Ante sus ojos marrones observandome de forma desafiante sentí como todo dejo de paciencia abandonaba completamente mi cuerpo, dejando salir mi verdadero mal carácter. _Sí, y ¿sabes qué? Me estás dando completamente la razón a ello. _Felicitaciones por la noticia.-Soltó él con sarcasmo, en un tono bajo. Me quedé un segundo observándolo fijamente, perpleja ante su comportamiento mientras él se mantenía ocupado cocinando. _De acuerdo, ¿Sabes? Vete al diablo, Luke. Creí que me empezabas a caer bien y que habías madurado. Pero se nota que sigues siendo el mismo imbécil que has sido siempre. Él no respondió ante esto, a pesar de saber muy bien que me había oído. En un ataque de furia me marché de ahí y subí las escaleras a mi cuarto cerrando la puerta con fuerza detrás de mi. Un

