Desperté tarde hoy no Iría al hospital, debía ir con mi tía al famoso retiro, me vestí y vi mi clóset, debería cambiar de ropa casi no cuento con nada. Llegamos al retiro y nos ubicaron con un grupo de mujeres, aquí deberíamos compartir vivencias y situaciones personales. Después de medio día hablando con ellas nos fuimos a sembrar árboles, eso era algo que ellos hacían para que dejáramos los problemas allí y saliéramos siendo mejores y nuevas personas. Y asío entendí quizá si debo ser una persona diferente. Al llegar nuevamente a la ciudad y deje a mi tía en su casa y salí para dónde Juliana, abrí la puerta de su apartamento y entre, como ella aún no estaba me puse a prepararle una ensalada, de pronto escuché la puerta. — Hola amiga, ¿cómo estás, Cómo te fue en tu retiro? — Bien, buen

