UNA VIDA RUTINARIA

1729 Words
❆BELMONT❆ Desde que mi esposa murió dejándome a cargo de una niña, su cuerpo débil no resistió el parto, eso fue hace tres años, en el transcurso de estos años le he cambiado niñera a mi hija, ninguna cumple con los requisitos, si no es una cosa es otra. Hace dos días despedí a Soraya, su niñera de hace seis meses, pensé que ella era la correcta hasta que la encontré desnuda en mi cama, no quiero mujeres que me ofrezcan su cuerpo, además yo tengo mis propios gustos. Ahora me toca andar a mi hija donde yo vaya, mi secretario me ayuda de cierta forma, es padre de cinco hijos. —Señor, la niña se aburre en su oficina. —Hazle gracias, comprarle juguetes, me siento cansado, tengo que encontrar una niñera pronto. —Si desea le hago la entrevista a las que postulan para ese cargo. —No quiero cualquier mujer, mi niña odia a la mayoría de sus niñeras, algunas son muy groseras. —Tiene razón. —Ella estará a mi lado, tu trata de entretenerla. —Pero señor, ese no es mi trabajo, soy su secretario. —Dije que este será tu trabajo, además le simpatizas. —Como ordene, aunque no es justo, en la noche tengo que aguantar a mis hijos y en el día a su pequeña. No creo resistir mucho. —No seas llorón. Al llegar a casa, baño a mi pequeña y la acuesto a dormir, ella es muy cariñosa conmigo. A veces me pregunta por su madre, yo le muestro sus fotos y ella sonríe al verla, miramos los fines de semana los videos de nuestra boda, ella aplaude cuando su madre camina al altar. Estoy por dormir cuando me entra una llamada. —Halo. —Hermano ¿Cómo estás? —Bien, ¿Qué pasa? —¿Qué? ¡Acaso no puedo llamar a mi hermano mayor! —Habla con la verdad, sabes que no puedes engañarme. —Tienes razón me dejé con mi marido, no lo soporto, se emborracha casi todos los días y lo que me decepciono es que en una de esas borracheras me llamo con el nombre de otra mujer. —¡Y! —Crees que me puedo quedar con ustedes. —En ese momento una sonrisa se figuró en mi rostro rígido. —Perfecto, cuando te recojo en el aeropuerto. —Estás seguro, pensé que me regañarías. —Para nada hermana, Cloe estará contenta de que su tía pase momentos con ella. —Entiendo, aún no has encontrado niñera. —Es frustrante, pero que mejor compañía que su propia tía. —Está bien, no obstante, tienes que pagarme porque no podré trabajar. —Tú no tienes necesidad de trabajar, bien lo sabes. —Mañana a mediodía llego. —Perfecto. Las cosas estaban mejorando para mí y Cloe, ella podrá quedarse en casa con su tía, yo podre trabajar menos estresado, es un alivio y un dolor de cabeza menos. Esta será la última noche que no duermo bien, me levanto cada tres horas a verla, ella grita cuando tiene pesadillas, o quiere su biberón. Fui con Cleo a recoger a su tía desde que la contempló tuvieron muy buena vibra, mi hija no para de preguntarle cosas, mi hermana es muy infantil, desde un principio sabíamos que ese matrimonio estaba destinado al fracaso. Ella se aferró a un hombre que no la ama, más que a su dinero. —Hermano que guapo estas. —Tú estás muy alegre para que vengas de un rompimiento. —No sufriré por alguien que no se lo merece. —Por fin lo comprendiste. —Mi pequeña Cloe, tía te trae juguetes, en cuanto lleguemos a casa los desempaco. —Ti ama a Cloe. —Desde luego, eres nuestro tesoro. Hermano, cuando vendrán nuestros padres. —No lo sé. —Aún están distanciados. —Ellos me quieren imponer un matrimonio que no acepto. —Ellos solo piensan en el bienestar tuyo y tu hija. —Estamos bien mi hija y yo. —¡Como digas! El año pasado que fui donde mis padres a visitarlos con Cloe, ellos me tenían una cita con una mujer que era más plástico que otra cosa. Fingía delante de ellos agradarle Cloe, pero la realidad era otra, Cloe por accidente derramo su helado en su caro vestido, estuvo a punto de ponerle una mano encima a mi hija. La detuve justo a tiempo, esa mujer me hizo la vida difícil por ese incidente, hasta que encontró a otro a quien perseguir. —Dormirás en la habitación de Cloe, mande a colocar otra cama, ella tiene pesadillas y se bebe un biberón a media noche. —Perfecto no me gusta dormir sola. —Recuerda que el itinerario de mi hija es importante. —Si, no te preocupes, además es mi sobrina no me trates como la niñera. —¡Disculpa, es la costumbre! Esa noche pude dormir las ocho horas completas, no escuche los gritos de mi hija, no me preocupe por su biberón, podía descansar. A la mañana siguiente me quise despedir, pero ambas no se han despertado, no quise levantarlas, a mi hija la hacía madrugar porque tenía que llevármela, ahora puede dormir hasta tarde. Llegue a la empresa de exportaciones que poseo, mi secretario lo primero que noto es que no lleve a mi hija, quiso