Todo me viene saliendo tal cual lo he planificado. Camelia tiene que padecer, aunque sea un poco lo que sentí. Ella no puede quedar impune ante tamaña omisión. Era su obligación notificarme de la existencia de Alessia de inmediato, era su obligación darle esa felicidad a mi madre. Por su culpa pude conocer en carne viva el sufrimiento de sentirme un hombre incompleto, un hombre incapaz. Ella más que nadie me lo debía. Yo que la ayudé cuando más necesitada estuvo. Yo que ayudé a solventarle la crisis económica por la cual pasó en la época en la que su madre estaba grave de salud. Con mi dinero si bien no logró salvarle la vida a la señora, sí logré alargarle unos días más de ella. Con mi dinero seguramente escapó del país, profiriéndome la mayor de las traiciones. Con mi dinero se burló d

