El anciano no tardó en llegar y no parecía haber cambiado en nada su vestimenta a excepción de que ya no llevaba puesta la capucha, lo que permitió que Hazel lo admirara completamente.
Y era más aterrador de lo que creyó, sus cicatrices eran muchas y más profundas, su cabeza estaba teñida de blanco aunque su pelo era escaso y muy delgado, lo que favorecia notar la piel que envolvía el cráneo y las pequeñas verrugas esparcidas por él, la nariz en forma de gancho le proveía un aspecto más tenebroso, mientras sus ojos casi ensombrecidos por las cataratas lo hacian lucir como un ciego, aunque el hombre veía bastante bien, eso sin considerar sus pasos casi arrastrados como consecuencia de la evidente joroba en su espalda.
- Así que tú eres la estrella que se aleja del guerrero..... el derramará sangre para recuperarte pero su destino esta maldito porque tú ya has comenzado a iluminar otro cielo!- exclamó mientras se acercaba a ella, cargando un extraño maletin de piel que ya había visto sus mejores años.
Hazel se hizo para atrás, repeliendose contra el sofá, no comprendió lo que el hombre decía pero esos extraños acertijos y esa mirada tan penetrante, igual a la que le había dirigido a Kael en la mañana, la aterraron al grado de querer salir huyendo.
- Gracias por venir- el hombre que la ayudó rápidamente se adelantó hacia Bavol, interrumpiendo la tensión que la llegada del anciano siempre provocaba- la jovencita esta herida y no ha dejado de sangrar, no se esta recuperando!- sentenció provocando que Hazel lo mirase con incredulidad antes de poner su atención en su brazo solo para comprobar que efectivamente no estaba sanando como debería.
- Lo revisaré- exclamó el anciano con esa voz ronca que ya ella había escuchado y seguía causándole el mismo impacto.
Bavol se sentó al lado de Hazel que apenas pudo contraer el estómago al sentir las rasposas manos del mistagogo sobre su suave piel además de ese agudo olor a naftalina que desprendia, y que resecó la nariz de la joven.
- Descuida niña, jamás te dañaria.....le soy fiel a tu guardián- indicó quitándole el improvisado vendaje que le habían hecho en el brazo- vaya!... - pero su expresión cambió sutilmente cuando observó la herida con detenimiento, el hombre chasqueó la lengua y negó con la cabeza, como si confirmara algo que ya sospechaba- parece que el rechazo ha comenzado a surtir efecto.
Su tono era demasiado tranquilo, al punto de sonar casi indiferente, y eso hizo que la inquietud se agitara en el pecho de Hazel aún más, haciendola incapaz de pronunciar alguna palabra, apenas y se limitó a verlo con reticencia, pero de verdad el viejo le generaba cierta repelencia.
Bavol, sin embargo, ya estaba acostumbrado a esa reacción y no le molestaba, al contrario, eso le permitia vivir en su preciada soledad, por lo que con un sonrisa se limitó a sacar algunos frascos de su maletín y comenzó a preparar en su pequeño mortero de madera antigua, un ungüento con movimientos meticulosos y excesiva concentración.
- Tu herida debería haber comenzado a cerrar, pero en cambio, está enrojecida y aún supura, no es normal, no en alguien como tú- explicó con una sonrisa enigmática y sin siquiera mirarla- tu cuerpo está debilitándose porque has rechazado el lazo.....
Hazel agachó la cabeza con vergüenza, mientras sentía como los ojos del hombre que le ayudó en el bosque se clavaban en ella con desconcierto y sorpresa ante las palabras del viejo, no le agradaba del todo que extraños se enterasen de su situación y menos que ella era la causante de todo, la hacía sentir juzgada, pues en una manada ese era uno de los mayores crímenes que alguien podía cometer.
Afortunadamente nadie dijo nada, simplemente se limitaron a observar como Bavol deslizó sus dedos arrugados sobre la herida de Hazel, susurrando antiguas palabras mientras la medicina hacía su trabajo, aunque sus ojos, blancos y vidriosos, no dejaban de observarla con una extraña mezcla de diversión y certeza.
- Hay corazones que laten sin saber por qué, como un tambor que resuena antes de la batalla- murmuró, dejando caer un par de gotas negras sobre el ungüento lo que despertó un olor agrió que le causó náuseas a Hazel, lo que desde luego el viejo ignoró- y hay manos que, al tocar, despiertan incendios que ni el tiempo ni la razón pueden sofocar..... no temas cuando el eco de ese latido te reclame..... no es una jaula.....es el primer paso hacia la libertad.
Sin embargo, al igual que con Kael, las palabras del hombre no parecían tener el menor sentido, y menos cuando sus acertijos parecían hechos con el objetivo de no ser descifrados.
- Qué?!- cuestionó Hazel con recelo, alejando su cuerpo un poco más.
- Tranquila.....no soy yo quien debes temer.
- Qué?!- repitió ella con el ceño fruncido y aún más asustada- pero.... de.... de quién debo temer?!
- De las sombras que se sientan a la mesa como hermanos, con palabras dulces y dagas escondidas- susurró- teme de ellos, porque cuando la sangre toque la tierra, no será tuya, pero la sentirás arder en tu pecho como si lo fuera....llorarás por lo que se pierde... y por lo que despierta, porque del dolor nacerá el fuego, y cuando el hielo se derrita, ya no habrá vuelta atrás.....
Bavol dejó caer unas gotas de otro líquido pero ahora directamente sobre la herida abierta, provocando un ligero resquemor en Hazel quien, sin embargo, agradeció que, al menos, disimulo el hedor del líquido anterior, la joven quedó asombrada al notar cómo la mezcla se absorbía lentamente, y de pronto la voz del mistagogo bajó hasta convertirse en un murmullo, casi como si hablara con el viento más que con ella.
- Pero en medio del dolor buscaras el n***o manto que ignoraste y entonces serás tú quien deba seguir el brillo del que alguna vez huyó....y temeras que la sombra busque refugio en la luz de otro amanecer.....pero no dudes....el latido que buscas nunca ha dejado de pertenecerte, sin embargo, solo lo encontrarás cuando dejes que las ataduras que tú misma forjaste se desvanezcan como hojas al viento, solo hasta entonces verás que su sangre siempre ha estado dispuesta a derramarse por ti..... no huyas del fuego que arde en su pecho… porque es tu nombre el que lo aviva - recitó Bavol con calma mientras Hazel lo veía de reojo ansiosa porque dejara de tocarla, había algo en él que la aterraba y la forma en la que hablaba y decía todo no ayudaba a menguar su desconfianza.
Hasta que al fin terminó, apartándose ligeramente, observó la herida con atención, como evaluando el resultado de su trabajo, pero era evidente que no había hecho mucho, no para el nivel de alguien de su condición, la piel de Hazel aún lucia roja, inflamada y con huellas muy visibles del rasguño.
- Esto es lo mejor que puedo hacer sin que tu compañero intervenga- dijo con su habitual tono enigmático, soltando un hondo suspiro, Hazel frunció el ceño y lo miró con cautela, alejándose de él lo suficiente para no percibir el aroma a naftalina que desprendía
- Qué quiere decir con eso?- Bavol le dirigió una sonrisa ligera antes de responder.
- Solo he tratado la herida, no la he curado, seguirá doliendo, podría abrirse de nuevo o incluso infectarse y complicarse si no se tiene cuidado, además… quedará una marca.... a menos que alguien intervenga para sanarla completamente.
- Alguien?, se refiere a un sanador?!- repitió, aunque en el fondo ya intuía la respuesta.
- Ni el mejor sanador podría hacer un trabajo mejor que el mío.....no, me refiero a tu compañero- aclaró Bavol recogiendo sus cosas- sin su ayuda, solo podremos tratar las heridas y esperar que con el tiempo se vuelvan soportables.
- Quieres decir que… debo ser marcada?- preguntó con recelo, con voz más baja y asqueda de lo que pretendía.
- Eso sería lo ideal- admitió- pero si no lo deseas, al menos debes permitir que tu compañero muerda la zona aledaña a la herida.
- Morderla?- la joven sintió que su respiración se detenía por un instante ante semejante propuesta.
- Su saliva te otorgará la fuerza que necesitas para mejorar- explicó con serenidad- pero a cambio, otra marca quedará en su lugar: la de sus dientes.....es el precio que tendrás que pagar por tu rebeldia.
Hazel lo miró con los ojos completamente abiertos ante la idea de que simplemente cambiaría una cicatriz por otra, lo que no parecía muy sensato o algo medicamente plausible, o siquiera sensato.
- Quiere decir que si sigo negando el lazo, esta será la única manera en la que podré sanar?- Bavol asintió con una sonrisa de escasa simpatía ante la evidente renuncia que mostraba Hazel, aún a pesar de su propia integridad.
- Así es..... y si llegas a sufrir más heridas en el futuro, te enfrentarás al mismo dilema.....si sigues rechazando lo que te fue dado, tu cuerpo no sanará por sí solo y cada vez que caigas, cada vez que sangres… otra marca quedará en tu piel.
La joven Luna sintió su corazón acelerarse, no es que ella fuera una torpe e insensata que iba por la vida sufriendo accidentes a diestra y siniestra, pero disfrutaba la libertad y la idea de vivir a su manera, lo que irremediablemente implicaba alguna que otra herida, sin embargo, al parecer ya no tendría ni siquiera eso, pues su vida se volvería una constante de cuidados si no quería quedar marcada una y otra vez por Dastan, pues llevaría en su piel la evidencia de su resistencia, y eso la aterraba.
- Sigues resistiéndote.... y por qué?- Bavol inclinó la cabeza, dedicándole una sonrisa burlona- por una sombra que cambió su piel por un reflejo dorado?, por aquel que entregó su juramento por un destino que nunca lo abrazará?.... dime, niña, aún crees que un fuego que se apagó puede volver a encenderse con cenizas?....no te resistas a la llama que incendiaria el mundo por una sola de tus miradas.
El mistagogo le dió una pequeña palmada en la mano antes de recoger su maletín y retirarse del lugar, pero antes de cruzar el umbral de la puerta por la que entró, soltó un último acertijo.
- Cuidado, niña....aquel a quien diste tu confianza ahora camina con pasos ajenos y el eco de su andar ya no te llama, su destino ya fue trazado, y caerá a tus pies con la fría caricia del invierno sobre su rostro.... pero su mayor tormento no será la caída, sino descubrir que la nieve que lo cubre no nació por él, sino por aquel a quien nunca quiso ver en tu reflejo...... pronto entenderás que algunas promesas se quiebran antes de ser pronunciadas, pero en la sombra que evitaste hallarás la única verdad que nunca podrá abandonarte- Bavol hizo una pausa, como si saboreara sus propias palabras, y luego añadió con un murmullo casi etéreo- no olvides pequeña loba, que hay sombras que buscan refugio en la luz, no por amor, sino por temor a su propia oscuridad..... hubo quien te tomó, no como llama, sino como antorcha contra su destino.... pero la Luna no bendice con su brillo a quienes nacieron para vagar en la penumbra- y sin más salió de la casa, dejando atrás a Hazel hundida en la confusión mientras clavaba su mirada en los lentos y arrastrados pasos del viejo que parecía temer la luz del día.
- No le preste atención.....Bavol suele ser así, por eso aquí todos le tienen miedo y lo evitan.....el Alpha Dastan dice que no debemos ignorarlo, pero para ser honesto..... aquí muchos pensamos que solo son cuentos de un viejo loco!- repuso el hombre que la ayudó recogiendo los vendajes que el anciano dejó caer al suelo.
- Parece que si- respondió Hazel con una sonrisa fingida pero lo que el hombre comento no parecían simples disparates, después de todo, al menos no para ella que supo que entre sus palabras descubrió una verdad que muchos no sabían, aunque eso no implicaba que el resto de lo dicho tuviera el mismo sentido.
