Sonia: Observé mi vientre en el espejo como de costumbre y en mis labios se formó una sonrisa. Pronto conoceríamos a nuestra pequeña. Bueno, aunque Charlie no lo sabía. Había decidido que mi pago por haberme mentido dos veces era ocultar el s3xo de nuestro bebé... De repente, unas manos se posaron en mi vientre bajo y mi espalda choco, contra un pech* fornido. Levanté mi vista hacia el espejo y vi sus ojos azules, observándome con una mirada inquisitiva. Solté una carcajada y Charlie estrecho su mirada. Rápidamente, su rostro se enterró en mi cuello y aspiró mi aroma, esto me dio la posibilidad de poner mis manos sobre las suyas y apoyarme contra él. —Dime que es. —Quiso saber. Negué sonriendo. Charlie levantó su rostro y me observo suplicante tras el espejo, incluso hizo un puch

