Analizar

1637 Words
Con un vaso de licor en la mano, miradas juzgadoras alrededor y la música llenando el aire, el bar estaba más vivo que nunca. Era sábado por la noche Y por una vez… no estaba ahí trabajando, estaba ahí viviendo Sentada en una mesa con Gloria y Paul, los únicos dos amigos que realmente conocían mis días buenos y mis días de infierno. La luz tenue del lugar hacía que todo se sintiera más ligero, como si el mundo de afuera no existiera por unas horas —¡Por sobrevivir otra semana! —dijo Gloria levantando su vaso —Por eso —respondió Paul, chocando el suyo con el de ella Yo levanté el mío también, riendo —Y por no volvernos locos en el intento —los tres brindamos El licor quemó suavemente en mi garganta, pero no me importó. El ambiente, la música y las risas alrededor hacían que por un momento olvidara las facturas, las preocupaciones… y todo lo demás que siempre cargaba —Hoy te ves demasiado feliz —comentó Gloria mirándome con una sonrisa sospechosa —Eso da miedo —añadió Paul —¿Qué? ¿Ahora no puedo estar de buen humor? —respondí fingiendo indignación Gloria entrecerró los ojos —No… es que cuando tú estás así siempre hay una historia detrás —solté una risa Porque si supieran la tormenta que había sido mi semana…Y, sobre todo… si supieran que el nombre de Demian seguía rondando peligrosamente mi cabeza Di otro sorbo a mi bebida, mirando la pista de baile Por esta noche, al menos, quería olvidarme de todo Y disfrutar Bailamos, saltamos, tomamos y gritamos La música retumbaba en el suelo y en el pecho, haciendo vibrar cada rincón del bar. Las luces giraban sobre nuestras cabezas mientras la gente reía, cantaba y se dejaba llevar por la noche Pero lo mejor de todo… era que por unas horas podíamos ser quienes realmente éramos Jóvenes. Libres. Con derecho a un poco de diversión No era la Alexandra que contaba monedas para pagar facturas No era la que pensaba en el fin de mes, en las medicinas o en el peso de responsabilidades que nadie más veía No. Esta noche era solo una chica más Una que reía con sus amigos, que bailaba sin pensar en el mañana, que gritaba la letra de canciones que apenas conocía Gloria giraba a mi lado riendo mientras Paul hacía un intento ridículo de baile que nos hacía reír aún más Y por un momento… solo por un momento… todo parecía ligero Pero incluso en medio de la música y la alegría, algo dentro de mí seguía inquieto Porque no sabía exactamente de qué debía sentirme feliz ¿De haber vendido toda la comida con mi madre? ¿De tener una noche libre? ¿De estar rodeada de amigos? ¿O de ese peligroso pensamiento que seguía cruzando mi mente sin permiso…? El recuerdo de Demian apareció otra vez entre mis pensamientos como una chispa imposible de apagar Y eso… eso era lo que más me confundía Estábamos sentados alrededor de la mesa, agotados después de tanto bailar. El sudor aún nos enfriaba la piel y las risas seguían saliendo entre respiraciones agitadas Paul bebía agua como si acabara de correr una maratón, mientras Gloria se abanicaba con una servilleta y yo los miré un momento Había algo que llevaba horas dando vueltas en mi cabeza Así que simplemente lo solté —Demian me propuso ser su amante El efecto fue inmediato, Paul escupió el agua que tenía en la boca en un chorro descontrolado —¡¿QUÉ?! —tosió, golpeándose el pecho Gloria, en cambio, se quedó completamente quieta y su expresión pasó de la sorpresa… al análisis —Repite eso —dijo lentamente Suspiré y me recosté contra la silla —Eso… que quiere que sea su amante —Paul seguía limpiándose la boca con una servilleta —¡Ese tipo está loco! —dijo—. Bueno… no, espera… está loco y tiene buen gusto, pero sigue estando loco Gloria no se reía, ella me estaba mirando fijamente —Alex… —dijo con calma—. ¿Y tú qué le dijiste? —jugué con el borde de mi vaso, evitando sus ojos por un momento —Nada todavía —Paul abrió los ojos —¿Nada? ¡¿Cómo que nada?! —Gloria se inclinó un poco hacia mí —Eso significa que lo estás pensando El silencio entre nosotros se volvió pesado Porque, en el fondo… sabía que tenía razón —Quiero… pero también no —terminé diciendo, dejando caer la cabeza hacia atrás en la silla El silencio duró apenas un segundo —Creo que voy a vomitar —dijo Gloria, llevándose una mano a la frente Paul soltó una carcajada —Dramática —murmuró, dándole un pequeño golpe en el hombro —¡No es