- No se sugestione- indicó el hombre al notar como Hazel seguía con la mirada perdida y evidentemente pensativa- él viejo suele andar así por la vida, es un maestro en el arte de las pociones pero es bastante aterrador, por eso vive solo y alejado de todos.....incluso sus guardias no duran mucho con él.
- No vive aquí?- cuestionó la joven confundida porque el mistagogo no parecía ajeno a la casa, incluso podía decir que era todo su estilo.
- No, el vive en la casa del jardín.....es una casa un poco más pequeña y es más su estilo.....además tiene la soledad que necesita para sus creaciones, nadie lo molesta.....en realidad nadie lo visita, el único al que suele recibir con alegría es al Alpha Dastan, pero no podría ser de otra manera.
Lo dicho por ese hombre llamó la atención de Hazel, efectivamente, en la mañana se dió cuenta que Dastan era el único que no parecía tenerle asco y repulsión, y su mente curiosa le exigía saber el por qué.
- Por qué lo dice .....?- y en ese momento se dió cuenta que jamás se había presentado al hombre que la ayudó- lo lamento....no sé su nombre.
- Creo que no hubo tiempo de presentaciones, mi nombre es Vasili.....y usted es?!
Hazel no estaba segura de decirle su verdadero nombre, a estas alturas no sabía si todos ya conocían su identidad y si era así, los acertijos de Bavol cobrarían sentido para cualquiera que notara que no era totalmente la compañera del Alpha, ya no necesitaba más rumores corriendo por la manada y que además llegaran a oídos de Dastan, obligándolo a actuar violentamente, pero tampoco se sentía totalmente a salvo y si decir quien era la mantendría segura, quizás podría intentarlo, dejaría que la suerte decidiera.
- Soy.....H.....Hazel- indicó observando directamente la reacción de Vasili pero este no reaccionó con sorpresa o excesivo respeto, simplemente asintió con una amable sonrisa en su rostro.
- Un gusto Hazel.....y si, Bavol tiene lealtad ciega hacia el Alpha porque le salvó la vida y le dió refugio cuando fue perseguido por otras manadas e incluso por los humanos, su historia es un poco complicada, pero al ser un hombre con....bueno....sus características fisicas....y sus.....balbuceos sin sentido...no infundía mucha confianza, en realidad, algunos lo creían un espíritu maligno antíguo.....así que lo empezaron a perseguir algunos para matarlo y otros para usarlo, no sé si fue torturado o no, pero una noche llegó aquí huyendo de sus persecutores, apenas cruzó los limites de la manada.....y se escondió por varios días en la casa que hoy habita, y que en aquel entonces estaba abandonada, no se sabe cuantos días pasó ahí hasta que el Alpha lo encontró en un estado de inanición y deshidratación bastante severo, el viejo estaba tan asustado y maltratado para salir de su escondite que prefirió pasar desapercibido aún a pesar de su propia integridad...... pero nuestro Alpha siempre ha sido tan bondadoso que lo cuidó, le dió refugio e incluso lo defendió cuando quisieron reclamarlo, le prometió que él estaría a salvo y no necesitaba dar nada a cambio.....así que....le debe mucho, al igual que todos nosotros.....- explicó pero Hazel no pudo evitar notar el nudo que se le formó en la garganta a Vasili.
- Ust.....usted tambien le debe algo a Dastan....a Alpha Dastan?!- preguntó corrigiendo a tiempo la familiaridad con que habló de él, de verdad no quería que nadie se diera cuenta de la "relación" que los unía.
- Si- el hombre tomó asiento en el sillón frente a la chimenea, evitando que su acompañante lo mirase- si....uhum....le debo mi vida y la de mis hijos.....no sé que hubiera sido de Vanko y Lía sin la ayuda del Alpha.
- Sus hijos son Vanko y Lía?!- cuestionó un poco más animada y tranquila.
- Los conoces?- repuso aún sin voltear a verla.
- Si, Vanko es la pareja de mi mejor amiga.....y creo que no pudo haber encontrado a un compañero mejor, se ve que él daría su vida por mi amiga y ella.... ella, bueno, esta encantada con él!!- y aunque Hazel no lo vió, Vasili sonrió ante esa declaración.
- Mi muchacho encontró a su pareja!- exclamó con orgullo y alegría- si, son mis cachorros.....nosotros llegamos aquí cuando mis hijos tenían apenas 12 y 10 años, huyendo al igual que Bavol.
- Y ust....ustedes de que huían?- tal vez no era muy prudente de su parte, pero no podía negar la curiosidad además de la sorpresa que todo esto le generaba, Hazel no entendía por qué la casa estaba tan apartada de la zona principal de la manada o por qué las personas que la habitaban no parecían ser familia y más importante aún, por qué nadie hablaba de esta casa y sus habitantes, ni siquiera Esma comentó algo al respecto y ella nunca se guardaba un secreto.
- Uhu.....es una larga historia.....- indicó el hombre sin querer dar detalles de su doloroso pasado.
Sin embrago, esa no era la respuesta que ella deseaba escuchar y aún así no debía tentar a su suerte y provocar problemas por no saber ser suficientemente prudente, pero sí había otra información que necesitaba y esa no podía negársela.
- Y qué hay de la loba que me atacó?
- No debería tampoco hablar de eso pero supongo que el Alpha querrá saber quien daño a su compañera y quizás si conoce la historia de Allysa pueda tener un poco de piedad hacía ella- indicó sorprendiendo a la joven, quien de verdad no esperó que supieran su verdadera identidad.
- Per....pero.....pero cómo?!
- Ahum.....usted huele al Alpha, es leve pero su olor esta en su piel.....- y ante esa declaración Hazel olfateó su cuerpo esperando detectar ese rastro que los demás parecían reconocer- y aunque al inicio era una simple sospecha, me basto con escuchar su nombre para comprobarlo, los rumores en la manada ya se corrieron y más cuando nuestro Alpha encontró a la compañera que tanto buscó- dijo volteando a verla con un dejo de diversión aunque sus ojos todavía reflejaban el llanto que contuvo- descuide- reclamó cuando notó como la joven se mordió el labio con vergüenza- descuide, no dire nada que pueda ponerla en entredicho.
Hazel asintió con un poco de incomodidad, era el padre de Vanko y no podía desconfiar de él y aún así odiaba el saber cuantas personas ya sabían de su relación con Dastan y cómo todos sospechaban que no era del todo buena, le daba pena y miedo pues no sabía cuanto tiempo aguantaría él esta situación.
- Allysa llegó aquí cuando era una jovencita de 15 años- relató Vasili ignorando conscientemente la reacción de Hazel- huyendo, al igual que casi todos- dijo con ironía al pensar en el común denominador- ella es una loba salvaje que perdió a su familia cuando aún era una cachorra y, sin una manada que la reclamara, quedó condenada a ser una paria......para ellos no es tan fácil sin importar a donde vayas, los salvajes no tienen cabida entre los suyos......son perseguidos, capturados, vendidos como bestias para experimentos, tortura o.....cosas peores.....no sabemos mucho de su historia más allá de lo que ha querido compartir, pero lo poco que sabemos es suficiente para entender lo que la convirtió en lo que es hoy- e hombre hizo una pausa, como si pensara en cómo continuar sin ser muy crudo en su historia- y una noche cruzó nuestras fronteras, no porque buscara refugio, sino porque estaba huyendo.....era una pobre chiquilla que pensó que aquí, en territorio ajeno, sus perseguidores la dejarían en paz..... desgraciadamente en lugar de encontrar seguridad, cayó en manos de cinco malnacidos.
El silencio que siguió fue espeso, cargado de algo que Hazel no supo identificar, Vasili no la miró mientras hablaba, pero en su voz había un filo helado y doloroso, pero el simple recuerdo de aquella noche en que la encontraron, aún lo seguía atormentando después de tanto tiempo.
