Entre Sombras y Sangre Desconocida

1813 Words

La puerta del salón de la mansión Sandoval volvió a cerrarse detrás de mí con un golpe seco. Yo, Cristóbal Sandoval, me sentía como un condenado a cadena perpetua: cada pista me arrastraba a un abismo distinto, cada silencio me pesaba como una sentencia. Sin embargo, la certeza de que mi hija seguía viva se me había vuelto veneno y alimento al mismo tiempo. —cristobal —me dijo Julián esa mañana—, tenemos otra candidata para el puesto de niñera. Una joven que llamó hace unos días. Hoy vendrá a la mansión. Asentí con indiferencia. ¿Qué me importaba una niñera para Marian, si la única niña que buscaba con desesperación era la mía? Pero Doña María insistió en que debía estar presente. “El personal que entra a esta casa debe ser visto por tus ojos, Cristóbal”, dijo con esa voz fría que siempr

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD