Nacho y Magdalena: Orgamos Deliciosos

1666 Words

— Creo que eso es un sí –decretó mi esposa mientras recuperaba su posición en la silla, sin perder su sonrisa, sin parecer importarle lo que pudieran o no pensar los demás –y Nacho… — ¿Qué? –dije sin tener ni idea de por dónde me iba a salir Magdalena ahora. — Gracias –dijo de forma tierna, cariñosa, abandonando por un momento aquella actitud provocadora, morbosa, con la que le gustaba incitarme. De nuevo aquella conexión, aquella complicidad. Me sentí feliz solo de verla contenta, de haber conseguido sacarla con ese pequeño gesto mío de aquella monotonía, de aquella predictibilidad de nuestro matrimonio de la que Magdalena se quejaba. Solo con eso me bastaba. Nada más importaba. — ¿Nos vamos? –dijo Magdalena nada más finalizar nuestra cena y depositando su servilleta sobre la mesa. —

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD