Logré bajar por la enredadera que estaba al lado de mi ventana, bajé y llegué al lado de Martín lo saludé y pude notar que se iba a reír. — Yo no sabía que eras malabarista, y ¿vamos a hacerle a las escondidas? —me dice con las manos en las bolsillo mirándome. — Que vergüenza doctor, es una historia larga —no te preocupes no te estoy pidiendo explicaciones, pero agradezco haber visto eso, quiere decir que eres como un poco inalcanzable por todo lado, habla él. — Ay doctor, lo que dice. ¿Y a dónde me va a llevar esta vez? — necesito saber, la curiosidad me está matando. — Ummm, que tal si vamos y nos tomamos un café con unas galletitas y caminamos un poco, quiero despegarme un poco — Está bien, le respondo. Vamos a caminar por medio del parque hablando de su familia y las cosas

