POV Camilo El doctor habló, pero las palabras no lograban hacer sentido en mi cabeza. —Lo sentimos mucho, señor, pero su madre no pudo soportar el golpe en la cabeza. El mundo se volvió un eco lejano. Mi vista estaba fija en el suelo, mis manos temblaban, pero no sentía nada. Nada. La empleada que estaba conmigo se llevó las manos a la boca, al no poder creerlo. A su lado, un enfermero murmuró algo sobre firmar papeles. No reaccioné. Entonces, escuché pasos apresurados. Levanté la cabeza y vi a mi padre entrar con el rostro desencajado. Sus ojos se posaron en mí con urgencia. —Camilo —dijo con voz firme—. ¿Cómo está tu madre? No respondí. Solo lo miré con la misma expresión vacía con la que había estado observando todo. Él frunció el ceño, como si no entendiera mi silencio. —Camilo

