bc

PERDICIÓN © #3 (+18)

book_age16+
535
FOLLOW
1.7K
READ
HE
age gap
friends to lovers
powerful
mafia
drama
bxg
villain
like
intro-logo
Blurb

—¿Qué fue eso? —cuestiono una vez que logro regular mi respiración.

—El mejor beso que vas a tener en tu vida, dea —con su pulgar traza el contorno de mi labio inferior.

—Sé que fue un beso, idiota —ruedo los ojos—. Pero, ¿por qué? —frunzo el ceño.

—Es el primer aviso de que serás mía —besa mi frente—. Recuérdalo —se aleja de mí y aprovecho para salir lo más rápido que puedo.

🚫 Está totalmente prohibido la copia o adaptación para si de mi historia.

🔞 Historia con Contenido Adulto.

chap-preview
Free preview
1
Observo como mi pequeño de dos años camina sobre la arena y sus ojos se fijan en la marea que sube lentamente. Naim se encontraba sentado junto a mí con Oreo sobre sus piernas. —¿Por qué papá no está aquí? —cuestiona Naim haciendo que le observe. —Cariño, ya te lo he explicado...papá murió y no puede estar con nosotros —murmuro. —Ky, deja de decir eso —bufa—. Él no puede estar muerto porque siempre está a mi lado —suspiro. Naim siempre ha dicho que Bruno no ha muerto, que juega con él y siempre está a su lado pero no sé como explicarle que si está muerto, que yo ví el cuerpo de Bruno sin vida sobre esa camilla y los monitores que no detectaban sus latidos. Le iba a responder pero Benjamín viene corriendo hacia mí para luego envolverme en sus bracitos. —Hola, mi vida —sonrío y lo siento en mis piernas. —¡Mami! —sonríe y comienza a dar pequeños saltos en mis piernas. —¿Te gusta el mar, cariño? —observo sus grandes ojos verdes, es una de las cosas que heredó de mí, además del tono de cabello pero el resto lo tiene de Bruno. —¡Sí! —exclama con alegría. Me hace tan feliz el tenerle junto a mí; en el momento que decidí que no quería tener hijos era porque no quería que les sucediese lo mismo que a mí, no quería una vida miserable para ellos pero desde que Naim está a mi cargo junto con mi hermano y los amigos de Bruno hemos hecho hasta lo imposible por cuidar de ellos, y por el momento todo va de lujo. Han sido unos años complicados, superar la muerte de Bruno me costó y más me costó aún hacerme cargo de su legado; he recibido amenazas y demás pero respecto a mi padre o Dedrik, no he tenido noticias y sinceramente eso es lo que más me preocupa. El que tenga a dos niños bajo mi cargo no significa que haya tenido un descanso o me haya alejado de los temas de la mafia, nada de eso; he tenido bastante ayuda de personas que sé que son de fiar pero en cuanto pude volver a dar todo de mí, tome las riendas. Tuve que volver a hacer entrenamiento físico porque luego de tener a Benjamín mi cuerpo tuvo cambios y perdí la agilidad que tenía antes pero poco a poco la fui recuperando. Veo que Dustin se coloca frente a mí junto a Anton y Marco. *Esto no huele bien.* —¿Qué sucede chicos? —siento a Benjamín junto a Naim. —Necesitamos que veas algo que acaba de llegar, poginet... —susurra Dustin. —¿No pueden traerlo hasta aquí? —frunzo el ceño extrañada. —Es mejor que los niños no lo vean —responde Marco. —Bien... —susurro y observo a los niños Russo—. Comportense que en un momento vuelvo. Naim, por ser el mayor, estás a cargo —Naim asiente sonriendo y observo a Anton—. ¿Podrías quedarte con ellos? —Claro, tú ve que es necesario que estés al tanto de esto, Ky —asiento. —Pues vamos... —me encojo de hombros. —Ven —Dustin y Marco caminan a mis laterales. Me guían hasta el despacho y veo una caja enorme encima del escritorio, lucía como un gran obsequio. —¿Es eso? —señalo la caja. —Sí... —murmura. Camino hacia la caja y al abrirla un repugnante olor sale de allí. —Dios mío... —llevo mis manos hacia mi boca completamente aterrorizada al ver la causa de ese olor. Una cabeza humana se encontraba allí dentro y bajo de está varias vísceras; veo que hay una nota y la tomo para leerla. "Este es el primer aviso de como acabarás si continuas con esto, recuerda que puedes ser tú o tu familia. No te pierdo el rastro." —¿Quién coño envío esto? —observo a los dos hombres frente a mí. —Estamos trabajando en saberlo pero no hay grabaciones de alguien que haya dejado la caja —responde Dustin. —Eso quiere decir que dentro de esta casa hay alguien que nos está traicionando —hablo con firmeza. —¿Qué quieres que hagamos, poginet? —cuestiona Dustin. —Quiero que reúnan a todos, incluyéndolos. Debo hablar con ellos —mi tono malicioso sale de mí—. ¿Emily puede cuidar a los niños?, no quiero que oigan los disparos ni vean nada —observo a Dustin. —En unos minutos vendrá por Andrew, le pediré que cuide a Naim y Benjamín por unas horas —asiento. —Nos vemos en unos minutos —ambos salen del despacho. Vuelvo mi vista hacia la nota y la analizo con calma. —¿Quién mierdas eres? —murmuro en la soledad de las cuatro paredes. ‖ ... ‖ Veo la hilera formada por todos los que trabajan para mí incluyendo a Dustin, Brant, Anton, Marco y Justin. —Bien, si los he reunido aquí es porque uno de ustedes me ha traicionado y como saben eso se paga con la muerte —detengo mis pasos y les dedico una de mis peores miradas a todos. Ninguno expresa miedo, están demasiado tranquilos. —¡QUIERO QUE YA MISMO ME DIGAN QUIEN MIERDA HA BURLADO MI CONFIANZA! —la mayoría me observa sorprendidos, excepto Marco, Justin, Dustin, Brant y Anton. Nadie responde. —A mí me responden, porque están rompiendo mis reglas y no serán perdonados de forma fácil —hablo entre dientes—. Quiero saber donde coño se encontraban en las últimas doce horas —sentencio firme. Pasaron unos largos minutos hasta que todos han hablado y dado sus versiones. Dustin y Marco se acercan a mí, nos colocamos a una distancia prudente para que no nos oigan los demás. —¿Tú que piensas, poginet? —cuestiona Dustin y observo a todos atentamente. —No lo sé —murmuro—. Pero en este momento todos somos sospechosos, por esa razón es que no confío en nadie —suspiro y voy hacia la habitación donde se encontraban todas las grabaciones de las cámaras de seguridad. Tomo asiento frente a los monitores y comienzo a analizar cada grabación que tiene cada cámara de seguridad. —Juro que lograré encontrar a quien me traiciona y le mataré... —murmuro. Luego de unas largas horas viendo las malditas grabaciones salgo hecha una furia en busca de una persona en especifico. —¿Justin, dónde está Nathan? —cuestiono en un tono tajante. —Creo que está en el patio —asiento y allí es donde voy. Por la puerta de cristal puedo ver que está hablando por teléfono, me acerco un poco sin hacer ruido para poder oír su conversación. —Te he dicho que no puedo recibir tus llamadas...ya recibió el paquete y está sospechando —habla en tono bajo—. Tú me prometiste que si la traicionaba iba a saldar mi deuda contigo... —hace una pausa—. Bien, entonces tomaré a sus hijos y te los llevaré pero ahora están con la madre del hijo Dustin Martin, su nombre es Emily Davis —cuelga la llamada y en ese momento salgo de mi escondite y le apunto con mi arma en la nuca. —Así que tú eres quien me traiciona... —se tensa al oír mi voz—. Te arrepentirás de haberlo hecho, ahora, ¡camina! —lo empujo dentro de la casa y lo llevo hacia el sótano secreto que Bruno me había enseñado aquella vez. Con fuerza lo empujo contra una de las paredes y su rostro se estampa contra ésta. —¡LAMENTARÁS EL HABER HECHO LO QUE TE PLACIÓ! —le doy una patada en el estómago aprovechando que estaba en el suelo sin poder defenderse. —¡Lo hice para salvarme! —exclama envuelto en dolor. —Bien sabías que una de mis reglas es no a la traición, quien me traiciona a mí o a uno de los míos, muere —veo el temor en sus ojos. —No me mate...por favor... —ruega. —¿Para quién trabajas? —no responde. Tomo un aparato que suelta descargas eléctricas y lo acerco a su cuerpo haciendo que grite de dolor. —¡¿Para quién coño trabajas?! —exclamo irritada. —¡No puedo decirlo! —le doy otra descarga y comienza a llorar. —Que débil —niego con la cabeza—. Dime para quien mierdas trabajas, hijo de puta —lo golpeo con fuerza. —Mateme...eso no importa —habla entre sufrimiento. Le doy una última descarga y en eso entra Marco junto a Anton. —Saquenle la información de para quien es que trabaja —le entrego el aparato a Marco y observo a Nathan retorciéndose de dolor—. Si en mínimo de una hora no ha dicho nada, quiero que lo desmiembren y se encarguen de sus restos —les ordeno. —Si, señora —dicen al unísono y salgo de ese lugar volviendo a la sala. Me siento en el sofá y relajo mi cuerpo. —¿Descubriste quién trabajó a tus espaldas? —oigo la voz de Dustin a mi lado. —Sí, como siempre —me encojo de hombros—. Está en el sótano siendo torturado por Marco y Anton —suspiro. —¿No has pensado en quién pudo haber sido la persona del paquete, poginet? —le observo fijamente. —Pudo haber sido mi padre, como Dedrik u Olivia —él asiente. —¿Por qué Olivia? —frunce el ceño—. Creo que el odio hacia ti fue por estar con Bruno pero él está muerto así que no tendría sentido —hace una mueca. —Error —sonrío—. Ella quería tener el puesto de Bruno, el cual tengo yo —hablo con superioridad—. Esa es razón suficiente para querer matarme y además, trabaja con mi tío así que tampoco dudo que lo haga con mi padre —explico rápidamente. —Tienes razón... —susurra—. Oye, te has vuelto demasiado buena dentro de este mundo, Bruno estaría orgulloso de todo lo que has logrado —sonríe. —Mi trabajo no se acabará hasta tener a mi padre muerto, ese es mi objetivo final...merece morir por todo lo que me ha hecho y es lo mínimo que puedo hacer para vengar la muerte de mi madre —ignoro lo que ha dicho de Bruno. —¿Cómo se llamaba tu madre? —Dayana —bajo mi mirada—. Era la mujer más hermosa de todas y una gran madre —sonrío. —Tú también eres una gran madre, poginet —niego. —A su lado soy un verdadero fracaso —mis labios forman una mueca—. Me encantaría que estuviese a mi lado para poder conocer a Benjamín —sonrío con tristeza. —Estoy seguro de que está muy orgullosa de la mujer en la que te convertiste —acaricia mi brazo. Permanezco unos segundos en silencio. —Extraño a Bruno... —susurro y Dustin sonríe. —Pues no eres la única, poginet. —Él antes de perder la consciencia me estaba diciendo algo pero no logró terminar la frase y eso no ha salido de mi cabeza —recuerdo con tristeza. Dustin estaba a punto de hablar pero su teléfono comienza a sonar y él responde. —Margaret, tranquila —habla Dustin con intranquilidad—. ¿Qué es lo que ha pasado? —sus ojos se abren con sorpresa y me observa asustado—. ¿Estás segura de lo que me acabas de decir? —hace una mueca—. ¿Pero llamaste a su teléfono? —suspira—. Enseguida estaré allí, Margaret —cuelga la llamada. —¿Qué sucedió? —cuestiono intrigada. —Lo que voy a decirte no es bueno, poginet... —murmura con miedo. —¿Les sucedió algo a los niños o Emily? —hace una mueca—. ¿Qué fue lo que sucedió, Dustin? —hablo inquieta. —Desaparecieron de la casa de Emily, los tres niños y ella... —niego repetidas veces con ganas de llorar—. El teléfono de Emily estaba tirado debajo del sofá, lo cual indica que no salió por voluntad propia y la puerta estaba rota —me sujeto el cabello con las manos. —¿Y la seguridad? —lo observo aturdida—. había más de diez hombres y se los llevaron —suspiro. —Los mataron o dejaron inconscientes —niego rápidamente. —Esto solo tiene un culpable —me levanto del sofá y camino con destino al sótano. Al llegar allí veo que los chicos tienen a Nathan totalmente ensangrentado y él está muy débil. —Quitense —aparto a los gorilas y con mi mano aprieto el cuello del traidor—. Quiero que me digas ya mismo quien mierda está detrás de todo esto —hablo entre dientes. —No pienso decirlo —tose y escupe sangre. —Si no lo hablas mataré a la familia que te queda viva —amenazo con fuego en los ojos. —Fueron los Petrov... —le sonrío y suelto su cuello con fuerza de forma que su cabeza se golpee fuertemente contra la pared. —Matenlo —les ordeno a Marco y Anton para luego salir de allí. Me siento en el sofá del despacho. —Mis niños no pueden haber sido secuestrados, esto no puede ser así —murmuro desesperada. —Vamos, poginet —le observo con lágrimas en los ojos. —¿A dónde? —frunzo el ceño. —A la casa de Emily, necesitamos ver si dejaron alguna pista o podemos encontrar algo —limpio mis lágrimas. || ... || Entramos a la casa de Emily, todo está hecho un desastre y en un lado de la casa veo a una señora mayor junto con Andrew. —¿Por qué Andrew si está aquí? —frunzo el ceño recordando que Dustin había dicho que los tres niños habían sido secuestrados. —Es que yo vine a buscar a mi nieto porque como el cumpleaños de mi hija es en una semana él quería hacerle un obsequio y yo le iba a ayudar para hacerlo —explica angustiada—. Cuando vine nuevamente a dejar a Andrew en la casa, estaba todo hecho un desastre y no había nadie —lágrimas caen por sus mejillas. —Tranquila, Margaret —Dustin acaricia la espalda de la mujer. —Papi, quiero a mi mami —el pequeño de seis años solloza. —Vamos a encontrarla, pequeño, lo prometo —Dustin se coloca a la altura de Andrew y lo abraza, mientras lo hace me observa con tristeza. Me volteo y camino hacia el sofá. Mi pie pisa algo blando y al bajar mi vista veo uno de los peluches favoritos de Benjamín, me agacho y lo tomo entre mis manos. —Mi pequeño... —llevo el peluche a mi pecho y cierro mis ojos dejando escapar mis lágrimas. Me siento en el sofá con la vista baja y pensando lo peor. —¿Margaret, podrías llevar a Andrew contigo?, me gustaría que se quedase junto a ti hasta que logremos solucionar esto —oigo como Dustin le habla a la señora. —Lo haré pero cualquier cosa que sepas de mi hija, no dudes en llamar —la voz de la señora se oye destrozada. —Debes encontrar a mami —habla el niño. —Prometo que lo haré, hijo —Dustin le habla con tranquilidad—. Quédate con tu abuela por este tiempo, ¿sí? —Sí, papá —susurra Andrew. Unos minutos después estamos solo Dustin y yo, él toma asiento a mi lado y lo que hago es ver el peluche de mi niño más pequeño. —Te prometo que los encontraremos, poginet... —susurra. —Son mis bebés... —sollozo—. Ellos no debían correr peligro y los secuestraron —hablo angustiada. —Van a volver a tu lado, eso tenlo por seguro —me abraza y suelto más lágrimas. Mi teléfono suena, lo saco de mi bolsillo y veo que es un mensaje de un número privado. "Espero que no seas tan idiota y hagas lo que te vaya a ordenar porque tus pequeños mocosos cobrarán las consecuencias " Debajo hay una fotografía adjuntada, la abro y mi teléfono cae al suelo. —Los tiene amordazados... —sollozo. Dustin toma mi teléfono y observa con atención. —Debemos llamar a alguien para que nos ayude, esto es más complicado que con Andrew —explica serio. —No debí de haber tomado el mando de nada, esto es mi culpa —hablo totalmente agobiada y observo la fotografía asustada.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Quiero ser tuya!!!

read
3.5K
bc

Un café para el Duque. (Saga familia Duque Libro 1)

read
15.8K
bc

Infelizmente Casados

read
3.7K
bc

Crónicas de una Ninfómana

read
17.5K
bc

Hermanastros +18

read
16.8K
bc

¡Serás mío querido hermanastro!

read
8.6K
bc

Bodas de Odio

read
5.6K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook