Maritza era una escritora conocida, lo sabía; había creado un sinfín de libros, había roto con las expectativas de su editora, aunque eso significaba que jodiese más. El nuevo desafío además de los malditos tiempos de entrega esta vez, era crear algo nuevo, algo que te hiciese sentir cosas. ‘’Simplemente haz lo tuyo’’ Le dijo Yasna antes de cortarle la llamada muy animada. Ella quería algo erótico, se preguntaba de donde carajos sacaría algo nuevo. Últimamente… ya nada le hacía sentir lo mismo, tampoco las relaciones humanas eran una prioridad. ¡Falta algo! Tal vez … ¡Experimentar! Algo que la inspire a crear nuevas historias y que los lectores puedan estar en el mismo lugar que ella. Piensa pervertidamente en esa posibilidad… ‘’Hoy será un día diferente’’ se dice a mí misma, un momen

