Le di un beso rápido ya que no quería que mi tía empezará con su discurso de moralidad y le dijera cosas a él. Él miraba para todos lados, era la primera vez que entraba a mi casa y siento que él está un poco incómodo. — Iremos a la casa de mis papás aunque solo vive mi papá allí — Dice Martín mirando para todo lado. —¿ Y está casa es de tu tía o de tus padres? — Me cuestiona. — Es de mis padres, ellos murieron hace años, ni te imaginas la falta que me hacen. — Lo siento mucho, eres muy valiente y fuerte. — me abraza y eso hace que se en lloroseen los ojos. — Saque la fuerza de mi mamá, y sabes estoy muy orgullosa de haberlos disfrutado todos los días. Nos fundimos en un abrazo mientras él tocaba mi cabello. — Buenas tardes, estamos en la casa sería bueno que se comporten .

