6. El Eco del Lazo.

4989 Words
Hazel y Kael se quedaron en medio del bosque apenas mirándose y tratando de darle sentido a lo que habían vivido, ambos eran muy conscientes que eventualmente alguno podría encontrar a su pareja, incluso aseguraron que en ese caso, rechazarían el lazo, aún a sabiendas de las consecuencias, pero esto iba más allá de su comprensión. Ella no tenía un lazo predestinado con cualquier lobo, no, era con el futuro Alpha, alguien cuya fama de sanguinario y brutal lo precedía, pero sobre todo con alguien a quien no podía rechazar libremente y lo sabían aunque se negaran a aceptarlo, sabían que las consecuencias por rechazar a Dastan eran aún peores. - Qué hiciste?!- cuestionó Kael confundido y un poco inquieto por la decisión de Hazel. La joven volteó a verlo con el ceño fruncido, parecía que las palabras de Kael lejos de ser una simple pregunta eran un reproche, como si lo que hizo hubiese sido una afrenta también para él. - Qué?!- exclamó ella con incredulidad- a qué te refieres?! - No saldremos bien de esto...... perderé mi puesto- dijo el hombre mirando fijamente el camino por el cual Dastan se había perdido- todo por lo que trabaje!! - Y solo por tu puesto querias que aceptara el lazo?!- Hazel reclamó furiosa. Kael volteó a verla, evidentemente esa era su principal preocupación pero no podía decirlo en voz alta y menos ahora que si podia perderlo todo, incluyendola a ella. - Quizás pudimos hablar con él..... tranquilamente.... Dastan es un hombre muy sensato y maduro, nos hubiera escuchado!- le respondió intentando no sonar tan desesperado. - Crees que alguien que me persiguió como un maniático por todo el bosque nos habria escuchado siquiera?!- dijo con sarcasmo y no es que conociera mucho a Dastan pero las historias sobre él eran suficiente para debatir el argumento que torpemente Kael usaba. - Dastan nos habría escuchado si se lo hubieras dicho de otra manera, si no lo hubieras enfrentado así- repitió exhalando bruscamente, pues su paciencia estaba colgando de un hilo, en realidad aún pensaba en salir corriendo detrás de él, esperando un poco de comprensión y misericordia- la persecución no fue un acto de furia, fue instinto..... es lo que cualquier Alpha haría al encontrar a su compañera. Pero Hazel sintió una punzada en el pecho por la oculta traición que sentía en las palabras de Kael, no quería creer que el estuviera de acuerdo con Dastan, sin embargo, parecía reprenderla por no sucumbir ante él como otra lo haría. - No me vengas con eso- espetó indignada- crees que si le hablábamos con calma nos habría dado su bendición para seguir juntos? -No lo sé…... pero al menos hubiéramos tenido oportunidad de negociar algo, de no hacer esto un escándalo, ahora no solo tenemos que enfrentarlo a él, sino a toda la manada. - Eso es lo que te preocupa?- Hazel cruzó los brazos, en guardia- los rumores? Kael la miró fijamente, no podía creer que ella siguiera en una posición tan defensiva incapaz de ver el peligro que enfrentaban. - No entiendes, los rumores serán lo que lo haga reaccionar- sentenció el hombre con mucha severidad para hacerla entender lo que su comportamiento estaba provocando- es el futuro Alpha y no va a permitir una humillación como esta. - Dastan no puede obligarme a nada- murmuró, como si decirlo en voz alta lo hiciera real. - No, no puede, pero si va a hacer lo necesario para proteger su posición!!- Kael soltó un pesado suspiro mientras se frotaba la mandíbula, pensando en una alternativa que les permitiera salir bien librados antes de que la noticia se esparciera- quiénes estuvieron presentes cuando él te reconoció? Hazel cerró los ojos con frustración, había olvidado por completo el hecho de que nada de lo sucedido tuvo menos espectadores de los deseados y que prácticamente lo rechazó públicamente al salir corriendo de ese modo. - Hazel!!- Kael la llamó con preocupación al notar su obvia reacción. - Todo el consejo- respondió mordiéndose el labio inferior mientras su ceño se contrajo aún más. - Diablos!!- la reacción del hombre fue inmediata- maldita sea!!