XLI *** Para todas las Mary del mundo: A veces la vida no nos trata tan bien, llegan días oscuros en que lo que llorar es el único consuelo cuando estamos muy solas. No habrá, quizás, una viejecita que nos dé unas hojas y nos lance a los brazos de un héroe de leyenda, uno que nos llene de besos y nos revuelque la vida, pero siempre habrá un motivo para soñar, para dejar en claro lo que somos y podemos llegar a ser. Para alguien somos especiales, únicas, alguien nos lleva en su pensamiento, alguien ora por nosotras. Por eso, no solo seamos un punto gris en la pared, vivamos. Tal vez haya un Nathaniel que nos necesite más que nadie… Nosotras, nos necesitamos más que nadie. Sora Fanel. *** Miraba la taza de café que ella misma se había servido hacía muchísimo rato, solo esperando que el

