Me había pasado algo más de una hora en la bañera, viendo vídeos y lavándome a conciencia cada parte de mi cuerpo. Durante ese tiempo, había pensado mucho en lo que había pasado en el salón, con esos hombres y como Mateo me había ofrecido a ellos de ese modo. Realmente no había hecho nada que yo no le hubiera pedido, ya que yo era la que había pedido ser tocada de nuevo por varios hombres, por tanto no podía culparlo por haber hecho algo que yo realmente no quería. Debería haberme aclarado primero yo misma. Y después debería haber mantenido una conversación con él para clarificar un poco lo que deseaba antes de lanzarme sobre él como si fuera un festín completo y yo estuviera famélica. O al menos eso es lo que yo creía querer. Tonta de mí, había llegado a pensar que lo que me había gustado

