El abuelo Ferreira habló con Madison y esta le aseguró que todo está bien. También le pidió disculpas por dejarlo solo y como excusa dijo que debía volver de inmediato porque había que resolver en grupo un trabajo de la universidad. Ella le dijo que afortunadamente arregló el malentendido con su esposo y que ahora todo marchará de maravilla entre ellos. El abuelo no está satisfecho. Él presiente que su nieto y Madison continúan peleados, así que, decide tomar cartas en el asunto. Madison fingió estar contenta, cuando en realidad se moría de tristeza, decepción y dolor al ver que el padre de su hijo se estaba revolcando con otra. Arnaldo preguntó si había logrado hablar con la esposa y el abuelo le respondió que sí, pero que ella estaba llorando y que, quizá, sería mejor que se tomara u

