48. Amenaza latente POV Lucía No me tiembla el pulso al firmar. Tampoco me arde el estómago, ni siento un nudo en la garganta. El documento frente a mí es solo eso: un papel. Una hoja con letras, sellos y fechas. Pero detrás de esa hoja hay años de renuncias, de heridas que aún cicatrizan, de silencios cargados de todo lo que nunca dije. —Lucía Montalvo —dice la jueza—, ¿confirma que desea ratificar el convenio de divorcio previamente establecido? —Sí, su señoría. Mi voz es firme. Clara. No hay vacilación. A mi lado, Manuel asiente levemente, como si esa respuesta hubiera sellado por fin una larga batalla. Mi vista no se mueve hacia la izquierda. No quiero mirar a Darío. No hoy. —El tribunal acepta la solicitud de disolución matrimonial entre la señora Montalvo y el señor Ortega.

