El teléfono de Tracy comenzó a vibrar antes de que amaneciera. Al principio creyó que era la alarma, pero al ver la pantalla descubrió una cascada de notificaciones: llamadas perdidas, mensajes, menciones en redes. El desfile no había terminado anoche; simplemente había cambiado de escenario. Julia la esperaba en la cocina con el portátil abierto y una cafetera que parecía trabajar a toda máquina. —Prepárate —dijo sin siquiera saludar—. Esto es un incendio. En la pantalla desfilaban titulares: "Una pasarela que incomoda a la industria" "Tracy V. expone abusos sistémicos en un desfile histórico" "¿Moda o denuncia? El show que está dividiendo opiniones" Había fotos de los vestidos, capturas de las entrevistas proyectadas, e incluso un clip en el que Tracy, con el micrófono en mano, de

