10. El Camino de la Luna.

4994 Words
La noticia de la nueva Luna se corrió tan rápido por la manada que al atardecer todos sabían ya quien era, y por supuesto que ese rumor no tardó en llegar a oídos de Kael. El hombre tuvo que esconderse cerca de la casa de la manada para esperar a Hazel, pero no se sentía molesto o indignado, en realidad no estaba ahí para reclamarle, al contrario, lo único que deseaba saber es lo qué había hecho y si aún conservaba su posición como Beta. Kael aguardó pacientemente hasta que Hazel salió de la casa y aún iba cabizbaja, en realidad lucía bastante cansada por haber pasado toda la tarde platicando sobre lo que debería hacer ahora que asumiera la posición de Luna, además de un tanto fastidiada por la emoción de Amira. Pero estaba consciente que no podían llamar la atención así que la dejó perderse detrás del bosque cuando la interceptó tomándola del brazo para apartarla del camino principal, obligandola a dar un paso atrás mientras soltaba un pequeño grito. - Tranquila!!- susurró Kael jalandola hacia un pequeño rincón oscuro, no tenía intención de molestar a Dastan si los rumores comenzaban a circular, no podía arriesgarse perder lo que Hazel hubiese conseguido- qué pasó?!- cuestionó vigilando los alrededores- es cierto que te convertiras en la Luna?! La joven soltó un hondo suspiro, lo que menos necesitaba en este momento era escuchar más sobre su nueva posición, y menos de labios de Kael. - Si- aceptó con vergüenza- era necesario, de lo contrario Dastan nos castigaría, pero créeme que lo hice solo por necesidad, ya le dejé en claro que entre nosotros no va a haber absolutamente nada, no sellaremos el lazo y por supuesto que no tendremos..... contacto....- se excusó rápidamente para evitar que él pensará lo peor de ella, sin embargo, Kael no reaccionó de inmediato pero la intensidad con la que la observaba le hizo apresurarse a hablar de nuevo- Dastan no iba a detenerse, si no aceptaba, habría sido peor para los dos..... no tuve otra alternativa más que esto, fingir un papel que no quiero....tienes que creerme!- desgraciadamente para Hazel, el hombre seguía sin expresar emoción alguna. - Cómo lo convenciste?- fue lo único que parecía interesarle. - Tenía que hacer algo para que no pudiera actuar sin consecuencias- respondió rápidamente mientras lo veía con mucha atención buscando un dejo de molestia o ira- si anunciaba nuestro lazo frente a la manada, Dastan no podría deshacerse de mí sin que su autoridad se pusiera en duda, prácticamente lo obligué a tomar esta opción antes que decidiera nuestro castigo. - Y ahora qué?- Kael asintió con lentitud, pero su mirada no reflejaba alivio ni enojo, solo una extraña cautela. - Seguiremos adelante con esto- repuso Hazel soltando un pesado suspiro de resignación- solo será una farsa, nada cambiará entre nosotros... lo hice por los dos, Kael. Sus palabras eran una súplica velada, pero él no reaccionaba de la forma que la joven esperaba, no grito, no le reclamó, no había reproche en su rostro, ni siquiera el menor rastro de dolor. - Supongo que eso es lo mejor- musitó con la vista fija en la casa principal aún preocupado de que pudieran ser descubiertos. - No quería que las cosas terminaran así- murmuró sintiendo la necesidad de seguir hablando, de asegurarse de que él entendiera las razones de su decisión- pero al menos de este modo, ambos estamos a salvo. Kael bajo la mirada clavando sus ojos en ella, parecía tan desconcertada por su decisión que estaba seguro que de haberle pedido que lo abandonara todo por él, lo habría hecho, sin embrago, en la arriesgada posición en la que se encontraba, como futuro Beta era quien tenía más que perder y aceptar esta relación implicaba arriesgar una privilegiada posición de poder dentro de una de las manadas más importantes de todas, y sabía perfectamente que con Dastan al frente solo era cuestión de tiempo para que su poder se expandiera, que otras manadas se les unieran o derrotar a viejos enemigos, era demasiado para perder por alguien como Hazel, cuyo lazo no le significaba ninguna ganancia, y lo único que en este momento debía hacer era