drama! —respondió ella, mirándome de nuevo—. Alex, estamos hablando de Demian Hernández… casado Suspiré, jugando con el borde del vaso entre mis dedos, otra vez —Lo sé —respondí, sincera Paul se inclinó hacia la mesa con una sonrisa torcida —Yo que tú… me lo como… y después lo olvido —Gloria lo miró horrorizada —¡Paul! —le reto, pero este solo sonrió —¿Qué? —se encogió de hombros—. Solo digo que el tipo está bueno, tiene dinero y claramente la quiere. No veo el problema en disfrutar un poco —claro que no tiene problemas, Paul tiene razón —El problema —respondió Gloria señalándolo— es que tiene esposa Paul levantó las manos como si se rindiera —Bueno… sí, ese pequeño detalle —se rio por igual Gloria volvió a mirarme, esta vez con mucha más seriedad —Alex, tú no eres ese tipo de chica —cree que no lo sé, pero... Sus palabras me hicieron apretar el vaso con más fuerza Porque en realidad… ni siquiera yo sabía qué tipo de chica era en ese momento Por un lado estaba el peligro, la tentación, la forma en que Demian me miraba como si yo fuera lo único en la habitación Y por otro lado… todo lo que podía salir mal Suspiré lentamente —Ese es el problema… —murmuré—. Que cuando estoy cerca de él… no pienso en nada de eso —Debes alejarte de él, Alex —dijo Gloria con una seriedad que casi nunca usaba—. ¿Oíste? Lejos de ese tipo La miré unos segundos —Claro que entendí —respondí—. Eso voy a hacer Mentí fatal Lo supe en el mismo instante en que lo dije. Porque en el fondo también sabía otra cosa: si Demian volvía a mirarme como lo hizo… si volvía a decirme lo mismo… probablemente aceptaría Sin discutir Sin pensar demasiado Pero Gloria no vio nada de eso en mi cara Solo vio lo que yo le dejé ver Y entonces sonrió… pero de una manera diferente. Más tranquila, más aliviada, como si de verdad creyera que acababa de salvarme de caer por un precipicio. Eso hizo que algo dentro de mí se sintiera peor, porque Gloria siempre había estado ahí, protegiéndome, defendiéndome Incluso metiéndose en problemas por mí. Y aun así… yo estaba a punto de hacer exactamente lo que ella temía Le devolví la sonrisa, intentando que pareciera sincera Mientras por dentro sabía que esa promesa… probablemente no iba a durar mucho Nos quedamos un rato más en el bar La música seguía sonando, pero ya no bailábamos. Solo hablábamos, reíamos y descansábamos después de todo el movimiento de la noche. Poco a poco el cansancio empezó a ganarnos, y cuando nos dimos cuenta ya era tarde Salimos los tres juntos El aire de la noche estaba fresco, y por primera vez en días sentía la cabeza un poco más ligera. Caminamos hasta el auto de Paul, todavía bromeando por cosas sin sentido, como si quisiéramos alargar un poco más ese momento antes de volver a la realidad Me dejaron en la puerta de mi casa Nos quedamos un rato más en el bar La música seguía sonando, pero ya no bailábamos. Solo hablábamos, reíamos y descansábamos después de todo el movimiento de la noche. Poco a poco el cansancio empezó a ganarnos, y cuando nos dimos cuenta ya era tarde Salimos los tres juntos El aire de la noche estaba fresco, y por primera vez en días sentía la cabeza un poco más ligera. Caminamos hasta el auto de Paul, todavía bromeando por cosas sin sentido, como si quisiéramos alargar un poco más ese momento antes de volver a la realidad Me dejaron en la puerta de mi casa —Descansa —dijo Gloria antes de irse —Y recuerda tu promesa —añadió, señalándome con un dedo Asentí con una sonrisa —Claro —le respondí El auto se alejó por la calle hasta desaparecer en la esquina Entré a la casa despacio, tratando de no hacer ruido para no despertar a mi madre. El silencio del lugar era muy distinto al ruido del bar, casi demasiado tranquilo, pero algo había cambiado en mí Ya no sentía culpa Ni miedo Solo una especie de decisión que se iba formando lentamente en mi pecho. Cerré los ojos un momento y el rostro de Demian volvió a aparecer en mi mente Su voz Su mirada La forma en que me había abrazado... Suspiré Tal vez estaba cometiendo un error. Tal vez estaba caminando directo hacia un problema enorme Pero si volvía a pedírmelo… si volvía a decirme que me quería a su lado… Perdón, Dios mío Pero esta vez no pensaría demasiado Esta vez… sería capaz de aceptar ser su amante, sin importar lo que hubiera en el camino
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