Capitulo 21 —Oye ¿Qué te pasa? ¡Suéltame! —digo soltándome de su agarre. Alfredo detiene sus pasos afuera de la mansión, él me ve molesto a la vez con un aire de indignación. —Es que es increíble tu descaro, todavía que… ¡Tu hermana! Provoco la ceguera de Carolina te atreves a darle consejos—traga saliva. —Mi hermana no tuvo nada que ver, esas son ideas de tu mamá la misma que está llenando de odio—tiemblo de coraje de solo escucharlo culpar a Aranza de esto. — ¿De qué hablas? —frunce el ceño. —No lo sé dime tú. Por favor, Alfredo, a veces eres tan dulce y caballeroso, pero luego viene tu mamá a compararte con tu hermano y te vuelves prácticamente otro ¿Por qué no me dices qué es realmente lo que sientes o lo que escondes? Lo miro por un determinado momento, cada segundo que pasa él