asegurarse que la joven no lo arruinara. - Hiciste lo que creíste necesario- Hazel sintió un alivio momentáneo ante sus palabras, sin notar las verdaderas intenciones, porque, al final, lo que ella había hecho no tenía que ver con él, no con la relación que tenían ni con lo que sentían pues eso seguiría intacto- fue lo mejor- concluyó fingiendo resignación. Pero al ver la calma con la que respondía y actuaba, Hazel sintió un nudo en la garganta, algo dentro de ella esperaba resistencia, una chispa de indignación, enojo y la amenaza de enfrentar a Dastan, cualquier cosa que probara que aún luchaba por lo que habían tenido. - Así de fácil te resignaste?- preguntó con un hilo de voz mientras lo miraba totalmente incrédula y él reaccionó de inmediato como si se hubiera dado cuenta de su error, había estado demasiado calmado y eso nunca era bueno frente a una mujer que estaba arriesgándolo todo y que además ahora tenía poder, pues de proponérselo quizás lograría que Dastan lo castigara, así que frunció el ceño con fingida preocupación y negó rápidamente. - No, Hazel..... no me dí por vencido- se excuso de inmediato dándole un apretón en los hombros- pero tienes razón, al menos de este modo estaremos a salvo......quizás, con el tiempo, Dastan te deje o se olvide de nosotros, es un Alpha y no le faltaran mujeres, mejores, con quienes pasar su vida. Hazel bajó la mirada sintiendo la amarga certeza de que eso difícilmente sucedería, tal vez Dastan si encontraría a alguien más con quien desahogar sus impulsos pero eso no significaba que la dejara de lado o le diera la misma libertad. - No lo creo posible- susurró- pero ya no tengo opción...... solo puedo seguir adelante- Kael asintió con comprensión, aunque su mente estaba solo enfocada en su posición como Beta- al menos estaremos juntos- continuó ella, aferrándose a esa idea- aunque ya no podamos vivir nuestro amor. Y de nueva cuenta, Kael se forzó en sonreír con resignación y tristeza pero su mirada brilló por con una emoción contenida, aparentemente todo seguía en orden y no había indicios de que perdería su rango, ahora solo debía corroborarlo sin sonar muy agresivo. - Dime algo... -su voz sonó muy cautelosa- Dastan me destituirá como Beta?!- Hazel apenas y parpadeó ante el abrupto cambio de tema. - No lo sé aún- admitió confundida- pero al menos ya no seremos castigados. Un leve temblor recorrió el rostro de Kael antes de que recuperara la compostura, si, no serían castigados pero esa no era la respuesta que deseaba escuchar, si ella ya había asumido su nueva posición, al menos debió asegurase de que él no corriera peligro. - Bien- murmuró desviando la mirada para evitar que Hazel notara su frustración, había esperado algo más, tal vez que intercediera por él, que asegurara que su posición no corría peligro pero en su lugar, parecía más preocupada por su relación que por lo que realmente importaba, su rango, su lugar en la manada. Kael se froto las sienes y tomó aire intentando controlarse, ahora debía ser él quien se asegurase de no perder por lo que había trabajado tanto, aunque no sabía cómo lo tomaría debía decir aquellas las palabras que llevaba pensando desde que la vió salir de la casa. - Creo que.....que....de ahora en adelante, no podremos compartir el mismo espacio- y ante esa revelación el llanto de Hazel se detuvo en el acto, la pobre chica sintió como si la hubieran golpeado en el estómago pues definitivamente no había considerado llevar este asunto hasta esas consecuencias. - No es necesario llegar tan lejos!- exclamó sin poder contener su desesperación- nadie nos ha prohibido nada, no tenemos que alejarnos tanto. - Es lo mejor para ti, para salvaguardar tu integridad- por supuesto que Kael no compartía su angustia, con una molestia apenas contenida y una ansiedad creciente, que Hazel confundió con desesperación por su separación, él le respondió con suma dureza. - Mi integridad?- repitió incrédula. - Si Dastan llega a ver algo sospechoso, podría usarlo en tu contra frente a la manada- le explicó con seriedad, echando mano de su único argumento- y si eso pasa.....tal vez ahora sí no se tiente el corazón- Hazel abrió la boca para replicar, pero la cerró al ver la severidad en los ojos de Kael. Ella no lo entendía, era incapaz de ver la verdadera razón detrás de sus palabras, y desde luego que Kael no tenía intención de aclarárselo, en cambio le sostuvo la mirada con intensidad, con una postura totalmente rígida y una expresión indescifrable. - De ahora en adelante, debemos mantener las cosas como deben ser. - Qué estás diciendo?- debatió con el dolor reflejado en su rostro, pues aparentemente no solo debía asumir un papel que no quería sino que además debía hacerlo alejada del hombre al que amaba. - Que tú eres la Luna- dijo absurdamente seguro e inquebrantable- y mientras Dastan no diga lo contrario, yo seguiré siendo el Beta. - Kael, no tienes que hablar así…- Hazel negó con la cabeza, apresurándose a convencerlo de no ser tan radical mientras sentía como su corazón se hundía contra su pecho. - Es lo mejor..... aunque duela- pero había algo en su tono que la hirió más que sus palabras, era la falta de emoción, la aceptación sin lucha, como si ya hubiera tomado su decisión sin siquiera considerar la suya. La garganta de Hazel se cerró, impidiéndole hablar o reclamar y las lágrimas ardieron en sus ojos antes de que pudiera detenerlas, no quería aceptar esto, simplemente no podía aceptar tal pasividad, y fue esa reacción lo que hizo reconsiderar a Kael, quien la sujeto con fuerza por los brazos. - Recuerda por qué lo estamos haciendo- susurró con su rostro demasiado cerca del de ella- es por nuestras familias, por nosotros. La joven quería creerle, quería aferrarse a esas palabras, a la seguridad que su voz solía darle pero algo en su pecho le gritaba que él estaba protegiendo algo más, sin embargo, antes de poder reclamar, percibió ese peculiar olor, entonces, la presencia de Dastan se sintió como una sombra implacable, fría y abrumadora. El Alpha estaba allí, observandolos fijamente con ese imperturbable porte que lo hacía digno de temor, y de inmediato ambos se separaron de golpe mientras el corazón de Hazel retumbaba con fuerza por el miedo, enojo y la desesperación. - Me obligaron a entrar en esta farsa- dijo con voz imperturbable, pero con un filo tan cortante que hizo que Hazel contuviera la respiración mientras se acercaba a ellos con una peligrosa lentitud- pero si lo prefieren, podemos terminarla ahora mismo.... podemos continuar con el rechazo- su mirada se fijó en Hazel sin consideración- ya no me interesa lo que les pase.....así que solo.....serán desterrados. Y por un instante la emoción atacó el corazón de Hazel, no era algo que hubiera elegido pero era una salida, desgraciadamente para Dastan no era tan simple. - Pero alguno de los dos deberá perder a su lobo, aunque no deben preocuparse por eso.....dejare que ustedes decidan- aclaro sin ninguna emoción. Hazel sintió que la sangre se le helaba, por supuesto que no sería tan facil, con él nada era tan simple, sin embrago, podrían irse, podrían ser libres y perder a su lobo no parecía un gran costo como lo serían sus castigos anteriores, y en el acto su boca se entreabrió dispuesta a aceptar su propuesta pero antes de que pudiera pronunciar una sola palabra, Kael habló primero. - No es necesario, Alpha- su respuesta se sintió como un golpe seco, firme y decidido, ella lo miró con incredulidad pues Kael no vaciló, al contrario, parecía sumamente convencido de que dicha propuesta no era ni siquiera una opción para él- lo único que hacíamos era despedirnos- continuó con mucho respeto- aceptamos la decisión que ya se tomó, y le aseguro.....que a partir de ahora, nos comportaremos acorde a nuestra posición. Hazel sintió que la desesperación se enredaba en su garganta, él no habia tenido la cordialidad de preguntarle o considerar lo que ella pensaba, había tomado la decisión sin siquiera mirarla, pero Dastan si lo hizo, con esa indescriptible y fría expresión que ocultaba lo que ya sabía, que Kael era un egoísta y ella una ingenua. Por supuesto que no lo dijo, pero era consciente que negarse al rechazo ya no era una venganza pare él sino más bien un modo de proteger a Hazel, sabía