- exclamó comenzado a caminar de un lado a otro, como una bestia enjaulada, sus puños se cerraban y abrían mientras su mandíbula se tensaba con cada pensamiento que pasaba por su mente- esto ya es más grande que nosotros tres- aclaro con un tono seco y calculador, deteniendo su andar- el rumor ya debe haber comenzado..... la manada ya sabe que Dastan encontró a su compañera. - Eso significa qué.....- la joven dejó las palabras en el aire temiendo terminar la pregunta. - Que su posición de Alpha estará bajo escrutinio- Kael suspiró con cansancio pues esto ya era más complicado de lo que imaginó para poder dar marcha atrás- la gente comenzara a murmurar sobre cómo su propia compañera lo rechazó por su Beta...…- apenas y se frotó el rostro con ambas manos antes de continuar- Dastan no puede permitirse mostrarse débil, Hazel... esto ya es imparable- y su voz se volvió aún más grave con un innegable dejo de preocupación. - Qué estás diciendo?- cuestionó acercándose a él consciente por primera vez que esto no acabaría bien para nadie. - Si Dastan cree que su autoridad está en riesgo, puede reaccionar violentamente- Hazel sintió que el aire abandonaba sus pulmones ante semejante afirmación- si decide hacer algo para salvaguardar su posición, será implacable. Y no necesitó más explicaciones, ella sabía a qué se refería, un Alpha no podía permitirse la humillación, ser rechazado y burlado era una gran duda a su liderazgo y evidentemente Dastan no se daría ese lujo, menos cuando recién asumía el mando. - Pero aceptó el rechazo- Hazel respiró hondo, intentando calmar la sensación de angustia que amenazaba con ahogarla, no podía dejarse llevar por el miedo, no ahora- eso significa que lo haremos legalmente. - No puedes estar tan segura- Kael la miró con escepticismo y frustración, no podía creer que aún a pesar de todo lo que había dicho, ella siguiera creyendo que esto era un asunto menor para Dastan. - No creo que se arriesgue a ponerse en evidencia más de lo necesario.....debe ceñirse a las leyes..... él es quien tiene más que perder!! - Es un Alpha- el hombre se cruzó de brazos mirándola aún más severamente- y un Alpha con sangre caliente y un sentido del deber extremo, no se trata solo de lo que quiere, sino de lo que debe demostrar. Y aunque ella se mantuvo en silencio, en su interior, algo le decía que tenía razón, Dastan era un líder, y un líder no podía permitirse el más mínimo atisbo de debilidad; pero también era un hombre, y la manera en que la había mirado, la furia en su voz, el grito desgarrador con el que había respondido a su rechazo, nada de eso hablaba de alguien que simplemente aceptaría una decisión semejante así, sin más. - Y ahora qué?- Hazel preguntó con obvia impaciencia- qué vamos a hacer? - Esperar- Kael sentenció con crudeza como si la respuesta fuera evidente. - Esperar?, nada más? - No podemos hacer nada hasta ver cómo se desarrollan las cosas en la manada- el hombre le explicó con calma- por ahora, lo mejor es mantenernos en silencio y alejarnos de todo esto hasta que tengamos noticias de Dastan- sin embargo, Hazel negó con la cabeza totalmente indignada, para ella esperar no era una opción. - No podemos simplemente quedarnos a su disposición, no voy a vivir con la incertidumbre de lo que pueda decidir cuando le plazca, solo nos esconderemos hasta que Dastan decida cuándo y cómo lidiar con esto?! Kael la miró con firmeza, con una expresión demasiado severa que reflejaba la seriedad de la situación pero no podían darse el lujo de seguir actuando por impulso, no ahora que Dastan sabía las razones por las que Hazel lo estaba rechazando. - Necesito que entiendas que Dastan no es cualquier lobo, es el futuro Alpha, y nos guste o no... tú... - y en ese instante se detuvo brevemente antes de continuar y lo hizo con un dejo de pesar en su voz- eres su Luna. Hazel sintió nauseas al escuchar tan abiertamente la afirmación de lo que implicaba su lazo con Dastan, su posición en la manada cambiaba radicalmente pero no era lo que ella quería y mucho menos podía entender cual era la necesidad de la Diosa Luna de jugarle una broma de este tipo, era la Luna de manada, al menos por ahora, le gustara o no. - Eso no importa- por supuesto que aún seguía negándolo con la firme convicción de repetirlo hasta que se volviera verdad- él aceptó el rechazo. - Aceptarlo no significa que no tenga que actuar de acuerdo con las leyes de la manada- Kael apretó los labios, no conocía mucho al respecto pero sabía que no era bueno, sobre todo para él y su posición como futuro Beta- no podemos dejarnos llevar por el impulso o las cosas empeorarán. - No voy a quedarme sentada esperando que él decida qué hacer con mi vida- Hazel sintió la rabia arder en su pecho ante la posibilidad de que su vida y su destino estuviera en manos de alguien más, lo que nunca fue de su agrado. Kael afianzó el agarre que tenía sobre sus hombros, Hazel parecía estar totalmente ajena a la espada que pendía sobre sus cabezas y si quería, al menos, salir con vida de esta situación debía hacer que lo escuchara y, más importante aún, que lo apoyara o todo terminaría complicándose. - Nos guste o no, no podemos tomar decisiones impulsivas..... no después de lo que pasó, si lo provocamos más, las consecuencias podrían ser peores. La joven lo miró con frustración, pero no pudo encontrar un argumento sólido contra sus palabras, sabía que tenía razón, aunque odiaba admitirlo, no debía oponerse abiertamente a un Alpha, y peor aún, a su instinto de protección y dominio, era un juego peligroso que no iba a ganar. - Por ahora lo mejor es que no nos vean juntos, seguiremos con nuestras actividades como si nada.....esperaremos a ver que sabe la manada.....es todo lo que tenemos! Hazel golpeó con su pie el césped en un gesto de frustración mientras soltaba un ligero grito, pero le gustara o no, no tenía ninguna opción, esperar era la alternativa segura. - Bien.....supongo que no hay opción. El hombre asintió esperando que en verdad ella hubiera entendido la situación, ahora tenía que pensar en cómo podría aminorar el riesgo de perder su posición; no quería ser relegado, en el mejor de los casos, a un simple m*****o más de la manada, no cuando toda su vida se había preparado para ser el Beta de Dastan, y no cuando su familia había tenido ese privilegio por largas generaciones, sería una perdida totalmente inaceptable para él y su familia que los sumiría en la mayor de las vergüenzas. - Ahora regresemos a la casa principal....y veremos que sucede!- exclamó alejándose de Hazel lentamente para que ella no lo resintiera, pero si quería mantener su posición era preferible que no los vieran juntos más de lo necesario. Y sin más remedio ambos regresaron a la zona principal de la manada, por su puesto que Kael caminó unos cuantos pasos detrás de Hazel, mientras ella volteaba constantemente a verlo con molestia y miedo, esto era demasiado para aceptarlo sin protestar, pero conforme sus pasos se aproximaban al centro de la manada su estado solo se acrecentó, a pesar de que nadie parecía prestarles mayor atención de la habitual. En realidad todos en la manada seguían con sus vidas como si nada hubiese pasado, aunque de vez en cuando volteaban a ver a Kael con cierto miedo y preocupación, pero solo a él, lo que significaba que el único rumor que ya se había esparcido era la llegada del futuro Alpha, o al menos eso quería creer. La pareja finalmente llegó al claro, frente a la imponente mansión de la manada, se pararon uno frente al otro compartiendo una risa nerviosa y una mirada de angustia antes de que él ingresara en la casa sin decir una sola palabra, dejándola completamente descolocada pero ese era el acuerdo, uno que solo lograba que odiara más el lazo que la unía a Dastan. Hazel se quedó ahí de pie mirando hacía todos lados sin entender qué hacer, hasta que de nueva cuenta percibió ese aroma que inconscientemente la embriagaba, apenas y cerró los ojos dejándose envolver cuando recordó quién era el portador de esa fragancia y lo que ahora le significaba, no podía dejarse llevar y caer ante algo que no quería, por lo que de inmediato salió corriendo directo a casa de sus padres, al menos ahí, estaría a salvo de cualquier locura a la que la Luna y Anka quisieran orillarla. "Qué estas haciendo?!, él es nuestro compañero!, regresa!"- la voz de Anka rugió en su mente con desesperación, exigiendo ser escuchada cuando quedó claro que Hazel huía del lazo otra vez.. - No empieces con eso!- le espetó con furia, cerrando los ojos con frustración. "La Luna nos lo dio!, es nuestro destino, no hay nada mejor que ser compañera de un alpha!"- desgraciadamente su portadora solo sintió una oleada de enojo quemarle el pecho. - No intentes convencerme con esos ridiculos argumentos, no voy a aceptar un lazo que no quiero! "Por qué te niegas a ver la verdad?" - Porque no es verdad, Anka! "La Luna nos lo dió por una razón, ella sabe más que nosotras, no nos niegues nuestro derecho o me iré"- la loba amenazó muy decidida esperando que aquello fuera suficiente para convencerla. - Haz lo que desees.....no me importa, no lo quiero- pero Hazel no iba a ceder, no importaba el costo y sin más aceleró el paso como si con eso pudiera dejar en claro su posición. Sin embargo, en cuanto la frase murió en su memoria, algo dentro de ella se quebró, Anka gruñó con rabia antes de alejarse a algún lugar remoto, pero al menos no la había dejado pues su temperatura y consciencia estaban intactas, así que solo apresuró los pasos hasta llegar a casa de sus padres cerrando la puerta de golpe y dejándose caer en ella, sintiéndose aliviada soltó todo el aire contenido, mientras observaba el temblor en sus manos. - Todo en orden?- la voz de Sonya la sobresalto obligandola a soltar un pequeño grito- tranquila....- su madre la tomó por el hombro al ver la exagerada reacción, no es como si fuera poco habitual que ella estuviera ahí, prácticamente era un ama de casa- estas bien?!- la cuestionó sosteniendo su barbilla para verla directamente. - Si....si....si- respondió mecanicamente intentando poner su mejor sonrisa. - No lo pareces, estas muy pálida y temblando como una hoja.....ocurrió algo en el concilio? - No, no.....no- aunque por supuesto que había ocurrido algo pero entre menos personas lo supieran era mejor- solo.....quiza no debí ir..... - No te ves bien- su madre se cruzó de brazos, era evidente el estado de agitación de su hija y, aunado a su ya complicado estado de salud, esto quizas era más grande de lo que Hazel aseguraba- será mejor que vayamos al sanatorio y hable con Zenda. La mujer soltó el trapo que llevaba en la mano y de inmediato se dispuso a buscar sus llaves, sin embargo, Hazel no podía permitir semejante intervención y menos cuando Dastan ya estaba en escena, si se lo topaban o su madre descubría lo que los unía no habría marcha atrás. - No!!- grito sobresaltando a Sonya. - Por qué no?!- cuestionó con severidad. - Porque no es necesario....solo fue....fue....fue....- "que encontramos a nuestro compañero", la insoportable voz de Anka se hizo presente de nueva cuenta en su memoria con irritable felicidad, pero Hazel no le respondió, después se encargaría de ella, ahora debía ocuparse de su madre y de evitar que la arrastrara al sanatorio- fue....fue que.....me entere que Dastan llegó a la manada.....creo que quiere.....quiere.....- "nos quiere reclamar como su compañera", de nueva cuenta la odiosa loba interrumpia su conversación- quiere una reunión con el concilio.....no estoy lista para estar frente a un Alpha como él....solo es un poco....de miedo....creo. - Ay si!!- la voz de Sonya cambió radicalmente volviendose más entusiasta por el rumor que ya todos sabían- tu padre me llamó para avisarme que el sequito de Dastan paso por una de las torres de los vigías- él no lo sabía, pero como administrador tuvo que autorizarles los permisos....estaba muy contento por al menos estar frente a los hombres del futuro Alpha....es impresionante- la emoción en la voz de la mujer no pudo disimularse y no era para menos, para una familia de su rango no era habitual estar en presencia de un alpha o de su circulo cercano, por supuesto, que los habían visto, pero jamás de manera tan cercana y dado que Iago era el jefe de los permisos de paso en la frontera, difícilmente tenía relación con alguien de mayor rango que Gorak- aunque tu papá dice que no tuvo oportunidad de ver a Alpha Dastan- y ante dicha afirmación hizo un gesto de desilusión. - Ahhh! - Pero tu si lo verás!!- exclamó con extrema emoción- eso no habría pasado si no hubieras estudiado leyes....ahora lo verás y quien sabe, tal vez en algún futuro estarás trabajando con él!!!- Sonya aplaudió antes de tomar las mejillas de su hija, olvidándose por completo de su preocupación, lo que si bien era bueno, no tranquilizaba del todo a Hazel, pues si su madre se llegaba a enterar que algo más fuerte que un simple trabajo la unía a Dastan no podría detener la maldita locura en la que la Diosa Luna la metió. - Si.... lo veré.....pero....pero....- la joven se soltó de su agarre dando un par de pasos hacia su recamara- ahora debo descansar antes de que.....de que.....dé una mala imagen en el concilio......ya sabes!- y sin aguardar más se enfiló a su habitación cerrando su puerta tras de si, mirándola con expectativa pues aún temía que su madre la siguiera hasta aquel lugar, afortunadamente Sonya sabía perfectamente sus limites y jamás interfirio de alguna agresiva manera en su contra, lo que esperaba siguiera de esa así si su lazo con Dastan llegaba a conocerse. Hazel se dejó caer sobre su cama, sintiendo cómo su cuerpo se hundía en el colchón, el cansancio físico no era nada comparado con el agotamiento mental que la asfixiaba, necesitaba, aunque fuese, un breve descanso pero apenas cerró los ojos deseando que todo desapareciera, la voz de Anka irrumpió en su mente, firme y dominante. "No puedes huir de esto para siempre, Hazel- la joven apretó los labios, tratando de ignorarla, pero Anka no se detuvo- Kael no es tu destino". Lo que la obligó a abrir los ojos de golpe, sintiendo la furia arder en su interior, no solo la terca loba estaba intentando convencerla de aceptar un lazo que no quería, sino que además ahora iba en contra de su amor por Kael, lo que ya era inaceptable. - Eso no lo decides tú!- gruñó- tú no eres la que ama a Kael. "Y tú tampoco, aunque no quieras aceptarlo, no lo amas.....simplemente no quieres ver más allá del presente- replicó la loba con calma- la Diosa Luna nos unió a Dastan por una razón.... no deberías pretender que sabes más que ella". Hazel se sentó de golpe mientras su pecho subía y bajaba con la intensidad de su enojo, quería hacerla callar pero desgraciadamente nunca lo consiguió y por un instante deseo volver al momento en el que Anka se habia alejado. - Cuál razón?- preguntó con desafío- dímelo, si la Diosa decidió esto, dime por qué- hubo un largo silencio pues la loba no lo sabía y aunque no lo quisiera debía admitirlo. "No lo sé"- Hazel soltó una risa amarga. - Exactamente, no lo sabes.....nadie lo sabe y por eso mismo no puedo ponerme en una situación que no comprendo. "Pero la Diosa sí"-Anka suspiró- y su voluntad es más importante que un capricho". - Crees que Kael es un capricho?!- susurró, herida y muy molesta- de verdad crees que lo que siento por él es un simple capricho? "Es algo que tú elegiste, pero el destino no siempre es algo que se elige, Hazel". La joven negó con la cabeza, sintiendo la desesperación apretar su pecho, no entendía como Anka seguía aferrada a algo que no deseaba y que incluso hubiera llegado al grado de alejarse de ella poniendola en riesgo ante la manada. - No puedo someterme a un hombre que no amo y no puedo rendirme a un lazo que no quiero. "No es rendirse" - Ah, no? - Hazel se llevó las manos al rostro- Dastan es un Alpha, Anka, y los Alphas no piden permiso, toman lo que es suyo. "Él no es como los demás!!" - Esta segura?!....porque yo no voy a esperar para descubrirlo. Pero esta batalla se estaba volviendo cansada y repetitiva, cuando no llegaban a un acuerdo ambas guardaban silencio mientras Anka se replegaba en su mente, dejando a Hazel frustrada e incapaz de comprender por qué no terminaba de convencerla. Y lo peor de todo es que, en el fondo, tampoco estaba segura de cuánto tiempo podría seguir