CAPITULO. 8 UNA CIUDAD EXTRAÑA
ANGELA
Llegar a mi casa esa noche fue lo peor el vacío en mi en vez de hacerse más chico se hacía más grande con cada cosa que hacía por sanar. Nada me estaba funcionando y todo iba de mal en peor. No sabía ya ni donde estaba parada.
Al llegar a mi casa me quite los botines y fui a la cocina está vez para buscar algo de comer porque tenía mucha hambre. Aunque fuera ya tarde en la noche la verdad no me importaba. Tampoco quería comer algo tan pesado para que no me hiciera daño así que tome un poco de yogurt natural, un poco de hojuelas y unas pocas frutas y lo puse todo junto. Me senté en el mueble de la sala y prendí el televisor para ver si aparecía algo que me pudiera distraer. Encontré una muy buena película de comedia y ahí me quede hasta que me dió sueño. Fui a mi cuarto me quite la ropa y el maquillaje y fui a darme una ducha rápida antes de irme a dormir.
Ya es un nuevo día y me desperté más temprano de lo que pensaba la verdad sabiando la hora a la que me dormí y que había bebido pero bueno ya hay que empezar el día como venga. Decidí que no quería estar todo el día en la casa y al ser domingo no tenía que trabajar así que me puse ropa deportiva y salí a correr.
Cuando estuve lista y ya habia comido algo ligero salí a correr a un parque que tenía cerca de la casa pero al cual tenía mucho que no iba así que está era la ocasión perfecta. Llegué desde el paque a mi casa caminando y ahí fue cuando me puse a correr. En verdad me hizo mucho bien estar ahí. El aire me daba en la cara mientras corría y sentí como todo ese aire limpio se metía a mi cuerpo y lo recorría todo y era como si me estuviera limpiando por dentro. Mientras corría podía persivir todo a mi alrededor. La risa de los mocos que jugaban, las palomas que salían volando casa que alguien se acercaba, el sonido de los patines y patinetas de los adolescentes que estaban divirtiéndose en el parque, la corriente de el río que pasaba por el medio de el parque. Era todo muy hermoso y relajante.
Me pare varias veces a descansar antes de pensar que ya estaba bien y debía irme a casa a buscar algo que hacer aunque a parte de el trabajo no había mucho que hacer la verdad, bueno lavar algunos platos pero no más de ahí. Seguí corriendo pero creo que como que me perdí porque llegue a una zona que nunca había visto, bueno por la que nunca había pasado antes. Estaba muy solitario y me pareció raro porque este parque siempre estaba repreto de gente por todos lados a pesar de que es muy grande.
En un momento pensé en devolverme y seguir mi camino pero me fijé que había una linda fuente justo en el medio de aquel lugar casi decierto y me pareció muy extraño. Era una fuente redonda de esas que normalmente la gente usa para pedir deseos y la verdad no comprendía cómo algo tan hermoso podía estar en un lugar así y no en un área donde las personas pudieran ver lo linda que era, tomarse fotos, quieras hasta pedir deseos y cosas así. Esa fuera era muy brillando de una manera casi resplandeciente muy al contrario de sus alrededores que tenían todo más pinta de cementerio más que todo.
De un momento a otro la fuente empezó a brillar más de la cuenta y yo no estaba comprendiendo nada pero me encontraba hipnotizada por el brillo de aquella fuera que me estaba acercando cada vez más a ella pero de una forma tan lenta que ni yo misma me estaba dando cuenta, era como si mi cuerpo se moviera con propia voluntad sin decirme nada ni pedir permiso.
Cuando me di cuenta ya estaba tan cerca de la fuente que ya casi podía tocarla. A lo lejos podía ver algo que no sabía que era mirando la fuente pero no sabía de dónde había salido porque antes no estaba ahí. No pudo verme y solo se fue. Empecé a mirar la fuente de todos lados y cuando ví la parte de afuera ví algo que me llamo mucho la atención. Era como un tipo de hoyo muy raro y ahí era donde más estaba brillando aquella luz. Intente acercarme muy lento para poder tocar la fuete en ese lugar de donde venía la luz pero no sé cómo me tropecé con la parte baja de la fuente y caí dentro de ella.
Caí en el suelo con los ojos cerrados porque la fuerte luz me había afectado los ojos. Estaba tocando mi cuerpo y pensé que estaría mojada por el agua de la fuente pero no fue así, estaba totalmente seca. Me pare y comencé a pasarme las manos en los pantalones por si estaba sucia y luego me frote los ojos para poder ver de nuevo con normalidad.
Cuando pude volver a abrir bien los ojos y ver a mi alrededor me dormí mucho. ¡No estaba en el parque!
No sabía que diablos estaba pasando pero comiences a dar vueltas una y otra vez y por ningún lado podía ver aquella fuente en la que me había caído. ¿Me había golpeado la cabeza y estaba delirando, o en coma, o estaba muerta? No sabía que pensar pero lo que sea que estuviera pasando no estaba bien. Me asusté mucho y comencé a ponerme muy nerviosa pero en un momento empecé a escuchar unas voces lo que quería decir que no estaba sola en ese lugar así que habían esperanzas de saber dónde estaba y que rayos había pasado.
Yo había caído en un sitio lleno de árboles, un tipo de busque o algo así que al parecer estaba cerca de una ciudad lo cual me dejaba con la preguntas que respuestas al decir verdad. Empecé a caminar hasta salir de detrás de aquellos árboles y cuando salí que ví aquella ciudad si pensé que estaba muerta. Lo que estaba en frente de mí ojos no podía ser más nada que el más allá. Oh Dios estoy muerta, es lo único que pensé.