Capitulo 3.
* En el club.
POV Bastián.
Ha sido un día largo, la programación de la nueva aplicación me está tomando más tiempo de lo que esperaba, solo espero poder terminarlo antes del lanzamiento del nuevo proyecto. Estoy terminando algunos asuntos sin tomar en cuenta la noción del tiempo.
— ¡Ey! Socio, ¿Has terminado ya? — Cameron entra a la oficina distrayéndome de lo que hago.
— Estoy por terminar, al menos por hoy. —respondo un por irritado.
— Estás cansado hermano, deberías parar ya, puedes seguir con ello el lunes, tienes hasta el jueves para entregarlo, vamos a divertirnos, ¿Qué dice si vamos al club con los muchachos?
Me cómodo en mi silla poniéndome cómodo.
— Quizás tengas razón, distraerme un poco a lo mejor me ayude a despejar mi mente y encontrar la solución a la falla que está prestando el sistema.
— ¿Aún persiste?
— Si, Pero no logro descifrar el porque, el programador va al ritmo, tengo el presentimiento de que tendré que repasar paso por paso de nuevo.
— Tómalo con calma, vamos divertirnos y luego piensas en ello, no vale la pena que te tortures más, así no lo vas a lograr.
— Tienes razón…— Me levanto. — Voy a casa, nos vemos dentro de un rato.
— ¡Genial! Yo también voy a casa a prepararme, te escribo dentro de un rato.
Ambos nos alejamos en el pasillo, él va por sus cosas y yo camino con las mías al elevador. Al llegar al estacionamiento subo a mi Lamborghini n***o con rojo y conduzco de vuelta a casa.
Al llegar a casa me relajo un poco, noto como de costumbre que todo está en orden y camino a la habitación dejando mis cosas sobre el sofá, empiezo a desvestirme cuando noto el dinero sobre la mesita, me quito la corbata y la dejo sobre la cama aproximándome en pasos lentos hasta la mesita donde me detengo y tomo el dinero con mi mano derecha, lo cuanto y está exacto, lo que me hace moverme en busca de mi celular y llamar a la empresa de limpieza.
N: ¿Buenas noches? Se está comunicando con el centro Unilynk servicio de mantenimiento y limpieza, ¿En qué podemos ayudarle?
B: Buenas noches, soy el señor Holding, la estoy llamando por el servicio de esta mañana.
N: Si señor Holding, ¿Ha surgido algún inconveniente? ¿No le ha cumplido con él servicio? ¿O la joven a causado daños en la propiedad?
Sus preguntas y la manera en la que las fomenta son extrañas.
B: Ninguno, al contrario ha hecho un buen servicio, le estoy llamando por otro…— Me Interrumpe.
N: Espere por favor, haré un reporte de la situación, solo deme un momento.
B: ¿Para que haría un reporte? Simplemente dígale a la joven que venga mañana por su pago.
N: Entiendo señor, lamento incomodarle, son solo protocolos de la agencia, no se preocupe, le haré llegar la información a los entes para que todo se solucione.
B: Ok. Buenas noches.
Cuelgo sin esperar su respuesta, siento que su manera de ejecutar la situación ha sido fuera de lugar, sin embargo le dejo el beneficio de la duda y guardo el dinero en la gaveta y me preparo para tomar una ducha y arreglarme.
Me cambio colocándome un jean color n***o, camisa blanca y tenis de igual color, con una chaqueta negra. Cepillo mi cabello y me perfumo el cuello para culminar. En cuanto estoy listo, busco mi celular notando las llamadas y los mensajes de Cameron quien ya esta de camino al club.
B: Voy en camino.
C: te estaba llamando, pensé que ya no vendrías.
B: Nos vemos en el club.
Respondo sin más tomando las llaves de mi auto y camino a la salida, bajando al estacionamiento donde me detengo para responder un mensaje de Pilar.
P: ¿Puedo llamarte?
B: Ahora voy de salida al club con mis amigos.
P: Eso suena bien, tengo mucho que no voy a un club, tienes que prometer que cuando regrese me llevarás.
B: Siempre y cuando se pueda, no es que me la paso en el club todos los fines de semana.
P: Entonces es una procesa, se que encontraremos la manera, aunque sea solo tú y yo.
Me subo al auto dejando aún lado mi celular, me limito a conducir olvidando su mensaje.
En cuanto llegó al club, me adentro al estacionamiento dando aviso a los muchachos que he llegado. No demoro en bajar del auto cuando los escucho aproximarse, me esperaban junto al auto de Cameron que está al otro lado a 6 puestos del mío.
— Pensamos que no vendrías, ya íbamos a planear para ir por ti. — dice Luis, uno de los primos de Cameron.
— Trabajas demasiado brother, necesitas un descanso, relájate un poco, conozcamos algunas chicas y visitamonos. — Agrega Jhans un amigo de la escuela con el que siempre compartimos.
— VAMOS A PASARLA BIEN…— Cameron me sostiene el hombro abrazándome con alegría.
Las fiestas son lo que más los motiva, las chicas y las bebidas, no podría negarme a nada así, no es que no haya estado con nadie más después de que Pilar se fue, suelo contratar un servicio los días que más estresado estoy, mi padre está al tanto de ello, se dice que él compromiso y la fidelidad se fortalece después del matrimonio, cuando Pilar vuelva ya no necesitaré de esos servicios, sus palabras me dejan saber que él requiere de esos servicios en ocasiones y por ello lo ve como una alternativa, solo placer y nada más.
Llegamos a nuestro piso, el ambiente es agradable, ocupamos el lugar en nuestra mesa habitual y pedimos el servicio a una joven que se aproxima a nosotros, estoy platicando con Cameron mientras que los chicos analizan a sus presas es la otra mesa.
— Vamos a pedirle algunos tragos, solo nos faltarían dos chicas más, elijan las que les gusta chicos. — Aboga Luis atraído por una hermosa rubia que le corresponde a su mirada con una sonrisa.
— Me quedo con la de suéter rojo. — Exclama Jhans al ver a la castaña de tez clara que conversa con la rubia mientras los miran.
— Vayan por ellas. — Responde Cameron sentándose a mi lado, acción que los chicos ejecutan sin pensarlo. — Espero les correspondan o harán el ridículo.
— Lo harán, ya ellas los estaban viendo, no demoran en levantarse. — digo en un tono calmado sabiendo exactamente que eso harán.
— ¿Estás tan seguro?
— No les doy más de unos minutos para que se levanten y vengan con nosotros. — vuelvo a repetir muy seguro.
— ¿Apostamos?
— Tu invitas está noche.
— Hecho.— Dice tendiendo su mano y la estrecho.
Camero empieza a contar cuántos minutos les toma levantarse a las chicas, los observamos y esperamos, no les toma más de 6 minutos.
— No, no, ¡Demonios! — Exclama enojado Cameron.
— Te lo dije.
— Chicos ella es Tami y ella es Rosali.
Cameron las mira renuente mientras nos presentamos, me rio de la expresión de Cameron y él me mira desconcertado.
— Pide lo que quieras, yo invito. — dice con reproche levantándose para unirse a ellos.
Están platicando mientras yo los escucho observando el ambiente y disfrutando de la música cuando la noto acerca, no me determina, esta concentrada en lo que hace, su cabello está sujeto con un moño alto que recoge por completo su cabello el cual llega a sus caderas, poco maquillaje, uniforme de camarera, he venido con constancia a este club y jamás la había visto y parece que la sorprendo con mi agarre y que sus hermosos ojos color miel me miran muy sorprendida. Puedo detallarla, pestañas largas natural, un hermoso rostro al igual que sus labios, una mirada tierna que se desvía hacia su agarre de mi mano con la suya que ella aprieta, apoyando sus uñas largas naturales sobre mi piel.
— Scott…— Dice un hombre que llama su atención, ella voltea a verlo y se aleja de mi agarre, al igual que de la mesa ante su nuevo llamado.
Ella se aleja con la bandeja, al encuentro con ese hombre que parece ser su jefe ya que le da instrucciones, ella habla con él sobre algo y él señala una mesa donde un hombre levanta su trago por ella, su expresión me deja saber que no le agrada, ella baja su cabeza incomoda y luego voltea a mirarme por un instante, él hombre vuelve a decirle algo y ella se mueve atender al hombre el la mesa de la entrada.
— Bastián, viejo, aquí…— Cameron llama mi atención, lo miro pero no estoy concentrado, no puedo entender lo que me a causado, tomo mi trago hasta el fondo, lo que sorprende a Cameron. — ¿Otro trago?— Pregunta Cameron y asiento. — Chica, ven por favor, toma su orden, trae todo lo que él te pida.
— Si señor, de inmediato.