17. Alissa, ponte de rodillas. Duke traen en persona una copa con una bebida burbujeante color rosa. Me la ofrece. —Esto es para tí, Alissa, bébelo hasta la última gota. —¿Qué es? —Es Escarlata, es un obsequio para tí, para liberarte de tu pasado... sensual Alissa, bébelo. Recibo la copa y mirándole a los ojos vacío la copa. El sabor era dulce. Siento que la cabeza se me despeja de todo pensamiento negativo, contradictorio... me siento bien, relajada, e incluso estoy contenta. En una sector de la casa diferente, Duke me baña con pétalos de rosas rojas. Esto es especial, es un ritual. —Eres perfecta... —musita mientras me va lavando los hombros, y luego las tetas, con sus propias manos—. Eres especial para mi, Alissa, mi Alissa... Me siento agasajada, siento su tacto en mi cuerpo, s

