capitulo # 17

475 Words
Subí a mi habitación y suspiré, cerré la puerta. Me recosté en mi cama y lo único que podía pensar era en lo mucho que extraño a mi hermano, creo que hablaría con el... La puerta. Estaban tocando la puerta. -Pasa. -¿Podemos hablar? -Dijo Ryan entrando y sentándose en mi cama. -Sí, ¿qué pasa? -Sólo, te quería pedir perdón. -Dijo mientras movía sus manos. Lo conocía a la perfección. Cada vez que hacía eso es porque estaba nervioso. -¿Perdón por qué? -Dije haciéndome la que no sabía nada. Si sabia por qué se disculparía, sólo quería que empezara a hablar más nervioso que nunca, mezclando las palabras sin sentidos con un intento de pedirme perdón. No podía creerlo. -Joder, por todo. Mierda, no sirvo para estas cosas pero perdóname, ¿sí? Por ser un imbécil que nunca te apoya, porque sé que estás mal, pero no soy capaz de estar ahí... Mierda, soy un cobarde y.. Sí, tienes razón, estoy más pendiente de mis amigos y de otras chicas en vez de ti. Perdón por a veces dejarte sola en la escuela y hacer que te vengas caminando a casa, sé que no queda cerca y.. Estoy nervioso, ¿sí? Y bueno sí. Sabes que te amo Savannah, tú eres mi hermana menor y sé que puedo ser muy impulsivo e incluso celoso porque no quiero que nadie nunca te haga daño, nunca. Y perdóname, no soy el mejor hermano -Él, él estaba hablando entrecortado, él estaba a punto de llorar- Pero lo que si nunca negaré es que te quiero más que a nadie en el mundo. Eres la única persona que tengo Savannah. -No aguanté más, me acerqué a él y lo abracé como nunca lo había hecho en todos estos años. Yo también estaba llorando. Estaba feliz de tener a mi hermano conmigo. -Te adoro Ryan, aunque si fuiste un imbécil. -Dije y el rió secando mis lágrimas. Duramos tiempo abrazados en silencio. No era un silencio incómodo, para nada. Los dos nos conocíamos a la perfección y sabíamos que estábamos cómodos así. Sabía que este tema llegaría. -Savannah, ¿por qué hablabas con Dylan hoy? -Dijo en tono calmado, estaba feliz de que controlaba sus impulsos. -No sé, él sólo se me acercó dijo que seguía siendo hermosa y me preguntó como estaba. -No le nombraría lo de la fiesta jamás y mucho menos que iba a ir. -Maldito. No me gustaría que te juntaras con él, no es un buen chico y nadie va a lastimar a mi hermana. -Dijo dándome un beso en la cabeza. -Lo sé. -Dije mientras lo abrazaba. Estuve toda la tarde con mi hermano. Comimos demasiado, jugamos con su Xbox e incluso nos pusimos a ver películas. Todo como antes. Estábamos felices, mucho. Por primera vez, no estaba fingiendo sonrisas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD