Capitulo 1: volver
Fifi.
Mi teléfono suena y me quejo por el ruido que hace, doy manotazos hasta que logro alcanzarlo pero no abro los ojos y atiendo.
-Hola- digo con voz ronca.
-Feliz cumpleaños amor- grita mi mamá del otro lado de la línea.
-Gracias mami- digo sonriendo.
-Felices 18 princesa- escucho a mi padre.
-Almirante que honor- digo burlándome.
-Odio que me llames así princesa- dice Peter Taylor.
-Y yo que me digas princesa ¿que se siente?- digo tensa él no lo entiende, no sabe lo que despierta en mi esa palabra, aprieto mi mano contra mi pierna para que deje de temblar.
-No empiecen a pelear- advierte mamá, ella es la mediadora de al familia.
-No estamos peleando- decimos los dos al mismo tiempo y cierro los ojos para dar un par de respiraciones y serenarme.
-¿Que se siente ser mayor de edad?- dice mi mamá.
-Lo mismo que ayer- digo con calma- no es la gran cosa.
-Claro que lo es- dice ella- y hay que celebrarlo.
-Oh dios no- digo casi con un grito ahogado, que no diga lo que creo que va a decir.
-Este fin de semana- advierte- ya esta todo organizado.
-No se si puedo ir- digo para zafar, se que es imposible, pero no estoy lista...no aun.
-Ya hable con tu abuela- dice papá- el jet esta listo para partir el sábado a la mañana.
-Gracias por eso papá- digo con desanimo.
-¿No queres volver a casa?- cuestiona preocupado.
-Sabes que mi hermana no soporta verme- la uso como excusa, es verdad pero no mi verdad absoluta.
-No digas eso- dice mamá.
-Aria me mira como si fuera su enemiga, lo mismo Cloe- digo con la voz algo cortada y me recompongo rápidamente.
-Eran unas niñas- dice mamá- ya pasaron dos años desde que se vieron, creo que deben tener otra opinión ahora.
-Solo decís eso porque queres que vuelva- digo riendo sin ganas.
-Claro que te queremos en casa- dice papá- es donde perteneces, te dejamos ir porque no nos quedo otra opción, pero es hora de que vuelvas con la familia.
-Acá estoy también con la familia, tu familia- le aclaro.
-Sabes a lo que me refiero- y claro que lo hago, pero me da pánico volver, solo papá, mamá, tía Mia y tío Luca saben lo que paso, Aria y Cloe tienen una versión distorsionada de ese día, pero lo que me da pánico que el resto lo sepa y me miren con miedo o decepción, en especial él.
-De acuerdo, pero espero que no hagan un espectáculo de algo tan insignificante como un cumpleaños.
-No todos los días se cumple 18 nena- dice papá y pongo los ojos en blanco.
-Debo ir a entrenar- aclaro- gracias por llamar, nos vemos el sábado.
-Te amamos- dice mamá.
-Y yo- digo y corto la llamada.
Arrojo el teléfono en la cama y maldigo, no pensaba volver a Italia, estoy bien en Escocia, acá nadie me mira como un monstruo y no me tratan como a una niña delicada, volver a casa es retroceder cuatro años atrás y que todos me pregunten porque me fui. Me quito las mantas, y salgo de la cama rumbo al baño, una ducha fría va a hacer que despeje la mente.
Una vez lista voy hacia el gimnasio en donde me espera Angus mi entrenador personal y mentor.
-Pensé que la princesa se iba a tomar el día- dice con ironía, con él logre domar el efecto de esa palabra, pero solo con él. Se que lo hace para que deje de ser un desencadenante en mí.
-Sabes que odio que me llames princesa- tomo uno de mis cuchillos que tengo atado a mis piernas y se lo arrojo.
-Oh esta de malhumor la niña- dice riendo una vez que esquivo el ataque.
-Angus- digo soltando el aire que contenía- no tuve buenas noticias.
-Así que ya te dijeron que volves a Italia- dice caminando hacia mí.
-¿Lo sabias?- digo incrédula.
-Quien crees que organizo todo el desplazamiento y la seguridad.
-Te odio- digo lanzándole un puñetazo y lo esquiva.
-Vamos princesa podes golpear mejor que eso- dice riendo y nos trenzamos en una batalla cuerpo a cuerpo.
-Debiste decirme- digo recuperando el aliento tirada en el piso y el a mi lado.
-Eran ordenes de tu abuela- dice- y sabes que a ella no se la puede llevar la contraria.
-Pensé que éramos cercanos Angus, que decepción- digo con tono seco pero por dentro me estoy riendo.
-Lo somos pero le soy fiel a tu abuela- se levanta y me tiende la mano- vamos es hora de entrenar con la guardia real.
Y así sin vueltas vamos al edificio donde la guardia real entrena y también lo hago yo desde que llegue acá hace cuatro años atrás.
Trate el resto de la semana de no pensar en que estaba a nada de volver, en como seria la reacción de mi hermana, como me recibirían mis tíos, pero lo que mas me preocupa es volver a Drae.
Desde que me fui no lo volví a ver, siempre tengo una excusa para no hacerlo y me beneficia que el este siempre en una misión importante y no pueda visitarme cuando vienen mis padres y tíos.
A mis primas Daf y Sere las veo una vez al año y creo que intuyen que algo paso porque nunca preguntan porque me fui o que hago acá solo me miman y se preocupan porque este bien y no me sienta sola, además que su hermana y la mía me odien les da una pista de que cuando me fui las cosas no estaban bien.
-¿Lista?- dice Angus abriéndome la puerta.
-Prefiero que me pegues un tiro.
-No estas con suerte niña- dice sonriendo- vamos que tu familia te espera.
-Lo dudo- murmuro pero salgo del auto y camino hacia el jet.
No logro poner un pie en el jet que siento mi cuerpo temblar y esa imagen viene a mi mente y esa palabra... la palabra que tanto odio "princesita".
Volver no me asusta por ellos.
Me asusta…que alguien descubra lo que hice antes de irme.