2

1349 Words
1 día después. Moscú. De mi cinturón saco una VP9, el arma que tanto me gusta usar. Camino sigilosamente por la azotea del hotel donde nos encontramos, a las horas de la noche. Luces por todas partes, y el tráfico espantoso. Se puede escuchar miles de autos tocando el claxon. —Despejado. —Confirma Caín. El maletín que traía lo dejo a la orilla de la azotea, donde me da una visión al otro hotel donde se encuentra mi objetivo. Abro el maletín dejando ver un VP9 que contiene silenciador, debo ser precavida. La armo, y le pongo en cartucho. Veo por unos binoculares mi objetivo que está en medio de una reunión importante. —¿Qué esperas por disparar? —Escucho hablar a Charlie por el auditivo. Y un gruñido se hace presente. —Ella sabe lo que hace. —Me apoya Caín. Y por dentro sonrío, Caín se posiciona con un rifle en modo francotirador, por si algo sale mal pues, el me ayudará. Mi objetivo se mueve y queda frente a la ventana donde puedo verlo completamente. Apunto a su cabeza y tres...dos...uno. Sé perfectamente que el disparo está en sus entre cejas. Se puede escuchar de aquí la alarma del hotel. Guardo el arma en el maletín y Caín hace lo mismo apresurado. En cuanto terminamos bajamos las escaleras encontrándonos con Agnes y Charlie. —Eso fue más fácil de lo que pensé. —Comenta Agnes. Pues sí, ha resultado fácil. Los cuatros entramos al cuarto de limpieza, quitando nuestro traje para dejar a la vista nuestras ropa, y dejar ver que somos personas normales que no matan personas. Terminamos, salimos por la parte de atrás del hotel,subiendo sobre el auto que había mandado Dom. *** Habíamos llegado, más rápido de lo que pensé. Mi padre se puso feliz en cuanto mi vio y al no saber que no había llegado ni con un rasguño o magulladuras. Nos llevó a la sala tecnológica para ver el vídeo donde había matado a mi objetivo, ¿para que quería que viéramos el vídeo? Ni idea, sólo lo seguimos hasta llegar a la sala, y esto me resulta muy extraño. Dom ésta nervioso, y angustiado, se le nota. Me hace preocuparme y que me angustie yo también, sin saber qué carajos pasa. —De play al vídeo —Ordena Dom. —Abby, presta atención. Hago lo que me ordena, prestar atención. Treinta segundos más tarde, mi objetivo cae dejándome saber que ese fue el momento donde quedó con un tiro en la cabeza y en el que bajamos las escaleras encontrándonos con los demás. Pero más extraño es cuando un tipo se acerca al cuerpo, luego mirando a la dirección del disparo. Y juraría que pareciera que me estuviera viendo a mí, cómo que si está pasando en vivo. —Pausa. —Ordena Dom —. ¿Sabes quién es Abby? —Pregunta inmediatamente. Yo me acerco más al gigantesco televisor dónde reproduce el vídeo y donde veo al tipo este. —Abby, ¿le reconoces? Me acerco más. Mis dedos trazan los tatuajes de aquel tipo. —Andrew Westers. *** Puño, patada. Puño, patada. Puño, patada. Mi mente se concentraba en una sóla cosa; El saco que tenía delante mío. Golpeaba una y otra vez, y sin embargo aún no me siento cansada. Con el golpe repentino que sentí al saber que Andrew estaba aquí en la ciudad, me ponía los pelos de punta. De saber que estaba en esa reunión junto a mi objetivo le habría raptado. No lo supe, y me frustra. Me hace saber que este solo es el principio, porque él sabía que estaba allí. Lo sabía. Más no hizo nada, sólo quería que lo viese por una grabación. Sabe mi paradero, sabe dónde carajos estoy metida,sabe mis siguientes objetivos y sabe mis puntos débiles. Esto es sólo es un principio,si se mantuvo callado hasta aparecer en mi primera misión, trama algo. Más no quiero martillar mi jodida cabeza que va explotar en algún momento, Andrew aparece y yo sólo busco a su jodido hijo. Las pesadillas no dejan de aparecer, no duermo, sólo me la paso estando metida en este gimnasio o algunas veces en la habitación de Agnes. Pensando que debo de admitir que Agnes y Charlie sus caracteres me recuerdan a mis hermanos, impacientes e estúpidos algunas veces. Mis hermanos... Suelo recordar cada puto día nuestras estúpidas bromas. Nunca paro de pensar en todo eso que hacíamos para molestar a mamá, y a papá. Las veces que les metí en problema en busca de venganza por alguna broma que me hacían, siempre terminaba mal. ‹Pero nada que un buen helado y dulces pueda arreglar› Decía Jeremy en ese entonces entregándome dulces y un pote de helado. Los tres éramos muy unidos, eran mis únicos mejores amigos. Cada vez que peleábamos lo solucionábamos con dulces y helado. O haciéndonos favores, pero lo arreglábamos, íbamos felices a nuestros cuartos con la mente en paz sabiendo que ya no estaríamos peleados hasta que alguno cometiera algo estúpido. Fueron los hombres que obtuvieron mi corazón y que no me fallaron en ningún momento, siempre estuvieron para mí, y sé, que aunque no estén con vida,estarán siempre para mí. En algún lugar acariciando mí espalda mientras lloro, aunque no pueda sentirlo sé que lo hacen. Las últimas palabras de los mellizos fueron; «Cada vez que sientas el aire soplar cerca de tí,princesa,somos nosotros junto a ti.» Y cada vez que el viento sopla hacia mí, sonrío. Porque son ellos que están ahí, para mí. Si tan sólo se pudiera devolver el tiempo,impediría el asesinato de mí familia. —¡Abby! —Un grito de terror me saca de mis pensamientos. —. Oh por Dios,¡mira tus manos! —Exclamó Agnes acercándose a mí. Miré mis manos y estas estaban totalmente ensangrentadas. Mis nudillos estaban algo rotos por los constantes golpes que daba,sin darme cuenta que lo que andaba golpeando era la pared. *** Ahora estaba en mi cuarto, sóla, mirando al techo. Mirando a la nada. Después de que Agnes vendara mis manos, me encerré aquí en mi habitación,tomando un segundo para mí. Necesitando estar sóla un segundo, antes de pensar que va a pasar después. Dominic está trazando un plan, que aún no se nos ha dicho, no está seguro de este plan y está buscando más piezas de rompecabezas por unir, para saber que es el plan correcto. Estoy dispuesta para hacer lo que sea. Con tal de llegar a Gale, el hijo de Andrew. No estoy segura. No estoy segura de llegar a Gale, no creo que a Andrew le importe a su hijo. No creo que le importe en absoluto. Si es así, tendría que estar planeando un plan B. Si todo sale mal, está el segundo plan. El celular en la mesa de noche, suena y lo tomo. En la pantalla resalta el nombre papá. Acepto la llamada y el móvil lo llevo a mi oído. —¿Sí? —En la sala, ahora—Y cuelga tras decir aquello. Tomo una chaqueta negra de cuero, y me levanto de la cama para salir de mi habitación. Ya fuera de mi habitación, me pongo la chaqueta y camino a la sala donde seguro está Caín, Agnes, Charlie y demás personas que están para ayudar. Abro la puerta y me adentro, y como dije, están todos los nombrados. Me acerco hasta mi padre, y él se aclara la garganta antes de hablar. —Les he hecho venir, porque su segunda misión está lista—Dice y toda emoción en mi cuerpo parece estallar—. Serán infiltrados ahora, se meterán en uno de los negocios más turbios de Andrew, la trata de mujeres. Un escalofrío recorre mi espina dorsal. —Y con ello llegamos a Gale —Digo. —Correcto—Afirma—Antes tendrían que cambiar su aspecto. Las cámaras los reconocerían de inmediato,unos cortes de cabello y cambios de color de cabello y ojos, no les vendría mal. Yo sonreí, porque esto se pondrá bueno.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD