Tras acceder a hacerle una nueva mamada y beberme su semen, Mateo me permitió darme un baño. La verdad continuaba sin entender muy bien lo que estaba pasando, y no sabía si era porque estos hechos estaban fuera de lo normal, o porque yo no sabía cómo se comportaba una sumisa con su Dom y viceversa. Lo más habitual sería que fuera esta segunda opción, ya que la única experiencia que tenía con Doms eran las de esta tarde y la de hace una semana en la reunión. Y todo lo que había leído no podía considerarse una experiencia real. Al fin y al cabo, la gente podía escribir en Internet de todo, y no tenía por qué ser verdad. Podrían estar contando un montón de milongas que no tuvieran ni pies ni cabeza con respecto a lo que era una relación real b**m entre una sumisa y su Amo y yo estaría creyénd

