Drae.
-A que estan esperando- grito a mi equipo cuando una explosión suena a nuestras espaldas- ataquen ahora.
No dudo un segundo y me adentro al edificio abandonado donde sabíamos que se llevaría la operación mas grande de trafico de órganos del país. Desde hacia muchos meses niños, jóvenes y personas de mediana edad desaparecían sin dejar rastros y en algunos casos recuperábamos sus cuerpos pero ya vacíos saqueados como si fueran animales de descarte.
No solo ocurría en Italia también teníamos casos registrados en Inglaterra. No somos santos somos Taylor y los Taylor estan emparentados con la mafia italiana y la turca por medio de matrimonio, pero tenemos nuestros limites y el trafico es uno de ellos.
-Seguime- le digo a mi teniente Leonardo Conti- ustedes dos - señalo a Bianca Ferrara y Salvatore Greco que son parte de mi equipo- a la parte de arriba.
-Si señor- responden en susurro y desaparecen.
-Equipo águila puerta trasera ahora- indico y confirman la orden.
-Coronel calma- dice Leo ya que mas que jefe y subordinado somos amigos.
-Esta misión es importantísima, no puede fallar- digo y corro por el pasillo con mi arma apuntando y disparando eliminando objetivos.
En eso veo que el sospechoso principal Sokol Gashi huir como una rata.
-Es mío- grito y lo sigo, siento ráfagas de disparos hacia mí.
-Te cubro- dice mi amigo y empiezo a sentir como cambian de dirección los disparos.
No dudo y lo sigo, sale a un patio interno, la adrenalina me corre por las venas, no puedo dejarlo escapar...no sabiendo todo lo que le hizo a esas victimas inocentes. Cuando lo alcanzo en el patio veo como una soga cuelga de un helicóptero, claramente esta intentando huir.
-Ni lo sueñes- le grito y empiezo a disparar para que se aleje de la soga.
-Estas soñando niño si pensas que me vas a atrapar- dice con un tono albanes marcado.
-Y vos soñas si crees que vas a huir- digo con malicia disparando.
Desde el helicóptero me empiezan a disparar y debo ponerme a cubierta, en eso aprovecha para acercarse de nuevo a la cuerda no lo dudo y corro hacia él, su gente no me puede disparar si en el intento matan a su jefe. Me abalanzo hacia él y caemos ambos al suelo. No dudo y le doy unos puñetazos, él me lo devuelve y giramos por el suelo entre golpe y golpe, ambos somos implacables yo por querer atraparlo y él por querer huir de mí. Después de una lucha cuerpo a cuerpo lo tengo reducido y en ese momento entra su mano derecha apuntándome.
-Soltalo o te reviento la cabeza- dice el infeliz y veo que detrás de él esta Leo.
-Alguna ultima palabra- digo riendo y frunce el ceño y es ahí donde el disparo se siente y el imbécil cae al piso muerto.
-Drae ¿estas bien?- asiento.
-Helicóptero- digo y no lo duda cambia su arma y lanza un mini misil para derribarlo.
El maldito no me dio tiempo para alejarme, asi que arrastro conmigo a Sokol para que no nos caiga encima.
-Pudiste matarme- digo pasando a su lado.
-Sos inmortal- dice tomando a Sokol para esposarlo y sacarlo del lugar.
Compruebo que todos los equipos estén a salvo y los criminales arrestado y una vez asegurada el área me relajo y dejo que otra unidad se haga cargo de contener y limpiar el lugar.
Cuando llego a la base todos me saludan con respeto, no es solo por la leyenda que son mis padres el almirante Luca Taylor y la general Mia Russo, logre hacer mi propio nombre en las fuerzas soy el temerario Draeven Taylor Russo y todos o me respetan o me tienen miedo, el miedo es mejor que el respeto ya que nadie te va a traicionar por miedo a las represalias.
Cuando estoy en mi oficina ya bañado y con un vaso de whisky en mi mano entra Leo.
-Hora de festejar- dice sonriendo.
-Siempre encontras excusa para festejar- le digo negando con la cabeza, es lo que me gusta de mi amigo, su positivismo, él siempre encuentra lo bueno en lo malo.
-Y vos para seguirme- dice guiñándome un ojo.
-¿A donde vamos? necesito descargar energía y cogerme a alguna mujer- y es pura verdad esta misión no me dio respiro, me pase día y noche con la cabeza en el caso y no cogicon nadie en mas de un mes.
-Ahora si estamos hablando el mismo idioma amigo- dice abrazándome cuando me acerco a él- Il Demonio, ahí vamos.
-El club de mi hermana- digo negando con la cabeza- ¿no podía ser otro lugar?
-Bebidas gratis- dice con una sonrisa picara- vos sos el millonario, yo solo un humilde militar.
-Si es por dinero podía pagar yo esta noche.
-Vamos que es el club de moda y todas las chicas lindas van ahí.
Cuando llegamos debo admitir que tiene razón una chica mas linda que otra, y debo admitir que no tardo en tener ofertas de mas de una, pero a veces aburre que sean tan fáciles y no me cueste cazarlas. Después de una hora veo a una rubia despampanante que esta en la barra, me dio una mirada de reojo y me ignoro, lo que despertó el depredador en mí, camino hacia ella con mi actitud de manejo el mundo.
-¿Puedo?- digo cuando me acerco a ella señalando el lugar a su lado.
-Es un país libre- dice ignorándome.
-¿Que tomas?- digo y me lanza una mirada de ¿En serio?
-¿Vas a pagar por ella?- dice desafiándome.
-Por esa y todas las que quieras- extiendo mi mano- Drae.
-Aurora- y me devuelve el saludo, no la suelto sigo sosteniendo su mano y la acaricio- ¿me la vas a devolver en algún momento?
-Depende- digo sonriendo.
-¿De que?- cuestiona pero mas relajada.
-¿Me acompañas a un lugar mas privado?
Lo duda pero luego accede y nos vamos a un reservado donde tomamos mas de la cuenta.
-Maldición- digo desde la cama cuando suena mi teléfono.
-¿Que hora es?- dice una voz femenina a mi lado y la miro, tardo un rato en recordar quien es.
-Temprano, dormí- le digo y atiendo- ¿Papá?
-Sabes que hora es- cuestiona- tenes que estar en el aeropuerto en media hora.
-Mierda- susurro- ¿no puede ir otro por la enana?
-No- dice sin más- más vale no hacerla esperar- dice y corta.
Me levanto y me empiezo a cambiar y dejo una nota a la chica en mi cama y salgo del hotel.
-Maldita enana… -murmuro arrancando el motor. Hace años que no la veo, y todavía no entiendo porque se alejo.