Capítulo XXII

1422 Words

Durante un par de días las cosas no habían mejorado para Aitor y para mí. Constantemente huía dejándome con un sabor agridulce en los labios. Ahora estoy aquí con Santiago en su casa solo porque necesito un amigo. Le cuento todo lo que pasó entre nosotros salvo las partes húmedas y enseguida él está muy molesto. — ¡Voy a matarlo! —gruñó Santi levantándose de la silla frente a mí y yo lo detuve del brazo para que no fuera a hacer cualquier locura. — ¿De qué estás hablando? ¡No vas a ir a ninguna parte! Por el tono que utilicé lo vi tensarse. En su mandíbula un músculo parpitaba mientras que sus ojos se volvían oscuros y amenazantes. — ¡Te usó y después huyó como un cobarde! ¡Estoy muy decepcionado de él! —señaló Santi y no pude contradecirlo. ¿Cómo hacerlo cuando justamente así h

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD