- ¡Tenemos que celebrar tu caída Isidora, fue lo mejor de todo!
Fue lo único que dijo mi amiga el sábado en la tarde, y aquí estamos en el Pub-discotheque del centro de Paris, ella bailando con dos hombres que conoció recién y yo aquí sentada junto a mi copa de Martini preguntándome como fue que le hice caso de ponerme este short n***o que con suerte tapa un poco mis glúteos y una blusa con brillos que hacen juego con los tacones, no quiero ni moverme de mi lugar aunque ella ya me a llamado muchas veces para que me una a su baile, pero no aquí estoy aburriéndome como una ostra.
Mientras miro como la gente baila y disfruta alguien se sienta a mi lado, no presto mayor atención ya que al menos me divierto por un momento viendo como una pareja discute
- Hola, ¿quieres bailar?
Mi mirada se desvía hacia quien me acaba de hablar no tengo ningunas ganas de decir que si por mi problemita con la ropa, pero el tipo no está nada mal, pelo rubio ojos azules y un buen cuerpo, de repente aparece mi amiga quien tiene una gran bocota
— Hola soy Andrea la mejor amiga de Isidora, ¿podrías acompañarla estamos celebrando su nuevo trabajo?
La miro con cara de pocos amigos que yo creo se asustó porque se fue al instante.
— Disculpa, mi amiga está un poco alborotada. — Digo avergonzada . — Quizás un poco pasada de tragos. — El solo se ríe
— No te preocupes, también tengo amigos así, soy George, Y tu Isidora
— si, solo Isi.
— Asique celebrando tu nuevo trabajo, felicitaciones entonces. — Y levanta su vaso para que choque con el mío
— Gracias
— ¿Y donde trabajarás? O que haces
— En empresas Rychmond, Bueno en realidad mas que un trabajo es mi practica profesional, administración de empresas, mi sueño es tener la mía y administrarla, soy la practicante, aunque no será nada fácil con mi jefe don gilipollas, pero hare lo mejor
Me mira con una sonrisa de oreja a oreja muy bonita por lo demás — pues bienvenida colega! — Y toma su trago, lo miro extrañada ¿Cómo que colega? Y entonces comprendo y caigo en la cuenta que otra vez metí la pata.
— ¿Trabajas ahí? ¡Es enserio! — Mierda Porque esto me pasa a mi digo bajito
— Claro que si, ya hace mas de 5 años, Recursos humanos.
— Lo siento, yo... Por lo que dije del señor Rychmond
— Tranquila, la verdad no me molesta al contrarios casi me muero de la risa, pero me contuve, la mayoría piensa eso, pero a el le gustan las cosas bien hechas y a veces no sabe expresarse de manera, como podría decirlo.... Civilizada.
— Al menos ya conozco a alguien agradable, porque lo que es la secretaria Marianela, uuuuf es una zo... Perdón, es muy pesada.
— no le gusta la competencia, pero tu tranquila, solo haz tu trabajo. Podríamos almorzar juntos, ¿te parece colega?
— Claro que si, por ahora vamos a bailar y disfrutar la noche antes que deba irme y llevarme a mi amiga como bulto
Me toma de la mano y me lleva a la pista, se acerca al dj y por lo que veo le pide un tema, después de unos segundos comienza a sonar the wekkend " I feel it coming" me toma por la cintura y me apega a su cuerpo duro no tanto como el de Alexander... ¿Mierda porque estoy pensando eso?
Comienza a moverse al ritmo y yo junto a el, me rodea con sus brazos y recorre mi espalda con sus manos, me doy la vuelta y meneo mi cintura de espaldas a el, mi amiga me ve y solo levanta sus cejas en señal de aprobación. Me gusta bailar con el y la sensación que me produce, aunque no es la misma que sentí por Alexander cuando caí sobre el, no se que me pasa con ese hombre, Me doy la vuelta y de nuevo quedamos pegados con nuestros cuerpos el solo es un poco más alto que yo y cierro los ojos, imaginándome sin querer que es Alexander quien me toca, quien esta respirando en mi cuello, quien se mueve junto a mi, nuestras rostros se acercan y de un momento a otro nuestros labios quedan a milímetros de distancia que siento su respiración y nos besamos, nuestras lenguas se tocan y me muerde suavemente, cada vez mi libido sube sin poder parar, nunca había sentido algo así, me apega mucho más a el hasta que siento su bulto, pone una mano en mi cintura y otra atrás de mi nuca, de repente abro los ojos y me doy cuenta de lo que estoy haciendo, no es Alexander a quien beso solo es George y me aparto tan rápido que casi tropiezo...
— Lo siento, yo.. Yo no se que me pasó, yo no soy así en verdad lo si...
— Ssshhh tranquila, no pasa nada.
— Perdón, no quiero que pienses algo mal de mi
— Isi, tranquila, eres una mujer muy bonita y sensual. Cualquier hombre moriría por estar contigo, besarte y Pues yo tuve el privilegio de tocar tus labios.
Me pongo roja como un tomate, me arde la cara, gracias a dios por las luces no se ve.
— Gracias por el baile, lo pase genial. Quisiera ir a sentarme un rato con mi amiga. ¿Nos vemos el lunes?
— Claro que nos vemos el lunes.
Se acerca, y me besa en la mejilla, Voy rápidamente a sentarme y mi amiga de acerca y se sienta a mi lado.
— Isidora, eres una calientapollas, ¿te diste cuenta como dejaste a ese hombre?
— Cállate, ya me siento mal por lo que hice — me debato pensando si decirle o no lo que me paso...
— ¿Isidora que pasa? Sabes que puedes confiar en mi.
— Si se, por un momento pensé que era el gilipollas de mi jefe quien estaba ahí conmigo y cuando abrí los ojos todo se esfumó, mi mente esta jugando conmigo — Digo apenada
— tu mente sabe que lo que necesitas es un hombre quien te quite las ganas, y respecto a tu jefe, creo que en verdad quedaste loca, cualquiera lo estaría. eres una mujer libre, puedes estar con quien quieras y cuando quieras. Con los dos a la vez y...
— Ya cállate, no quiero oír eso.
— Solo disfruta, si tu jefe no tiene mujer, y ya se te insinuó ¿por que no? Y este bombón con el que bailaste se nota que lo dejaste loquito.
— Y no sabes lo que me paso, yo hablándole de mi nueva empresa y del gilipollas de mi jefe y resulta que el trabaja ahí, en recursos humanos
Me mira y se larga a reír a carcajadas
— Amiga, solo a ti te pasan estas cosas. Mejor aun, tienes a los dos hombres ahí mismo.
— Idiota, te odio
— Yo también
Después de un rato mas tomamos un taxi y nos vamos a mi casa a dormir.
Elijo un conjunto de un brazier de encaje blanco. Me pongo una falda recta blanca con estampado floreado que llega hasta por encima de la rodilla, una polera básica y un tapado blanco con algunos estampados floreados en el borde de la manga. Me pongo los aros en forma de flor que me regaló mi madre cuando cumplí 16 años, de oro blanco muy pequeños pero preciosos y un collar que hace juego con una pequeña flor de oro blanco.
Salgo mucho antes de mi casa para llegar antes que mi jefe, subo una caja con decoraciones que compre para mi oficina y por supuesto la foto de mis padres quienes me acompañan siempre.
Cuando llego el guardia me entrega mi nueva tarjeta de identificación con mi foto y me la pongo con la ayuda de un alfiler que esta misma trae. Paso por recepción y saludo a Caroline quien me dice que el jefe aun no llega. Quedamos a las 9 para tomar desayuno. Mientras subo en el ascensor me encuentro Marianela quien ni siquiera saluda y yo aun menos lo haré.
Entro a mi oficina y observo a mi alrededor, he logrado muchas cosas y estoy orgullosa de ello. De repente veo un ramo de rosas rojas sobre mi escritorio y una nota.
Fue una noche increíble. Las rosas me recuerdan a tus labios.
Con cariño G.
Mientras miro anonadada la nota alguien abre la puerta y con el susto que esto provoca el papelito se me cae y va a parar justo en los pies de quien entró que con mi suerte tenia que ser mi jefe, me observa y lentamente se agacha a recoger el papel y lo lee.
Luego solo me mira y camina hacia el ventanal. Mira y mira hacia afuera y no dice nada, y a mi pareciera que me comieron la lengua los ratones
— Veo que tuvo un fin de semana productivo señorita Ferrec.
Mientras pone las manos en sus bolsillos y se da la vuelta para mirarme. Sus labios forman una línea recta y sus ojos siento que me queman cuando me mira
— buenos días señor, lo pase bien. Gracias.
— Eso se nota. — Dice mientras vuelve a leer la nota. — Espero eso no interfiera en su trabajo señorita, no me gustaría que por distracciones — dice mirando nuevamente la nota y las rosas — pierda su practica y le vaya mal
Mas nerviosa que nunca le respondo
— claro que no señor Rychmond,. No debe por que preocuparse.
se acerca y se pone en mi espalda que hasta siento su respiración en mi cuello lo cual provoca cosquillas que van a parar a mi entrepierna
—eso espero señorita. Por ahora puede ordenar su oficina, a las 10;30 hay reunión la espero en mi oficina, sea puntual. No me gusta esperar.
— Si señor. — luego de unos segundos se va, el golpe que le da a la puerta al cerrarse llega a retumbar en mis oídos. Tiene un genio de los mil demonios.
Me dedico a colgar unos cuadros, pongo el ramo en un mueble al costado y guardo la tarjeta en mi bolso, pongo la foto de mis padres en mi escritorio. A las 8:55 bajo a tomar desayuno, no sin antes avisarle a Marianela que estaré en el comedor porsiacaso el señor Rychmond me necesita.
Pido un capuchino de vainilla y un aliado de jamón-queso y ella igual. Nos acomodamos en una mesa de esquina y hablamos de nuestro fin de semana, le comento que conocí a George omitiendo nuestro candente baile. Le hablo de Marianela y menos mal ella piensa lo mismo que yo
— Cuando yo llegue me hizo lo mismo, la vida imposible pero se cansó.
