HENRY Subimos al avión y lo primero que hago es ir al baño. Necesitaba descargar urgentemente ya, que, de camino, no sé por qué extraña razón tuve mucha sed así que me bebí una botella de agua entera. Una vez meado y listo, salgo de nuevo y el piloto, a través de los altavoces del avión, avisa que está a unos minutos de despegar. Observo a los chicos y estos se están sentando. — Vamos, Henry — ordena tiernamente Sky, señalándome el asiento de su lado para que me siente ahí. Ya llevaba hasta el cinturón atado. Qué precavida — Estamos a punto de despegar. Le hago caso y me dirijo a ella. Me dejo caer a su lado, aunque yo no me pongo el cinturón, y le muestro una sonrisa de calma. Sé que a ella estas cosas le ponen de los nervios. — Tu madre nos espera ahí — le recuerdo a Sky, ya que

