Exequiel. —¡Ya llegó el tío!. —digo viendo el auto en la entrada del garaje. —Siiii. —bajamos y ya está a dentro de la casa salando la carne y tiene fuego hecho en el chulengo que hice a penas nos mudamos. —TIIOOOOOO. —las abraza besándolas. —Te a extlaé. —Yo tanguien. —Ara deja las bolsas en la mesa y niega. —Hace dos días estuvo acá, no sean fantasmas. —me acerco con Ezem y las otras bolsas. —Ya te ayudo. —Hola Ezem. —lo alza y lo aprieta haciéndolo reir—. Tan gordo que eres. —Bueno. —Ara mira a las nenas que estan a la espera de que las mande, las hace ayudar con cosas pequeñas pero dice que así van a aprender responsabilidad—. Tienen que ayudar... Toma Oddi al baño, Harley esto a la habitación de ustedes. —Si mami. —pongo a Ezem en el suelo y la ayudo a guardar todo.