— Conmigo esta recién empezando, pero créeme no me ganará.
— Es una zorra, según dicen se a acostado con la mitad de la empresa
— Me lo imagine, ese día mientras esperaba se metió a una oficina y salió a los 20 minutos acomodándose el sostén
Cuando son las 9:45 subo para arreglar mis cosas, no se de que será la reunión asique guardo una agenda, lápiz y mi laptop. A las 10 ya estoy afuera y le digo a la Marianela que le avise que estoy lista. A las 10:30 sale de su oficina y me hace el gesto de que lo siga. Nos subimos aun auto de la empresa y nos vamos. Ni siquiera pregunto donde porque se ve que el jefe ya esta enojado, y yo no quiero enfadarlo mas. Como leyéndome la mente de repente me dice
— vamos a una reunión para la compra de un nuevo edificio en Paris, mas tarde Marianela te dará la agenda por mes, y debes ir a recursos humanos con George a pedir tu nuevo correo.
— Okey. Señor.
Y el resto del camino no dijo nada mas.
En la reunión me dijo que me sentará junto el, anotando todo, su voz cuando hablaba con inversionistas es tan cautivadora, varonil, me quede pegada mirándolo de perfil, sus labios, su nariz, esa mirada penetrante, su cuello, y en un momento se acercó a mi odio y me dijo bajito
— Espero este anotando todo señorita y no este distraída que así es como se ve, porque Necesitaré todos los datos mas tarde
Solo asentí con mi cabeza y me puse roja.
Devuelta en el auto, se sentó al lado mío me recorría las piernas, los senos solo con su mirada y yo como tonta tratando de bajar mas mi falda que al sentarse se subía sola, estaba nerviosa, eufórica.
— Tiene unas bonitas piernas, no debería taparlas tanto. — Dice mientras se pasa la lengua por los labios.
Solo lo miré y no supe que decir, solo quería salir luego del auto y tomar aire. Maldito hijo de puta me esta provocando, lo se.
Llegamos justo a las 14:00 horas para almorzar y me acordé que había quedado con George para comer. Mientras subimos en el ascensor el me habla
— Tienes dos horas para comer, a las 16:00 hrs. Te espero en mi oficina, se puntual.
— Claro señor
Cuando caminamos me voy sacando el tapado ya que comienza a hacer calor, el solo me mira, cada quien se va a su oficina y manda el portazo.
Dejo mis cosas y bajo a buscar a Caroline para pedirle el numero de George y hablarle. Mientras la espero le escribo por WhatsApp
-Hola George, soy Isi. ¿Almorzaremos juntos hoy?
-Hola preciosa, claro que si. ¿Dónde estas?
- En recepción con Caroline, ira con nosotros, espero no te moleste.
- Para nada. En 5 minutos estoy ahí.
- Okey
Miro a Caroline que ya esta junto a mi y le digo que George ira con nosotras. Después de 5 minutos estamos los tres caminando a un restaurante que esta a unos 10 minutos de ahí. Las dos horas se pasan volando entre tanta risa y charla. George no despegaba su vista de mi lo cual en momentos me ponía nerviosa, y Caroline solo me miraba guiñándome el ojo y levantando las cejas en señal de que veía como George me comía con los ojos.
A las 15:55 estoy tocando la puerta del señor Rychmond, pero nadie me abre. Vuelvo a tocar y nada. Cuando estoy por ir donde Marianela la puerta se abre
— Te dije a las 16:00 horas. Isidora, y para la próxima vez avísale primero a mi secretaria, que para eso la tengo, Osino simplemente no me molestaría en tener una.
— Yo... Yo lo siento, pensé que debía venir directo aquí como usted dijo que aquí a las 16:00 en punto.
— Pues pensaste mal. Te quedaras ahí parada toda la tarde o entras para poder comenzar de una vez.
Hijo de la gran puta ojala pudiera decírselo en la cara...
Paso lo mas rápido que puedo, cuidando de no caerme, espero a que el se siente para hacerlo yo.
— Tome asiento, necesito los datos de la empresa, y las condiciones de los inversionistas para ¡ya! Envíamelos a mi correo. Deja toda la información respaldada en tu computador que están instalando en tu oficina guardada por carpetas. — Tomo nota de todo rápidamente — Como te abras dado cuenta administrar una empresa no es nada fácil, debes tener gente de confianza y buscar muy bien a los inversionistas. Aprenderás mucho aquí.
— Lo se señor. Gracias
— Puedes retirarte.
Me paro, aliso mi vestido y camino ese trayecto tan cortito pero que se me hizo eterno porque sentía como el me miraba. Cuando salgo me voy directo a mi oficina y le pido por w******p a George que me envié mi correo empresarial el presupuesto, me lo envía en cosa de segundos . Termino todo y se lo envío como me pidió mi jefe. A las 7 ya estoy saliendo al estacionamiento para ir a mi amada casa a descansar.
20:00Espero que tu día haya sido agradable preciosa.
20:01 Productivo lo describe mejor.
20:02¿Nos vemos mañana en el almuerzo?
20:03 claro que si, gracias por las rosas, estaban preciosas
20:04 igual que tu, nos vemos. Descansa.