- Eran soldados....hombres que debían custodiar nuestras tierras, pero que en su lugar decidieron aprovecharse de la indefensión de una niña extenuada, Allysa peleó.... con todo lo que tenía, la pobre pequeña arañó, mordió, desgarró piel y carne con sus colmillos hasta que su boca se llenó de sangre..... pero estaba sola, agotada, era más pequeña y más débil- Hazel cerró los ojos, sintiendo como la simple insinuación de lo que ocurrió le revolvía el estómago- esos bastardos la sujetaron- continuó Vasili en un murmullo cortante producto del nudo que se formo en la garganta- cuatro de ellos tomaron sus extremidades y la estiraron contra la tierra... mientras el otro se subió encima..... planeaban turnarse quien sabe cuántas veces......pero esa noche la Luna no quiso ignorar su súplica- la voz del hombre se endureció, y por primera vez la joven lo miró, percatandose como sus ojos brillaban con un fuego contenido- Alpha Dastan patrullaba las fronteras personalmente, y cuando escuchó sus gritos....no lo dudó- y la joven no tuvo que imaginar lo que ocurrió, después de todo su fama lo precedía- no hubo un juicio, no les dio oportunidad de defenderse, no les permitió hablar, no les concedió una sola súplica..... los destazó como las bestias que eran, los despedazó uno a uno, sin misericordia, no hubo nada que los salvara de lo que les hizo.....y era lo menos que merecian, para cuando todo terminó- concluyó Vasili- Allysa seguía ahí.... temblando, cubierta de sangre que no era suya, con la mirada perdida en un vacío que no ha logrado llenar desde entonces, y el Alpha Dastan.... lo entendió.
- Entendió qué?- preguntó en voz baja y quebrada por el dolor de escuchar una historia tan desgarradora a una pequeña niña de 15 años que su único error fue estar asustada y sola.
- Que no podría salvarla, que lo que perdió esa noche..... jamás podría recuperarlo.
Hazel sintió que un nudo de angustia se formaba en su pecho mientras asimilaba las palabras de Vasili, la historia que tanto había escuchado sobre la masacre de los soldados había sido distorsionada, convertida en un relato de brutalidad sin sentido, pero ahora entendía la verdad, no había sido una muestra de crueldad, sino de justicia, Dastan los había destruido porque lo merecían.
- Así que.... por eso la trajo aquí- murmuró Hazel apenas en un susurro, a lo que Vasili asintió, recargándose contra la pared con los brazos cruzados.
- Al menos quiso ayudarla, la encontró rota y sangrando, con los ojos vacíos de cualquier rastro de esperanza, no podía dejarla ahí....así que la trajo a esta casa, la cuidó y la protegió, aunque no ha podido hacer mucho más por ella- la joven Luna bajó la mirada hacia sus propias manos, sintiendo el dolor de Allysa como suyo, ella no era un monstruo, solo era alguien que había sobrevivido a una terrible experiencia que nadie debía experimentar- no puede controlar la fuerza de su transformación- continuó Vasili- cuando cambia, es difícil detenerla, su rabia, su miedo....todo lo que sufrió la ha convertido en algo impredecible, pero aquí, al menos, está a salvo, tiene una familia que la cuida y la protege.
- Y por eso me atacó?!, me creyó una amenaza para ustedes?!- el hombre la observó por un momento antes de responder pero aclarar esa parte de la historia podría conflictuarla.
- Desgraciadamente..... mi pobre niña ha confundido la bondad del Alpha Dastan, Allysa encontró algo más que un refugio- explicó con reticencia- en él encontró una ilusión.....- Hazel parpadeó, sintiendo como su estómago se encogió instintivamente- idealizó a su salvador, lo vio como su protector y lo convirtió en algo más en su mente, en un príncipe que llegó a rescatarla, mostrándole una vida con la que ella solo soñaba, siempre ha deseado ser algo más que su protegida....lo ama, con todas sus fuerzas, pero él solo la ve como una hermana menor.
Vasili notó el instintivo, aunque breve, gesto de desagrado en Hazel, por supuesto que al ser la compañera del Alpha lo que menos deseaba escuchar era como otra loba estaba interesada, o mejor dicho, enamorada de él, o al menos era lo que el hombre suponía, completamente ignorante de la verdadera historia de la pareja.
Pero Hazel decidió ignorar de nuevo esa reacción, mientras su mirada vagaba por el lugar, observando con más atención a las personas que iban y venía, cada rostro tenía una historia oculta, un pasado enterrado en cicatrices visibles e invisibles, y secretos que resguardar del mundo.
- Hay más como tú.....o como Allysa?- Vasili sonrió con un dejo de melancolía.
- Todos aquí tienen una historia que contar- respondió suspirando pesadamente- cada uno arrastra un pasado que encontró salvación en las fronteras de Alpha.....aquí, todos le debemos la vida- continuó Vasili, con una certeza irrefutable en su voz- por eso le somos leales, porque la bestia insaciable y sedienta de sangre que todos creen que es nos ha mostrado más piedad y consideración que nuestras antiguas manadas, más que los lobos..... o incluso los humanos.
Las palabras resonaron en Hazel con una fuerza inesperada, el hombre del que tanto había dudado, el que creía cruel y despiadado, era el mismo que había construido un refugio para los que no tenían a dónde ir.
- Así que.....- murmuró con una incontrolable emoción en su voz que abandonó sus labios antes de que ella siquiera pudiera procesarlo- este es el famoso calabozo!!- y en cuanto terminó la frase cerró los ojos con vergüenza pues su emoción fue demasiado evidente y poco apropiada.
Vasili la miró por un segundo en silencio, antes de soltar una carcajada profunda y llena de burla, la joven Luna parecía innecesariamente avergonzada, pero eso es lo que era esta casa y no tenía ningún sentido negarlo.
- Sí, mi señora- dijo con sorna, negando con la cabeza- este es el famoso calabozo secreto donde el Alpha Dastan encierra a sus criaturas.
Hazel sintió su rostro arder por la vergüenza, pero en el fondo tambien sintió algo parecido a la admiración, y aprovechando el momento que se vivía en la sala, extrañamente relajado, Vasili necesitaba pedirle un enorme favor.
- Le conté todo esto sobre Allysa porque quiero que entienda que su ataque no fue algo intencional- dijo con voz calmada- no fue odio, no fue crueldad..... fue el resultado de una vida trágica y de los celos que aún no puede comprender- Hazel lo miró con el ceño fruncido, sin saber qué responder, aunque en el fondo no podía culparla- al ser salvaje, no tiene el mismo control sobre sí misma que el resto de nosotros- continuó Vasili- no mide sus emociones, no las comprende del todo.... pero eso no significa que no las sienta con intensidad, para ella, el Alpha es más que un protector, más que un hermano, y reconoce perfectamente su aroma, los salvajes tienen esa cualidad sobre nosotros, y olerlo en usted, aunque sutil, debió despertar en ella una desesperación que no supo manejar, no le pido mucho- y finalmente caminó hasta sentarse a su lado- solo que pueda entenderlo- prosiguió mirándola con seriedad- y más importante aún, que pueda explicárselo al Alpha Dastan para que no lo tome en contra de Allysa..... algo así.... ella no lo soportaría.
La joven sintió el peso de esas palabras caer sobre sus hombros, no podía negar lo que Allysa había hecho, pero tampoco podía ignorar lo que Vasili le pedía, y el único problema en todo esto era Dastan.
- Lamento si esto le incomoda demasiado- añadió él, con una media sonrisa cansada- pero necesitaba que pudiera entenderla.
Hazel apretó los labios y asintió despacio, no estaba muy segura de poder justificar el ataque de Allysa, pero tampoco podía ignorar el dolor que había detrás de él, lo que ya era un gran problema, pues sabía que Dastan no reaccionaría con compasión y aún así debía encontrar la manera de evitar un castigo innecesario, Allysa ya había sufrido suficiente..