disimular su alegría, no obstante, la alcance a notar. Trabajé sin presión alguno, hice las reuniones sin interrumpirlas como lo solía hacer, por causa de mi hija, ella siempre es mi prioridad. —Señor la gerente del transporte quiere hablar con usted. —Hazla pasar. —Señor, Belmont tenemos que hablar. —Dime. —Hay tres motoristas con la peste del dengue. —Desde cuándo. —Hace dos días aún no se recuperan. —Contrata tres provisionales, págales por día, no podemos parar hay mucha demanda. Sabes que esta temporada es difícil. —Eso haré de inmediato. Estamos por entrar a la época de Navidad y noche buena, las encomiendas se han multiplicado, no podemos perder clientes por falta de personal. Estos días serán muy agitados, mi hermana me cayó del cielo, gracias a que vino puedo agilizar todo sin interrupciones, estos días trabajo hasta tarde de la noche, tenemos metas que cumplir para ser los primeros en exportar. La semana se fue rápido, no la sentí, pero nos hemos puesto al día, hemos sido contratados por grandes empresas que sus pedidos son millonarios, nuestro lema es calidad y atención personalizada. Llego casa más dormido que despierto, mi hermana está cuidando muy bien de mi hija, cuando llego la pequeña ya está dormida. —Estás matándote tú solo. —¡De que hablas! —Porque te castigas de esta manera. —No comprendo que quieres decirme. —Mírate un hombre joven y guapo obsesionado con el trabajo, no tienes vida social, solamente he estado una semana aquí contigo, y lo único que te escucho hablar es de trabajo. —Si te refieres a enamorarme olvídalo, Tengo mucho trabajo, además mi tiempo libre es de Cloe. Las mujeres de hoy en día lo que quieren es mi billetera. Estoy cansado hablamos mañana. Me acosté mirando al cielo falso, extraño a mi querida esposa, a ella la conocí en la universidad, era la chica más popular del campus. Ella fijó sus en mí cuando la salve de que un perro la mordiera, desde ese día nos hicimos amigo, luego novios y por último nos casamos. Ella pasaba la mayor parte de su vida enferma, tenía sus defensas muy bajas era hereditario, su bisabuela murió muy joven por padecer de lo mismo. Del cansancio me quede dormido con todo y ropa, al despertar era aún de madrugada, me duche y me vestí listo para salir temprano hacia el trabajo. Ellas aún duermen, le di un beso en la frente a mi pequeña hija, luego Salí de la casa, el chofer me espera, tengo bien trazada mi rutina, no puedo darme el lujo de cambiarla. —Señor, buenos días. —Mi eficiente secretario. —Buenos días. Tienes mi itinerario de hoy. —Si, todo listo, lo primero es la reunión con los proveedores de la materia prima, ellos quieren hacer un alza a los precios. —Motivos de porque quieren hacerlo. —Ellos alegan que todo ha subido y que no hay ganancias. —Comprendo. Investigaste si es cierto sus argumentos. —Investigado, se están aprovechando que no hay muchos proveedores de ese rubro, quieren sacar provecho de eso. —Tienen debilidades. —como todos, aquí tiene algunas. —Excelente, ahora vamos a enfrentarlos. Entre seguro a la reunión los dejé que ellos hablaran primero, se expresaron de sus perdidas y de que si no cedíamos con el aumento nos dejarían sin materia prima. Cuando terminaron, el secretario preparo un detalle de todo el fraude que nos querían hacer al verse descubierto, no les quedo de otra que seguir con los mismos precios, había un contrato que tenían que respetar a menos que yo te incumpliera. —Si vuelven a hacer este tipo de reclamos, buscaré un nuevo proveedor, aunque me cueste dinero y tiempo y ustedes quedaran sin esta entrada millonaria. —No se preocupe, todo seguirá igual. —Ellos se retiran avergonzados, si llego a hablar con sus superiores son cabezas que rodaran, quedando sin empleo. —Señor, usted se lució. —Tú fuiste el que investigaste, sigue así de eficiente y pronto hablaremos de un aumento. —¡¡En serio!! Eso es fantástico. Seré más eficiente señor. —Eso espero, porque tenemos mucho trabajo por delante. Los días pasaron muy rápidos, llego el fin de semana, lleve al centro comercial a mi hija y mi hermana, han pasado solo encerradas en la mansión, compramos de todo lo que les llamo la atención. El chofer se aparca cerca de un parque mi hermana me está enseñando un par de aretes que la enamoraron cuando mi hija abre la puerta del auto sale corriendo sin poderla detener. —Cloe detente. Miro que va a cruzar la calle muy concurrida en ese instante mi corazón se detiene, me siento inútil, al estar muy lejos y no poder llegar a tiempo corro lo más veloz que puedo, cuando el chillido de las llantas de un auto, me dejan aturdido. —Cloe. —Grite con todas mis fuerzas.
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