POV Luciana El camino de regreso transcurre en un silencio que no me incomoda, pero que al parecer despierta interés en Alaric. Puedo sentir como desde el asiento a mi lado, se debate entre el deseo de preguntar y la duda de cruzar un límite invisible que hasta ahora hemos respetado sin siquiera discutirlo. Mis manos descansan sobre mi regazo, todavía sintiendo el frío fantasma del micrófono, como si su peso se hubiera adherido a mi piel. Verlos a Bibiana y Camilo parados en ese altar, me causó una extraña mezcla de emociones que si me preguntaran, no sabría poner en palabras. No fue dolor, no fue enojo… Fue algo parecido a la lástima y repulsión. La propiedad de Alaric se va haciendo más visible frente a nosotros, majestuosa en su sobriedad, tan distinta de aquel salón cargado de exce

