18. El gesto más puro del amor POV Lucía No es algo planeado. Solo ocurre. O quizás es algo que tenía que pasar. Cuando el timbre suena, me limpio el sudor de las manos. Al abrir la puerta, mi corazón parece querer salir corriendo de mi pecho. Alexander se queda quieto, a medio metro de distancia, y de pronto el silencio es más íntimo que cualquier palabra. El peso de las últimas semanas cae sobre mí: las acusaciones, la humillación, la lucha. Y él… ahí, inquebrantable, sin exigirme nada, sin intentar salvarme, solo estando. Doy un paso. Él no se mueve. El segundo lo doy sin pensar. Y cuando finalmente levanto la vista, lo tengo tan cerca que puedo sentir su respiración rozar la mía. No hay prisa. No hay promesas. Solo el instante suspendido entre el miedo y la necesidad de s

