— Que nos de igual. — me encojo de hombros. — mejor entremos al salón.
— Si, eso suena mejor. — dice Julieta.
— Entonces vamos. — habla Dylan. Pero ninguno de nosotros se movía.
— Vamos. — Saraí hace un movimiento con su cabeza para que fuéramos al salón.
Pero lo en realidad sucedía es que ninguno de nosotros se quería mover para averiguar quién era el nuevo. Vimos como las chicas se comenzaron a esparcir, nosotros nos recostamos a los casilleros para ver la caravana de chicas suplicando con un chico, y quizás podía ser algún hijo de famosos.
A medida que todas se hacían aun lado elogiaban cada uno de los atributos, y por sus descripciones se escuchaba bastante guapo.
— Como un demonio, ¿Qué tanto se puede demorar alguien en caminar? — dice enojada Julieta por no tener el chisme completo.
— Quizás es porque Claudia es la que siempre escogen para enseñar toda la escuela. — hablo también a la expectativa.
— Yo también he sido elegida para mostrar la escuela. — comenta Saraí.
— Pero en la mayoría todas han sido mujeres y con la zorra de Claudia siempre son hombres. — bufa Julieta.
— ¡Ahí viene!
Unas chicas a nuestro lado gritan por lo bajo y de inmediato nos colocamos a la expectativa.
— En el pasillo principal siempre nos reunimos todos durante la mañana para hablar de todo un poco.
Dice Claudia con su voz chillona.
Me rio de la estupidez que dicen, por lo general se reúnen en el pasillo principal para sacarme de mis cabales y si este chico se une a su clan, lo mas probable es que se ría de mí.
Pero no era alguien desconocido, o el hijo de algún famoso. Su mirada se poso en la de nosotros y brillo con fuerza. Claudia lo tenia agarrado del brazo tal cual como si fueran una pareja de novios.
— ¡Chicos! — Alex al vernos se zafa del agarre de Claudia dejándola desconcertada a mitad de su pasarela. — los estaba buscando.
— Nos alegra que te hallas decidido. — le hablo.
— Tenían razón, aunque no deje mi trabajo. — responde con una sonrisa.
— ¡Para nosotros es un gusto tenerte aquí! — Julieta camina en el medio de la pasarela empujando a Claudia a un lado. — seremos nosotros quienes te den el tour por toda la escuela.
— Eso suena bien. — apoya Alex.
— No, no, no. Soy yo quien le dará el tour a Alexander. — una muy celosa Claudia levanta su voz ante la “Injusticia” que se acaba de cometer.
— Gracias por el recorrido que me hiciste, mis amigos pueden hacer el resto. — Alex intervine.
Claudia nos lanza a una mirada y zapatea con fuerza.
Los murmullos de elogio hacia Alexander habían acabado, convirtiéndose en exclamación de sorpresa ante lo que había sucedido. A la abeja reina le habían movido el panal derrumbando parte de su reino y en tan solo unos segundos, todos se fueron alejando de nosotros como si fuéramos repelente.
— Gracias a Dios que los encontré, ya no la soportaba. — dice Alexander refiriéndose a Claudia.
— Ella es nuestra archienemiga. — le informa Dylan. — si no te hubiéramos salvado de ella, probablemente fueras su novio numero 50 y no estamos exagerando.
— Vaya. — Alexander se sorprende. Entonces posa su mirada sobre mi y sobre el bolso que llevaba en mis hombros. — déjame llevar tu mochila.
— No es necesario Alexander. — le sonrió con pena. — solo déjame ayudarte ¿Sí? – miro a mis amigos los cuales se colocaron detrás de Alex y levantaron sus pulgares y en sus rostros se podía ver la felicidad.
— Está bien.
Me deshago de mi bolso y se lo entrego, el lo coloca en su hombro libre y mira a mis amigos.
— ¿Qué clases tienen ahora?
— Historia. — respondemos todos al mismo tiempo.
— Que coincidencia, yo también tengo Historia.
— Entonces ahora sí, andando.
Caminamos en dirección al salón donde nos ubicamos como siempre, con la única diferencia que Alexander se sentó al lado de mi pupitre, dándome por último mi bolso. Pronto el timbre para entrar a clases suena y los alumnos comienzan a entrar entre esos Claudia, la cual al vernos nos vuelve a lanzar miradas asesinas, pero cuando osa su mirada en Alexander cambia totalmente a una sonrisa resplandeciente.
Maldita loca.
Pensé.
La clase comenzó y el profesor ni siquiera se tomo el tiempo para presentar al chico nuevo, aunque por el espectáculo que se dio afuera ya la mayoría lo debía conocer. Por alguna extraña razón me sentía… feliz de tenerlo entre todos nosotros, en lo poco que lo pudimos conocer demostró ser un gran chico y con sentimientos realmente gigantesco y amor por su hermanita, aunque sea también una vibra, pero no la culpo, debe estar enojada con la vida e intenta desquitarse con todos a su paso.
Cuando llego la hora de ir a la cafetería para reponer fuerzas ya que se acabó el medio tiempo de este juego llamado “Escuela” mientras hacíamos la fila para tomar nuestra ración de comida la muy víbora de Claudia se acerca a Alexander como si nosotros estuviéramos pegados en la pared.
— Oye Alex ¿Qué tal si nos acompañas a nosotros en la mesa y nos conocemos todos? — Claudia señala en dirección a la mesa de sus amiguitos, donde había porristas y jugadores de otros deportes. Alex nos mira a nosotros y como si no hubiéramos escuchado lo que dijo cruella de vil giramos nuestras miradas a otro lado.
— Temo que debo rechazar tu propuesta, será en otra ocasión.
— Pero… — Claudia ríe nerviosa. — ¿Por qué quieres esta con ellos que son perdedores?
— ¿Por qué son unos perdedores? — Alex mira a Claudia aguantando la risa. — por que hasta donde yo sé, mi buen amigo Dylan es capitán del equipo de basquetbol, Saraí es la cara que ven casi todos los días a través de los televisores dando las noticias estudiantiles, Julieta esta en un grupo de baile bastante famoso llamado for Jump y Armonía es una de las chicas más inteligentes que he conocido.
Claudia mira esta vez con enojo a Alexander y además de eso se encontraba incomoda porque un chico la había rechazado delante los presentes.
Efectivamente la mayor parte de la cafetería se encontraba viendo nuevamente el rechazo de Thiago Alexander Royal. Así que reí mentalmente por el poco pudor que tenia Claudia.
— Además soy todo un nerd, tengo un promedio de 9.8 y con un alto IQ, además también me puedo desempeñar en distintos deportes ya que mis padres decidieron dejar que explorara, entonces Claudia, te puedo decir que ellos son mi grupo némesis.
— ¡Uh! — Julieta rompe en carcajadas ante la decente humillada que Alex le dio a nuestra archienemiga.
— Juntándote con ellos has perdido toda posibilidad de estar con los populares.
— El hecho de que una persona o un grupo de personas se llame “Populares” indica el alto grado estupidez humana que alguien puede tener, porque a pesar de que todos aquí no tengamos la misma posición económica u otros rangos, todos somos iguales. — Alexander le responde una vez más con la cruda realidad.
ESPEROOOOOO MUCHOOOOO que le haya gustado el capítulo, fue hecho con mucho amor y cariño, y lo que sigue será un poco de relleno.
Muchos besos y abrazos
XOXOXO