luchando contra ella y contra un lazo que parecía inquebrantable; y ya había sido demasiado para Hazel, el cansancio acumulado finalmente la venció, haciéndola caer en un sueño profundo, que duró más de lo correcto, sin embargo, en medio de su estado escuchó un poderoso y fuerte aullido que la despertó. Era un sonido grave, potente, que atravesó la quietud de la noche y resonó con una intensidad imposible de ignorar, su cuerpo reaccionó casi de inmediato y mucho antes que su mente, sus ojos se abrieron con pesadez y con pasos tambaleantes se acercó a la ventana. La luna reinaba ya en lo alto, derramando su luz sobre el bosque, pero nada allí parecía fuera de lo común, y aún así algo dentro de ella se agitó con una mezcla de furia y anhelo que no podía controlar, parecía que aquel aullido era solo para ella, atrayéndola sin piedad. "Es él!....es Dastan!- exclamó Anka con una emoción desbordante- nos está llamando, Hazel, nos está llamando!....quiere que vayamos con él!! La joven parpadeó confundida tratando de procesar las palabras de su loba, pues no sabía como era posible que Anka reconociera al lobo de Dastan y supiera que eso era un llamado para ellas. - Cómo sabes que es él?- cuestionó ligeramente molesta. "Es el aullido de nuestro compañero, nos esta llamando....es instinto"- reclamó con ímpetu intentando hacerse presente en el cuerpo de su portadora. Sin embargo, cuando ella sintió como sus colmillos comenzaban a aparecer supo que debía reprimir a Anka pues era muy seguro que, bajo la piel de su loba, terminaría rindiéndose ante Dastan sellando el lazo y probablemente apareándose con él esta misma noche, así que cerró los ojos con total fuerza replegándola. - No digas tonterías. "No son tonterías, escucha,!!, está llamando a su compañera!.... nos esta llamando a nosotras!!" Hazel sintió su corazón acelerarse, pero sacudió la cabeza con vehemencia, ya había tomado su decisión y no pensaba dar marcha atrás, simplemente no iba a caer en eso. Y mientras ella luchaba por contener a Anka, otro aullido aún más poderoso y más insistente se escuchó por todo el lugar haciendo vibrar las ventanas, provocando un peculiar escalofrío que la recorrió de pies a cabeza, y sin quererlo, sus dedos se aferraron al borde de la ventana como si su cuerpo quisiera moverse por voluntad propia. "Vamos, Hazel, debemos ir con él" - No- fue la tajante respuesta que dió. "Pero es nuestro compañero y debemos responder a su llamado!" Hazel apretó los dientes, forzándose a cerrar la ventana de golpe, por supuesto que no iba a ceder y mucho menos iba a salir corriendo tras de él como una idiota, y en ese instante un tercer aullido rasgó la noche pero este ya no era un llamado, más bien era un grito de dolor. La joven se quedó completamente inmóvil en tanto una punzada atravesó su pecho, era un dolor extraño y desgarrador que no podía explicar, era como si su corazón se contrajera de una manera desconocida, como si algo dentro de ella se estuviera quebrando. "Lo estás lastimando- Anka gruñó con rabia- estás lastimando a nuestro compañero" Desgraciadamente Hazel no respondió, se quedó mirando la penumbra tras la ventana creyendo que en algún momento Dastan aparecería para reclamar lo que creía le pertenecía. - No es mi compañero- exclamó tras una larga pausa. "Si lo es!" Y tratando de no enloquecer, respiró hondo, no tenía intención de volver a discutir con su loba, suficiente tenía ya con el dolor que se había instalado en su pecho, así que con la misma determinación de siempre, se dio media vuelta y regresó a su cama ignorando la desesperación de Anka. - No lo es- repitió para sí misma, como un mantra, pero ni siquiera ella pudo convencerse por completo. Hazel permaneció acostada con los ojos abiertos en la oscuridad de su habitación, esperando escuchar algo más, sin embargo, ya no hubo nada, solo el profundo silencio de la noche, no sintió alivio ni tampoco paz, no estaba completamente feliz ni tranquila, algo dentro de ella seguía latiendo con fuerza, inquieto, como si le faltara el aire, pero no debía pensar en ello, no debía permitir que esas sensaciones la debilitaran haciéndola sucumbir como, probablemente, era la intención de Dastan. Así que apretó los labios y cerró los ojos, obligándose a descansar e ignorar lo que su corazón parecía querer decirle, desgraciadamente en lo más profundo del bosque la situación para el gran lobo n***o que se dejó caer sobre la tierra húmeda era muy diferente. Su enorme cuerpo temblaba con la intensidad del dolor que se derramaba de su pecho, su hocico se apoyó contra el suelo, su respiración era pesada mientras su aullido se tornó bajo y quebrado, era un lamento que apenas perturbaba la brisa nocturna, su compañera no había venido, su compañera lo había vuelto a rechazar. - Te lo dije, Sarkan- la voz de Dastan resonó en su mente con pesar- te dije que no respondería, ya no te aferres- el lobo gruñó mostrando los colmillos, su furia y su dolor se entremezclaban en un torbellino que lo agobiaba. "Es nuestra compañera, debe estar con nosotros!"- Dastan apretó los puños desde su forma humana sintiendo la desesperación de su otra mitad como si fuera suya, y lo era, pero debía ser racional y mantenerse firme. - No- el hombre se dejó escuchar- ella no quiere y no podemos forzarla. "Sí podemos!- Sarkan rugió con fiereza- ve por ella, reclámala y sella el lazo!" Dastan sintió la urgencia primitiva de hacer exactamente lo que Sarkan le exigía, correr tras ella, tomarla y hacerla suya, desgraciadamente no podía, no era esa clase de hombre. - Lo lamento pero no será posible- respondió con voz firme, aunque su corazón se sintiera pesado- debes entenderlo, debes dejarla ir- y de nueva cuenta el lobo gruñó con frustración mientras sus garras rasgaban la tierra, él había esperado demasiado a su compañera para ahora simplemente aceptar que no le pertenecía - encontraremos a alguien más. "No quiero a nadie más!- le refutó molesto- la Diosa nos la dió, tiene que ser ella" - Yo tampoco quiero a nadie más- Dastan suspiró dejando que su propio dolor se filtrara en su tono, por supuesto, que tampoco quería a nadie más, él si había sentido el poder del lazo en su corazón y con mucha fuerza, sin embargo, contrario a lo que todos pensaban de él, no era tan desalmado ni despiadado para obligarla cunado sabía su corazón jamás le pertenecería- pero no hay más opción. Sarkan gruñó negándose a aceptar lo que su humano estaba diciendo, no era suficiente para él, no cuando le habían arrebatado el derecho que la Luna les otorgó. "No, no lo acepto!- bramó aferrando sus garras aún más a la tierra húmeda- debemos exigir una satisfacción, esto no se puede quedar así!" El lobo sabía que su portador estaba igual que él, alcanzaba a escuchar el agitado ritmo de su respiración que intentaba controlar su propia furia, Dastan sabía que Sarkan no solo hablaba del lazo roto, sino también hablaba de Kael y no podía negar que, a pesar de todo su discurso, deseaba sentir la sangre del traidor entre sus manos. - La tendrás- la voz fue baja y con un obvio toque de amenaza- pero será de acuerdo a las leyes, no voy a perder el control por un arrebato. Sarkan rugió con frustración, sí, hacerlo conforme a las leyes sonaba muy bien, pero para él un simple castigo no bastaba, tenía sed de sangre y de alguna manera Dastan debía saciarla o dejar que él lo hiciera. "No es un arrebato, es nuestro derecho, ese bastardo la tocó, la abrazó, la reclamó en nuestra cara y eso no puede quedar impune!"- el hombre se contrajo con rabia en el interior de Sarkan, los recuerdos habían encendiendo su sangre como brasas, la vio correr hacia Kael, sintiendo como su corazón se desgarraba cuando se ocultó detrás de él, como si fuera su salvador y Dastan el monstruo aberrante que quería lastimarla, sin embargo, no podía perder la razón. - Tendrás tu satisfacción, pero será cuándo y cómo yo lo decida. Sarkan se irguió de golpe, con los colmillos expuestos en un feroz desafío, antes de aullar con orgullo estremeciendo los arboles, sabía que su humano era igual de implacable que él, y si prometía algo, lo cumpliría.
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