LXII Empezó ese mismo día a ejercer su cargo, haciendo su asistente a la chica que la había llamado con insistencia. Creía que debía pagarle el favor de haber notado su existencia. Los involucrados en el disgusto directo con Mary, procuraban no toparse con ella, le tenían miedo. Ese no era el sentimiento que quería generar la joven, sin embargo, tampoco se sentía mal. Pensó en su esposo, que de seguro tuvo que defender así su patrimonio muchas veces. Su esposo. Con el pasar de los días, todo recuerdo de él se empezaba a disolver y entonces, que todo aquello hubiera sido nada más que un largo sueño, parecía más real. Una semana después, un nuevo grupo de aprendices llegó a la empresa, Mary los recibió feliz y muy expectante. Quería que ellos sintieran la calidez que ella misma no recibió.
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


