45. ¿Cómo empezar…? POV Lucía Cuando bajé en el elevador, no sabía qué esperar. Tenía el corazón apretado, las manos sudorosas dentro de los bolsillos de mi abrigo y la mente dividida en mil voces que discutían si debía estar haciendo esto. Pero ya había dado el primer paso. Anoche. Con esa llamada. Y ahora… él estaba ahí. Alexander. Apoyado contra su auto, vestido de manera sencilla pero elegante, como si no quisiera impresionarme sino hacerme sentir cómoda. Llevaba un pequeño ramo de flores en la mano, nada ostentoso. Un gesto dulce, contenido. Como él. Nuestras miradas se cruzaron. No hubo prisa. No hubo palabras al principio. Solo ese momento suspendido, donde el aire se volvió más denso y todo lo demás dejó de importar. Me acerqué con paso firme, aunque por dentro temblaba.

