Capítulo 8: Descubriendo planes

983 Words
EMILIA Las remodelaciones en los casino de España llevaron más trabajo, no tanto por el casino sino más bien por el hotel en si, se me ocurrió agrandar la zona del spa y así brindar mejores servicios, ya que al final las mujeres amamos los masajes y consentirlos un poco. Estoy recorriendo el nuevo salón cuando alguien me abraza por atrás, no es necesario girarme para saber quién es, su olor lo delata, sé de quién se trata. Pone sus labios en mi cuello y empieza a dejar besos húmedos. - Nos pueden ver. - Le digo. - No me interesa lo que pueda pensar un empleado. No estoy haciendo nada malo, estoy con mi mujer. - ¿Tu mujer? - giro para mirarlo sorprendida. No me esperaba eso realmente. - Si amor, eres mi mujer, ven aquí y dame un beso, ya aguante demasiado hoy sin poder tocarte.- me toma de ambos hombros para acercarme a él. - ¿Y quién es el culpable de eso?- le digo levantando una ceja. Hace su cabeza hacia atrás - Ya lo se, pero por favor créeme que es mejor. Así estamos bien, no necesito gente metiendo sus narices en nuestra relación. - Entonces no te quejes Aníbal.- digo mirando a un costado. Me toma de la barbilla para mirarlo - Basta de hablar, ¿porque mejor no subimos y estrenamos los muebles nuevos de la suite presidencial? Entrecierro un poco los ojos - Que te pasa hoy?, Te noto un poco inquieto o raro? - ¿Que me puede pasar? Sólo quiero que estemos juntos, haciéndonos unos mimos, dándonos amor. Como cualquier pareja. - No sé si sea buena idea. - baje un poco la mirada. Hablar de esa especie de cariño me ponía nerviosa, yo ya era adulta si, pero no había estado de esa forma con un hombre. Vuelve a levantar mi rostro - ¿No quieres estar conmigo? Ya hacen más de seis meses que estamos juntos, es normal que quiera estar contigo. ¿O el problema es que no soy suficiente?- - Yo no dije eso - me apresuro a responder. Ríe irónico - Vaya... No, no hace falta que lo digas, con tu actitud me doy cuenta, es eso, no soy suficiente cierto!?. - me quedo sin palabras ante su actitud - Claro, como podría ser suficiente, el pobretón no puede estar con la chica que lo tiene todo! No es así!? No dice más y tan solo da la vuelta para salir con pasos apresurados. Me quedé helada en mi lugar, no sabia cómo reaccionar ante sus palabras. Jamás fui materialista, nunca en toda mi vida discrimine por el poder adquisitivo de una persona. Y él me gritaba todo esto?. Es verdad que ya han pasado seis meses desde que comenzamos a salir, todos los días me enviaba mensajes con poemas, o dejaba flores en mi oficina. Puedo decir que es el ser más cariñoso que me pudo tocar. Aunque no ha sido nada fácil, no puedo decir que me siento en mi plenitud porque ocultarle cosas a mi familia no me gusta, me incomoda demasiado. Pero lo entendía y aceptaba, porque él no se siente preparado todavía. Entonces porque él no me puede esperar un poco a mi? Desde hace un tiempo se ha puesto más insistente con este tema, yo lo amo pero tengo miedo a entregarme, el tiene tanta experiencia y yo nada, ni siquiera sabría por dónde empezar, no sé si le va gustar lo que le haga o si estará dispuesto a soportar mi inexperiencia. - Señorita, llegaron los muebles. - Me saca de mis pensamientos uno de los empleados. - Por favor, que los descarguen y los coloquen donde va cada uno. - Ordeno. Mañana es la reinauguración y debe quedar todo listo. - Si señorita cómo ordene. Me quedé por dos horas más viendo cómo descargaban todo y luego ayude a acomodar, necesitaba tener mi mente ocupada después de lo que sucedió con Aníbal. Lo que menos necesitaba en estos momentos era sentirme con más presión que la que tenía en mis hombros ya con la remodelación. - Muchas gracias a todos, sin ustedes esto no sería posible. - Así me dirijo a los empleados, en mi familia valoramos y sabemos lo valioso que es cada uno y que sin su trabajo nada sería posible. Después de asegurarme que todo hubiera quedado en orden subí a la habitación en la que me estaba alojando, ya estando ahí me dio tiempo y me puse a pensar en lo que había sucedido hoy en la tarde. Creo que es momento de dejar de lado todos mis temores y dejarme llevar por este amor. No tenía sentido postergar nuestro encuentro, yo lo amo, estoy muy segura de eso y el me ama, siempre me dice que soy el amor de su vida. Mañana después de la fiesta de inauguración seré suya, seremos uno. Ya lo decidí. ANÍBAL EN OTRA HABITACIÓN DEL HOTEL - Más rápido - pedía y gemía la chica que tenía en estos momentos en cuatro - Nena! te gusta así.? - pregunté con mi voz agitada - Si Aníbal, hay Dios, siiiii! - gritó cuando ambos llegamos al clímax, juntos. Caigo junto a ella y cierro los ojos a la par que trato de regular la respiración. - Estás raro, mi primita no te complace? - pregunta mientras soba mi pecho. - Se hace de rogar, pero ya casi está. - Huy el gran seductor no la puede hacer caer. - habla con tono burlón.- No es tan difícil dejarla embarazada. - Como la voy a dejar embarazada, si ni siquiera la he tocado. - digo un tanto molesto. - Esa parte del plan te toca a ti, si ella no queda embarazada no podremos hacer nada. - Quédate tranquila Pamela, voy hacer mi parte. - Eso espero. - finaliza Pamela.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD