V

1502 Words
Ivy Permanezco estática sobre el sofá como si mi cerebro no fuera capaz de asimilar la información que acabo de recibir. Él me mira a través del cristal de sus anteojos esperando por una respuesta.  —¿Se encuentra bien señorita West? —Pregunta Nick, el chico encargado de la oficina de recursos humanos.  —Creo que he olvidado como respirar. —Digo en un susurro que claramente él ha escuchado.  —¿Disculpe? —Pregunta como sino hubiese entendido mi respuesta.  —¿Hablas en serio? —Suelto de repente al mismo tiempo que me pongo de pie. —¿Cómo piensas que yo seré la secretaria de Nowe Moltoni? Créeme que yo soy la menos indicada para ese empleo ¡ese hombre me odia! Ni siquiera tuvo la mínima decencia de hacerme una entrevista. —Nick mantiene una postura serena y una leve sonrisa se forma en sus labios.  —Si te sirve de consuelo, Nowe odia a todo el mundo —responde. —Sin embargo, me temo que es el único puesto disponible en este momento en nuestra compañía, solo es cuestión de tiempo para que se desocupe una nueva vacante.  Esta mañana cuando ingresé a PeachP Advertising, tenía la esperanza de encontrar mi lugar dentro del área de desarrollo y diseño, estaba dispuesta a darlo todo; sin embargo, cuando Nick me dijo que desempeñaría el rol de comodín, todo mi mundo se derrumbó lentamente. Para mi desgracia, el rol que se me había asignado cumplía la función de ser un recurso de apoyo para el área que me necesitara, pero al estar todos los equipos completos, la única área que necesitaba de apoyo era de la dirección ejecutiva que era dirigida nada más y nada menos que por Nowe Moltoni, el mismo hombre al que llamé cretino y el mismo que me dijo literalmente que no tenía lo necesario para estar dentro de la compañía.  —¿De verdad que no hay otra opción? —Insisto.  —Me temo que no.  Regreso a mi lugar totalmente resignada. ¿Qué otra opción tengo? Es ser la secretaria de Nowe o regresar a casa como un fracaso dándole la razón a mi familia de que no podría hacerme cargo yo sola de mi propia vida.  —¿Cuándo empiezo? —¡Esa es la actitud! —Dice Nick con un entusiasmo completamente exagerado. —Ya estás adoptando la actitud de un m*****o de PeachP Advertising. —Él se pone de pie y me conduce hasta la puerta. —Te mostraré tu nuevo cubículo.  De mala gana tomo mi bolso y sigo a Nick de cerca, una vez que nos dirigimos a mi nuevo cubículo no dudo en observar detenidamente los amplios pasillos de la compañía; las oficinas están separadas entre sí y cada una mantiene un ventanal de cristal que le da un toque glamuroso y profesional. Mientras observo cada detalle de la compañía de mis sueños, las miradas de los empleados se posan sobre mí al ver que Nick me conduce justamente a la oficina de Nowe Moltoni.  —Es una lástima, es una chica muy joven. —Dicen dos chicas que pasan a mi lado, ellas no se molestan en disimular, es evidente que aquellas palabras eran dirigidas hacia mí.  —¿Debería preocuparme? —Pregunto a Nick en voz baja.  —No les hagas caso —responde. —Solo quieren ponerte nerviosa.  —Dime una cosa ¿hay algo que deba saber antes de trabajar con Nowe?  —Nada que no sepas ya —él mantiene la mirada fija hacia el frente como si estuviera programado para llevarme a mi sentencia sin ninguna interrupción. —Solo debes tener en cuenta que Nowe odia la incompetencia, es muy perfeccionista; si quieres durar la semana deberás obedecer todo lo que él diga además de mantener en orden su oficina, agendar sus citas con los clientes, organizar su itinerario, enviar correos electrónicos, traducir las llamadas con empleados extranjeros y asistir a cada uno de los eventos importantes que requieran tu presencia.  —¿Eso es todo? ¿No quiere que lleve su ropa a la lavandería también? —Ironizo.  —No seas absurda —Nick se detiene para mirarme. —Nowe lleva su propia ropa, tú solo debes ir a recogerla.  —Genial —¿Desde cuando Nowe Moltoni es Miranda Presley? Presiento que esto va a ser una pesadilla. —¿Es demasiado tarde para pedir mi renuncia? —En PeachP Advertising no hay cambios ni devoluciones. —Debí suponerlo. Estoy agobiada, siento la terrible necesidad de salir huyendo en cualquier momento.  —Vamos Ivy —Nick pone una mano en mi hombro tratando de animarme. —No te dejes llevar por los rumores, estoy seguro que lo harás bien. Este es el primer paso para que tu pasantía sea un éxito, ve esto como un reto; si logras sobrevivir a Nowe nada podrá derrotarte en el futuro.  —¿En serio? —Nick asiente. —Estoy seguro que lo harás bien, después de todo eres la cuarta secretaria que Nowe ha tenido. —Por alguna razón me alivia saber que han sido muy pocas mis antiguas predecesoras.  —Es un número pequeño.  —Lo es, de hecho eres la cuarta secretaria que Nowe ha tenido en el mes. —Mi sonrisa se desvanece al escucharlo.  —Nick.  —¿Sí? —No estás ayudando. —Él lleva una mano a su nuca y sonríe avergonzado.  Llegamos a la oficina directiva, recordar lo sucedido hace unos días provoca que un escalofrío recorra mi cuerpo. No estaba lista para lidiar con ese cretino de nuevo. Nick me señala un escritorio en forma de media luna, está hecho de granito color amarillo con tonos color crema; es como si se tratara de una recepción de un lujoso hotel. Encima hay una computadora, un teléfono, un conjunto de carpetas de diversos colores completamente ordenadas y un florero de cristal con un lirio.  —Ivy. —Llama Nick cuando se percata que mi atención está sobre aquel encantador escritorio.  Me coloco junto a Nick cuando él toca la puerta de la oficina, mi corazón empieza a latir desenfrenadamente cuando una voz conocida nos da acceso; justo frente a mí se encuentra Nowe Moltoni, sus ojos se abren de par en par cuando nos ve entrar a Nick y a mí, pero su expresión de sorpresa cambia inmediatamente a un semblante serio como de costumbre.  —¿A qué debo tu visita Nick? —Nowe se pone de pie y sale detrás de su escritorio mientras ajusta los botones de las mangas de su camisa.  Creo que la verdadera pregunta que quiso hacer era ¿qué hace ella aquí? —Supongo que ya conoces a la señorita Ivy West ¿no es así?  Los labios de Nowe forman un línea y me observa con aquellos ojos indiferentes. —Así es, un placer volver a verla señorita West —dice cortésmente. —Sin embargo, me temo que no entiendo su repentina visita.  —Verás Nowe —comienza a explicar Nick con calma. —La señorita West hará su pasantía aquí en nuestra compañía, pero al no tener vacantes disponibles decidí que ella será tu nueva asistente de manera temporal, eso hasta que encuentre una nueva asistente que cumpla con tus requisitos.  —¿Qué has dicho? —Espero que puedan llevarse bien, no olviden que somos una empresa reconocida por su excelente trabajo en equipo ¡buena suerte! —Esas fueron las últimas palabras de Nick antes de salir apresuradamente de la oficina dejándonos a ambos en medio de una incómoda situación.  Nowe bufa y lleva sus dedos al puente de su nariz, tal parece que no ha aceptado muy bien la noticia.  —Tome asiento señorita West —pide finalmente una vez que él regresa a su escritorio. Hago lo que pide —supongo que ha escuchado los rumores que circulan por toda la oficina —él cruza ambas manos sobre su escritorio. Entre abro mis labios para responder, pero él habla antes de que pueda decir algo —no se moleste en negarlo, quiero decirle que todo lo que dicen de mí es verdad —trago en seco. —Así que, le daré la oportunidad de pensar dos veces su decisión antes de ser mi secretaria porque si acepta tendrá que cumplir con mis expectativas y créame que soy muy altas.   —No tengo nada que pensar —le aseguro. —Estoy segura que podré cumplir cada una de ellas.  —El exceso de confianza puede ser más un defecto que una virtud ¿está dispuesta a seguir adelante? —Lo estoy.  —Entonces me veo en la necesidad de advertirte —Nowe hace una larga pausa como si fuese a darme una mala noticia. —No acepto errores y a la más mínima equivocación te vas ¿entendiste? —¿Es una amenaza? —Tómalo como una advertencia. >
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD