Capitulo 4. Espera.

1763 Words
Capitulo 4. *Espera. POV Bastián. Una nueva joven toma mi pedido, noto su mirada, es morena, de cabello castaño oscuro, largo hasta las caderas, de ojos negros y nariz respingada. Se marchar y la sigo con la mirada, luego a Naomí quien aparece con una bandeja y algunos tragos para la mesa que ahora atiende, noto su expresión, es sería, no sonríe como las demás, incluso su uniforme es más reservado, su actuar no es solo con ese cliente, incluso con el con el resto de las mesas a su lado. — Su orden señor. — La morena llama mi atención. — Gracias.— Respondo sin más. — A su orden señor. — Camina unos pasos y se detiene, voltea a verme y camina nuevamente hacia mí, haciéndome detenerme al intentar volver a tomar un sorbo de mí trago. — Disculpe señor, ¿Podemos hablar un momento? Es que mi amiga Naomi Scott le hizo un servicio esta mañana, no sé si logra recordarlo pero ella ha olvidado su pago en su casa y sé que no es lugar ni el momento…— Habla sin dejarme intervenir. —pero señor ella necesita el dinero, está estudiando gastronomía y su universidad es muy costosa, realmente necesita ese pago, tiene pocos días para cancelar el semestre por ello me veo en la obligación de hacer esto, por favor si usted pudiera pagarle ella estuviera un poco más tranquila, por favor señor. — La miro serio y en silencio, mi mirada se posa en ella por unos segundos y luego en Naomí quien actúa ajena a esta situación. — Escucha…— Hago una pausa para que me diga si nombre. — Mía, señor, me llamo mía. — Ok, Mía dígale a su amiga, que sea ella quien me cobre el servicio, que venga mañana a mi casa por el dinero. — Señor, ella no sabe que estoy haciendo esto, ella no quiere causar problemas, disculpe si lo incomode o lo ofendí, es que ella realmente necesita el dinero. — Si lo necesita estoy seguro de que vendrá a buscarlo. — Se lo haré saber señor, se lo agradezco, lamento mucho haberlo incomodado. Levanto mi vaso en señal de aprobación y ella se retira, es inevitable no ver a Naomí, su actuar causa curiosidad en mí sin explicación aparente. Está apoyada a la barra, su mano izquierda apoyada sobre su mentón ligeramente empuñado, jugando con sus labios con su dedo menique acariciando suave de ellos mientras escribe en una libreta muy concentrada jugando con sus gruesos labios. — Mira a quien conseguí para ti. — Cameron trae a una chica de cabello cobrizo y tez clara muy hermosa quien me sonríe. — Es un placer joven Batían, soy Camil Ramos. — dice de manera coqueta entendiendo su mano para que yo la estreché. — Es un placer Camil, ¿Quieres tomar un trago? — Sería un placer. — Responde sentándose a mi lado. — Los dejo disfrutar de la velada. — Cameron nos deja solos y se va a bailar como el resto con sus chicas, está noche Camil ha venido con una amiga rubia que tiene distraído a Cameron. Disfruto de la velada, platico con Camil, mientras tomo algunos tragos, la noche rinde frutos, ella baila para mí, no tengo que hacer gran esfuerzo, la chica simplemente lo da todo y yo me limito solo a disfrutar. Estoy tomando un trago con Cameron en espera de las chicas que están en el baño, platicamos un poco sobre ellas, sus planes es llevar a la chica a casa, lo escucho a pesar de que mi atención se posa en la morena que atiende al imbécil que no deja de intentar tocarla, noto como se aleja, como él toma su mano, la manera en que intenta acariciar su cabello y ella se aleja aproximándose a su jefe quien parece discutir con ella y la hace volver a la mesa. — ¿Me estás prestando atención hombre? — Cameron me habla y volteo a verlo. — ¿Qué te tiene tan distraído? ¿Son las chicas? — Voltea en dirección de Naomí y ignora la situación. — ¿A quien ves? ¿A alguien conocido? — No, ¿Qué me decías? — ¿Quieres irte ya? — Su pregunta queda en el aire, noto que Naomí le entrega la cuenta al hombre y él le paga, parece que le da mucho dinero, ella intenta rechazarlo y me levanto dejando a Cameron con la palabra en la boca y dirijo mis pasos a la barra. — Ya le dije señor, no necesito que me haga favores, es demasiado dinero para una propina. — Expresa inquieta. — Tómalo, ¿Me vas a negar que lo necesitas? Me dijeron que estás en la universidad estudiando gastronomía, es mucho para una mujer como tú que viene del Bronx de Nueva York, dudo que tengas como pagar esa carrera, estoy seguro de que ese dinero te vendrá muy bien, después me lo pagas si quieres. — Noto como se enoja y coloca el dinero sobre la mesa mientras lo mira fijamente con frialdad. Toma el vaso de bebida que él hombre tomaba y lo pone sobre los billetes. — Le agradezco, pero las chicas del Bronx pueden trabajar por lo que necesitan, no necesito su caridad, ni su ayuda, se valerme por mí misma, espero pase una feliz noche señor Fao. — Espera Naomí, no quise ofenderte, Naomí…— La noto caminar sin notarme, se empieza a soltar el delantal y lo arroja sobre un estante entrando por una puerta detrás del bar. — Naomí te guarde tu cena…— dice una chica tras la barra, siendo ignorado por ella. — Te volvió a rechazar Nando…— dice un hombre junto al tipo que la molestaba. — Ya veremos cuánto se resiste, la voy hacer mía, ya verás. — Se mofa orgulloso frente a sus amigos quienes se ríen orgullosos. — ¿Desea alguna bebida señor? — El hombre detrás de la barra me habla y niego, camino de vuelta con Cameron y las chicas. — ¿Ya se van? — Pregunta la pelirroja. — Si, ¿Puedes llevarte mi auto? — Pregunta la rubia a Camil, quien le hace una señal. — Está bien, yo también me voy ya. — digo tomando mi chaqueta, acción que la lleva a mirar a su amiga con reproche. — Nos vemos mañana Cameron. — ¿Bastián estás bien? — Pregunta Cameron. — Si, cuídate. — Le digo dándole un abrazo. Camino hasta el estacionamiento subiendo a mi coche y salgo del lugar conduciendo por la calle principal donde la vuelvo a ver saliendo por una puerta trasera del edificio, lleva en su mano su bolso mientras trata de ponerse su abrigo, va por mi misma ruta en pasos rápidos. Observa su reloj, suelta su cabello que se esparce un poco por el viento, camina hasta el paré del semáforo donde me detengo ante la luz roja y la observo sacar de su bolso una bandeja y agacharse para dárselo a un mendigo que está en la calle, parece que se conocen, ella le da una botella con agua y el hombre mayor le agradece con un gesto uniendo sus manos que apoya sobre su frente y le baja la cabeza tres veces en un gesto que ella agradece de la misma manera. Me tocan la bocina y me muevo casi al mismo tiempo que ella, notando que a pocos metros pasa el autobús, hay varias personas esperando y ella se une a ellos en la formación de la cola. Continuo mi camino de vuelta a casa. En cuanto llegó me desvisto para tomar una ducha y subirme a la cama, en unas horas comienza de nuevo mi día y tengo que volver a programar, sin embargo el sueño no me domina, en cuanto me subo a la cama los recuerdos de está mañana vienen a mi mente al igual que su intensa mirada angelical, no puedo ignorar. * Un nuevo amanecer y el sonido de mi celular me despierta de los pocos minutos que logré conciliar el sueño. Al notar mi celular, la llamada de Pilar me incomoda, ignoro la llamada y me levanto para prepararme para ir a la oficina, este día será muy largo, solo espero poder encontrar la falla de mi programa o estaré perdido, me queda poco tiempo y necesito terminarlo para así poder dar el primer lanzamiento. En cuanto termino de arreglarme, busco mi celular para verificar la hora, son casi las 8 am y ella aún no aparece. Decido desayunar en casa algo rápido que preparo y espero hasta las 9 am, al notar que no vendrá, me levanto y dejo sobre la mesa el dinero para ella y recojo mis cosas saliendo del lugar. — Buen día señor Holding. — El vigilante me despide. — Vicente, si una joven morena llamada Naomí Scott viene, déjala pasar. — ¿La señorita del servicio de ayer? — Si, solo a ella. —Cómo ordene señor. Conduzco a la oficina dónde mi día es tal y como lo esperaba, no esperaba menos, me tocó repasar todo otra vez y eso me lleva todo el día, apenas puedo comer y descansar, mi reputación está en juego y no me detengo hasta lograrlo. — Lo hice...— Mi emoción es evidente, la felicidad que siento por conseguir el desarrollo de mi proyecto no tiene precio. — ¿Lo has logrado? — Pregunta Cameron emocionado. — Lo hice, si, solo falta hacer la prueba. — Hermano, la haces mañana, vamos a casa, ya es tarde, vete a descansar te lo mereces. — Tienes razón, vamos a casa. Dejo todo organizado y salgo junto a Cameron quien me habla de las chicas de anoche, en cuanto me despido de él vuelvo a casa, dónde encuentro el dinero sobre la mesa, lo que me da a entender que no vino a buscarlo, no solicite ningún servicio a su espera y eso me hace dudar de la situación. Camino a mi habitación para intentar descansar, intentando conciliar el sueño ante las incógnitas en mi mente. * Un nuevo día, anoche logré descansar y ahora estoy listo para salir a la oficina, voy a probar mi programa y eso me emociona. Estoy tomando una taza de café mientras reviso algunos documentos, cuando él sonido del timbre llama mi atención, me levanto para abrir la puerta notando a Naomí quien voltea al escucharme abrir la puerta. — Buenos días señor Holding, ¿Pidió que viniera? — Si, Naomí, adelante, hablemos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD