_¿Megan? Preguntó él, bajando el vidrio del acompañante para poder verme. Yo bajé mi cabeza, aún con mis audífonos puestos, intentando notablemente ignorarle. _¿Podemos hablar por favor? ¿Por qué ignoras mis llamadas?- Insistió nuevamente, obteniendo nada más que silencio de mi parte.- ¿Megan? _¿¡Qué!? Respondí finalmente frenando mi paso para verle. _¿Qué te sucede? Te comportas extraña desde ayer. Me crucé de brazos mientras intentaba respirar hondo y encontrar paciencia para la audacia que tenía de preguntarme tal cosa. _¿En serio lo preguntas? Su rostro parecía confundido, como si realmente no entendiera el por qué de mi comportamiento hacia él. _¿Puedes subir? Hablemos como personas civilizadas. _No puedo.-Solté secamente.-Tengo que ir hacia la biblioteca. _Yo

