“No te entiendo", comenté con sinceridad, y él suspiró. “Es mejor", respondió, y se puso de pie. Ingresamos al consultorio, donde nos explicaron el procedimiento de la ecografía. Asentí, aunque nunca antes me habían hecho una ecografía. Me acostaron en una camilla y me aplicaron un gel un poco frío en el vientre. Luego, pasaron una bolita por encima de mi vientre y enseguida comenzaron a escuchar un latido. Sorprendida, abro los ojos y miro hacia la pantallita que está a mi lado. “Es el corazón de tu bebé", comenta la doctora, y yo no puedo creerlo. “¿De verdad?", pregunto asombrada, y ella asiente. “Mira qué bonito", comentó, y Emilio, que está a mi lado, me toma de la mano. “Qué bonito suena su corazón", comenta Emilio, y yo sonrío. “¿Y este es el bebé? Aún es muy pequeño para sa