que de expulsarlos Kael pediría que fuera ella quien perdiera a su loba con la absurda excusa de que él debía protegerla, desgraciadamente solo la pondría en una severa desventaja, para cualquiera era evidente que se desharía de la joven al menor inconveniente, y dejarla vagando sola la convertiría en un blanco fácil para los sin manada o los salvajes, sea como sea, no debía permitirlo, asi que asintió dejando caer su última advertencia como una sentencia. - Entonces más les vale cumplir su palabra- y sin mas se marchó, dejándolos a ambos con el peso de su propia decisión. Hazel se quedó mirando el camino por el que Dastan había desaparecido, dolida por lo que Kael acababa de hacer por ambos, su corazón aún latía con fuerza y la frustración crecía como una llama que no podía apagar, pero ya estaba más allá de cualquier consideración, y violentamente se giró hacia su acompañante, con una mirada que reflejaba su incredulidad. - Por qué no aceptaste?- su voz era casi un susurro tembloroso- era una alternativa real, debíamos haberlo pensado mejor. Kael sostuvo su mirada con una expresión cuidadosamente controlada, aunque una sombra de tensión se dibujaba en sus facciones, sonrió, pero fue una sonrisa forzada, llena de frustración por la necedad de Hazel. - Pensé en nuestras familias- respondió con calma, como si la decisión hubiera sido obvia- en lo que ellos iban a vivir si nos íbamos, no solo nosotros habríamos pagado las consecuencias...... también ellos. - Pero....- ella apretó los labios, sin embargo, Kael levantó una mano, deteniéndola antes de que siguiera. - Además, de verdad crees que habríamos sobrevivido sin manada?- preguntó inclinando ligeramente la cabeza- no solo habríamos sido desterrados, nos habríamos convertido en parias.... o peor....en presas- Hazel tragó saliva consciente de que aunque le pesara admitirlo, él tenía razón- piensalo, de buscar refugio en otra manada tendriamos que admitir que uno de nosotros perdió a su lobo y bajo esas circunstancias jamás nos aceptarían- continuó con suavidad pero con un tono que no dejaba lugar a discusión- seríamos vulnerables, blancos fáciles para cualquiera que quisiera aprovecharse de nuestra debilidad- Kael estaba en lo cierto, pero eso no significaba que a ella le gustara- y si yo hubiera perdido a mi lobo... - hizo una pausa, bajando la mirada por un breve instante- no habría podido protegerte, no sería más que una carga para ti- y la forma en que lo dijo, con una tristeza cuidadosamente disfrazada de resignación, cumplio su objetivo de hacerla sentir mal- ahora.... al menos sé que estás aquí y que estás a salvo. Hazel sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas otra vez, que Kael limpió con una suavidad que ella interpretó como amor y sacrificio, pero de haber mirado más de cerca, habría visto la sombra de otro sentimiento oculto tras su máscara, una mascara que Dastan si pudo ver. Él se mantuvo en las sombras del bosque con sus ojos dorados observando la escena entre Hazel y Kael, y desde donde estaba, podía percibir perfectamente el dolor de la joven y la falsa resignación del hombre, además del desasosiego que este último intentaba ocultar. Y no pudo evitar sentir una punzada de tristeza en su pecho pero también una creciente molestia que le hizo apretar los puños, no sabía qué le irritaba más, si la ingenuidad de Hazel al creer en cada palabra de Kael o la desfachatez con la que el Beta jugaba su papel de víctima. "Es un cobarde- rugió Sarkan en su mente con furia apenas contenida- mátalo ahora, Dastan!, no merece ser tu Beta… y mucho menos el corazón de nuestra Luna"- el Alpha entrecerró los ojos, respirando hondo antes de responder con calma. - No- pero Sarkan no quería escuchar esa respuesta y gruñó con frustración para hacerle saber su postura. "Cómo puedes permitir esto?, cómo puedes ver cómo ese desgraciado se aferra a ella con mentiras y sigues sin hacer nada?, Kael merece morir!" - No es el momento- refutó inclinando la cabeza ligeramente con su mirada aún fija en la pareja. "Y cuándo lo será?- bramó el lobo, exigiendo una respuesta- necesito su sangre, por todo lo que ha hecho"- pero él solo cerró los ojos, tratando de mantener la compostura, la ira de su lobo resonaba con la suya propia, sin embargo, era consciente que los impulsos no ganarían esta batalla. - No confío en Kael- admitió finalmente- pero lo mantendré en su puesto de Beta- el lobo soltó un gruñido feroz, pero Dastan continuó imperturbable- no por respeto.... sino por estrategia- Sarkan se quedó en silencio, como si estuviera esperando una mejor explicación- si lo destituyo ahora, corro el riesgo de fracturar la estabilidad de la manada, Kael tiene aliados y Hazel….. ella aún cree en él. "Ella es ciega"- bufó con desprecio mientras Dastan sonrió con amargura. - Tal vez, pero si lo dejo en su posición por un tiempo, el necesario para que cometa el más mínimo error, podré aprovecharlo. "Y estás seguro de que funcionará?" - Los lobos como Kael siempre cometen un error..... siempre- exclamó en un susurro frío y calculador- y cuando lo haga, no tendré piedad....lo castigaré.... y la manada no solo lo aceptará, lo pedirá. Sarkan dejó escapar un gruñido satisfecho, le agradaba la idea y esperaba que para ese momento Hazel ya hubiese cambiado de opinión respecto a ellos. "Recuerda....mantén a tus amigos cerca"- Dastan esbozó una sonrisa cruel. - Y a mis enemigos, aún más cerca. Por su parte, Kael soltó un largo suspiro y, con una sonrisa que pretendía ser tranquilizadora pero que se sentía lejana, miró a Hazel por última vez. - No te arrepientas- repuso con voz baja- fue lo mejor- y simplemente giró sobre sus talones y se marchó, sin mirar atrás. Hazel se quedó ahí de pie, sintiendo un nudo formarse en su garganta mientras lo veía alejarse, con esa silueta que se desdibujó en medio del bosque, no podía negar que no era así como debía terminar, no en ese estado de dolor en el que sus manos temblaban y su pecho dolía como si alguien lo estuviera oprimiendo con brutalidad y, sin embargo, no podía hacer nada más que quedarse allí, con el llanto a flor de piel, sintiendo cómo una parte de su corazón se resquebrajaba. Permaneció quieta por unos segundos, incapaz de moverse hasta que finalmente encontró la fuerza para dar un paso y luego otro, su andar era lento, casi parecía estar arrastrando los pies pero no era capaz de sentir nada más que su dolor y el frío de la noche secando sus lágrimas. No supo cómo fue capaz de llegar a su casa porque sus ojos parecían nublados por el constante llanto, pero al estar de pie frente a la puerta comprendió que no podía permitir que sus padres conocieran su dolor, intentarian evitar su unión con Dastan y sus opciones eran demasiadas crueles para aceptarlas, ya no había marcha atras, y con esa idea en mente se seco las lágrimas, se refresco el rostro y cruzó el umbral pero en cuanto lo hizo fue recibida abruptamente por la mirada inquisitiva de sus padres. - Es cierto?- preguntó su padre, con el ceño fruncido- el rumor que corre en la manada es verdad?- Hazel sintió el peso de la realidad cayendo sobre ella, y ya no podía negarlo, por lo que con un hilo de voz, apenas respondió. - Sí, Alpha Dastan y yo somos compañeros predestinados. Sonya no reaccionó como Hazel habría esperado, no hubo emoción en su rostro, ni una sonrisa, ni un brillo de alegría en sus ojos, en su lugar, solo había preocupación y no podía culparla, había pasado los últimos tres años de su vida hablando de su relación con Kael que hasta sus padres sabían lo mucho que querían estar juntos. - Y...... estás feliz?- dijo suavemente, acercándose a su hija, Hazel tragó saliva, sintiendo que su madre podía ver a través de ella, que notaba cada grieta en su fachada y aún así no podía buscar consuelo en sus brazos- porque si no lo deseas, no tienes que aceptarlo- continuó Sonya, tomando sus manos con firmeza- podemos hablar con Alpha Desmond y encontrar una solución. La joven levantó la vista al escuchar esas palabras y por un instante, solo un breve instante, pensó en decirle la verdad, en confesarle lo que realmente estaba ocurriendo, lo que había hecho para evitar un destino aún peor; desgraciadamente ya era tarde. Ella ya había tomado una decisión y no había marcha atrás, no después de lo que acababa de ocurrir con Kael, y de haber salido corriendo directo a sus brazos después de que descubrio a su pareja, hablar con el actual Alpha ya no era una alternativa, así que forzó una sonrisa débil y negó con la cabeza. - No hay nada de qué preocuparse....solo estoy cansada, pasé toda la tarde con Luna Amira platicando sobre lo que debo hacer, y junto con el hecho de que acabo de salir del hospital…. Sonya la observó en silencio, como si buscara alguna señal de que mentía, mientras Hazel fingió lo mejor que pudo deseando que le creyera, que la dejara descansar, al menos por esa noche. Iago también la miró con el ceño fruncido, su semblante reflejaba una mezcla de escepticismo y preocupación, pues su hija no parecía tan emocionada para alguien que acababa de encontrar a su pareja y más que esa pareja era una Alpha. - Estás segura de que solo es cansancio, Hazel?- preguntó con voz firme, y ella no pudo negar que sintió cierto alivio en su corazón, pero sostuvo la mirada de su padre con la mejor calma que pudo reunir. - Sí, papá..... ha sido un día largo- respondió, procurando que su tono sonara convincente. Sonya, sin embargo, no parecía satisfecha con la respuesta, así que con los ojos entrecerrados y con un tono más suave pero igual de inquisitivo, repitió la pregunta. - Y qué piensa Kael de todo esto?- y aunque no deseara hablar de él por lo mucho que le dolía, aún asi se apresuró a responder con fingida despreocupación. - Lo entendió.....sabe que lo que significa el Lazo Predestinado- y a pesar de su intento por parecer firme, el leve brillo de dolor en sus ojos no pasó desapercibido para Sonya. - Estás completamente segura?- insistió su madre con esa mirada que siempre parecía ver más de lo que Hazel quería mostrar- si no lo estás, aún podemos hablar con la familia de Dastan, buscar otra solución….. Hazel sintió su pulso acelerarse, no podía dejar que su madre siguiera cuestionando, así que decidió cambiar el rumbo de la conversación antes de que su autocontrol flaqueara, y bastó una pequeña risa, aunque bastante forzada. - Mamá, papá, en serio…... no se preocupen tanto, solo estoy agotada- dijo, llevándose una mano a la sien con dramatismo- yo creí que ser la Luna solo era lucir bonita y ahora resulta que tengo que organizar una cena en la casa principal, yo sola..... para ambas familias- intentó hacer una mueca divertida, sin embargo, en el fondo todo lo que decía le quemaba la boca- pueden creerlo?, apenas sé que la miel va en el té y ahora esperan que planee todo un banquete. Sonya e Iago intercambiaron una mirada, debatiendo en silencio si debían seguir presionando o no, lo que Hazel aprovechó para apresurarse y salir del enredo. - De verdad, necesito descansar y empezar a pensar qué haré- replicó bajando un poco la voz, dejando que el cansancio real que sentía impregnara sus palabras- podemos hablar con calma después- hubo una pausa pero finalmente, Iago suspiró y asintió, al parecer no había más de que preocuparse, al menos no por esta noche. - De acuerdo- aceptó- pero esto no queda aquí, ya hablaremos con calma de todo esto. La joven asintió con una sonrisa con toda la intención de dirigirse a su habitación, pero para su mala fortuna los interrogatorios aún no terminaban. Un par de golpes en la puerta hicieron que todos voltearan con fastidio pero no podían culparlos, desde que la noticia se propagó, no habían parado de recibir visitas curiosas que solo querían comprobar si el rumor era cierto o deseando congraciarse con ellos. Por lo que su padre se apresuró a la puerta para abrirla con evidente fastidio, para dejarle en claro al inoportuno visitante que no estaban de humor para atenderlo, afortunadamente quien estaba aguardando era Esma. - Buenas noches, señor- habló con un tono educado, pero en su mirada se reflejaba la misma preocupación que había sentido desde que supo la noticia, y antes de que Iago pudiera responder, Sonya avanzó rápidamente, interponiéndose entre ambas. - No es buen momento- sentenció con firmeza, cruzándose de brazos- Hazel necesita descansar. - Mamá…..- la voz de la joven fue apenas un susurro, lleno de un agotamiento tan evidente que incluso su madre se detuvo un instante. - Han sido muchas emociones para un solo día- pero Sonya no estaba dispuesta a ceder tan fácilmente- lo mejor es que…. Sin embargo, no terminó la frase, Hazel se adelantó y tomó la mano de Esma con fuerza, entrelazando sus dedos con los de su amiga como si en ese contacto encontrara el único resquicio de estabilidad en medio del caos. - Está bien- dijo con voz temblorosa pero decidida- necesito hablar con ella. Y sin esperar más, la jaló con suavidad y la llevó directo a su habitación, cerrando la puerta tras ellas; y en el instante en que se encontró a solas con Esma, la poca contención que le quedaba se desmoronó, se aferró a su amiga con fuerza, ocultando el rostro en su hombro mientras su cuerpo era sacudido por el llanto. Su amiga no dijo nada al principio, simplemente la abrazó con fuerza, acariciándole la espalda con ternura, ayudándola a encontrar un poco de serenidad. - Ya sabía que no estabas feliz- susurró después de un momento- no puedes mentirme- Hazel se aferró a su blusa como si su vida dependiera de ello, sintiendo cómo su pecho se comprimía por la angustia. - No quería que fuera así…... no tenía que ser así!!!- su voz se quebró irremediablemente- no quería..... Las lágrimas continuaron corriendo por su rostro mientras la desesperación que había contenido todo el día se derramaba totalmente, y apenas sintió el menor alivio, ambas se sentaron en la cama, había llegado el momento de contarle la verdad, al menos a su amiga. - Qué pasó?- pidió Esma suavemente. Hazel tragó saliva con dificultad, sintiendo un nudo en la garganta que apenas le permitía hablar, sin embargo, necesitaba hablar con alguien así que le contó todo, desde cómo descubrió su vínculo con Dastan hasta cómo fue esta mañana a la casa principal a pedir un poco de piedad, lo que terminó en un anuncio desesperado de su Lazo. La joven se abrazó a sí misma en más de una ocasión, recordando la ira, la frialdad en los ojos de Dastan y su indiferencia ante su dolor y anhelos, como si en verdad no sintiera nada por ella o por cualquier otra persona. - Ya no hay alternativa- aceptó con su mirada perdida en la nada, sintiendo el peso de sus propias palabras- tuve que aceptar el lazo.... todo entre Kael y yo acabó. - Hazel…..- pero ella solo negó con la cabeza, con los ojos vidriosos y la voz temblorosa. - Esto es lo que me tocó vivir..... ahora solo me queda seguir adelante. Esma apretó sus manos con fuerza, mirándola con tristeza, no sabía que decir y realmente todo parecía ridículo en este momento pero necesitaba brindarle un poco de consuelo. - Tal vez no sea tan malo- murmuró con un intento de esperanza- quizás estar con Dastan no sea la pesadilla que imaginas- Hazel la miró con incredulidad, pero Esma continuó antes de que pudiera protestar- Vanko dice que es un buen hombre y que será un gran líder- explicó con cuidado- me ha contado que Dastan es considerado, amable, caritativo y muy recto.... que nunca haría nada para lastimar a otros. Pero ante las palabras de su amiga, Hazel sintió una amarga carcajada atascada en su garganta, pues todo lo que ella había visto era muy diferente. - Un hombre con esas cualidades no pensaría en encerrarme o envenenarme para que perdiera a mi loba- Esma palideció- Dastan no es el hombre que Vanko cree- susurró, con una mezcla de rabia y resignación- lo que dice de él son mentiras…..palabras vacías, resultado de su lealtad. - Tal vez solo debas ser paciente- intentó de nuevo- hay una razón para este lazo...algo que no podemos entender todavía…- sin embargo, Hazel negó con la cabeza. - La paciencia ya no es un lujo que pueda darme- y se abrazo a si misma intentando protegerse del frío de su propia realidad- me convertiré en la Luna.....no hay marcha atrás. Esma la observó con tristeza, queriendo decir algo más, encontrar las palabras adecuadas para aliviar su dolor, pero supo en ese instante que Hazel ya había aceptado su destino, aunque en el fondo, todo su ser gritara en contra de ello.
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