Pov Giokook:
- Bebé, levántate. - sentía que alguien daba besos en mí mejilla, pensé que era mí Noona y sonreí.
- Noona...aún tengo sueño. - susurre riendo por las cosquillas que me hacía.
- Soy tu omma, no soy tu Noona. - oí la risa de mamá y sentí mis mejillas arder.
¿Cómo pude equivocarme así? Qué vergüenza.
- Rápido, debes desayunar para ir al colegio. - me quite las sábanas de encima, frote mis ojos y me levanté.
- Estaré listo en un momento omma. - ella asintió y se fue de mí cuarto.
Tome mi uniforme, ropa interior y me metí al baño para poder alistarme.
Hoy vería a los gemelos, les voy a contar que besé a mí Noona, que fue lo mejor que me pasó en la vida.
- Mí primer beso. - susurré mirándome al espejo del baño, sonreí ampliamente y suspiré.
No puedo esperar más, ya quiero ser grande y salir con ella, besarla cuánto yo quiera y tenerla conmigo todo el día.
Me quite mí boxer, ya que duermo así nada más, y me metí a bañarme.
Lave todo mí cuerpo pero cuándo frote mí cosita, sentí algo extraño.
- Ah~... - solté mí cosita al oír ese sonido tan raro salir de mí boca y sentí mis mejillas arder.
¿Qué fue eso? Jamás había soltado un sonido así, mí cosita estaba algo extraña.
Había crecido un poco y eso era muy feo, porque se nota en mí pantalón.
Terminé de bañarme rápido, me vestí y peine mí cabello.
Le pedí a mamá que me lo dejara largo, mí flequillo llega a mis ojos y lo peino para un lado.
- ¡Kookie, ya llegué! - sonreí al oír la voz de mí Noona, salí del baño y tome mí mochila.
Salí de mí cuarto y baje las escaleras corriendo, mamá estaba hablando con mí Noona, le entregó dinero y luego me miró a mí.
- Debo irme Kookie lindo, te amo. Por favor portate bien. - mamá besó mí frente y tomó su bolso para irse.
- Sí mamá. - susurre sonriendo y se fue.
- Bien, hoy tenemos que hacer compras, así que después del colegio irás conmigo a comprar. - me informó mí Noona y sonreí.
Cómo hacen las parejas.
- ¡Si! - grité emocionado y corri hacia la cocina, me senté en una silla y comencé a comer.
Comí con una sonrisa enorme en el rostro, ahora también podía contarles a los chicos que iré con Noona de compras.
- Iré al baño, luego salimos para el colegio. - asentí y se fue hacia el baño.
Terminé de comer, lave los platos usados y los dejé en su lugar, me lave las manos y tome mí mochila para salir.
- ¿Estás lista? - dije mirando hacia el pasillo, oí la puerta abrirse y ella caminó hacia mí.
- Vamos Kookie. - dijo con una leve sonrisa y asentí.
- Vamos Noona. - dije sonriendo y ella tomó las llaves, salimos de casa y tomé su mano con cuidado.
- ¿No estás grande para ir tomado de mí mano? - preguntó con una sonrisa burlesca, fruncí mis labios y luego negué con la cabeza.
- Noona, yo creceré mucho más y tomaré tu mano siempre, ¿Entiendes? Siempre serás mí Noona. - dije mirándola a los ojos, ella sonrió y sacudió mí cabello.
- A veces eres tan dulce, te comería a besos. - dijo y mí corazón se acercó.
Continuamos el camino pero no salía de mí mente esa frase, te comería a besos...
Cómo quisiera que Noona me dé más besos en los labios, me encantaría eso.
- ¡Kookie, Kookie! - SyuMin venía corriendo de la mano de YoonAh, mire a Noona y ella me besó la mejilla antes de irse.
- ¿Cómo estás? - preguntó YoonAh con una sonrisa, sonreí ampliamente y suspiré.
- Muy enamorado, ayer bese a mí Noona en los labios. - dije con emoción.
Ambos se miraron y estallaron en carcajadas, alce mis cejas con sorpresa y frunci mí ceño.
- ¿De que se ríen? - dije sin entender, ellos dejaron de reír y me miraron con burla.
- Mientes. - dijeron al unísono, frunci más mí ceño y negué con la cabeza.
- Si es verdad, la bese en los labios y fue hermoso, vinimos tomados de la mano como novios. - dije feliz, ellos rieron y negaron con la cabeza.
- Te toma la mano porque es tu niñera, no porque son novios. - me dijo YoonAh, baje mí vista con tristeza y suspire.
- No saben nada. - dije molesto y me fui a hacer la fila para ingresar al salón.
Esos idiotas no saben nada, ¿Que pueden saber dos idiotas que fueron copiados? Ni si quiera tienen características únicas, son figuritas repetidas.
Mí Noona será mí novia, mía y solo mía.
- Solo será de Kookie. - susurre con una sonrisa, solo debo crecer un poco más.
(...)
Salí del colegio y al ver a mí Noona, corrí hacia ella.
- Noona. - dije con emoción, la abrace con fuerza y sonreí.
- Hola Kookie, ¿Estás listo para comprar? - asenti y tome su mano.
- Más que listo. - dije con una sonrisa, ignore a los gemelos Park y caminamos hacia la gran avenida.
Mamá nunca me deja salir solo, no suelo ir al supermercado.
Solo mamá hace las compras, lo único que veo siempre es mí colegio.
Estábamos llegando y mis ojos vieron una hermosa plaza, abrí mí boca con sorpresa y me detuve.
- ¿Que pasa Kookie? - preguntó ella y señale la plaza.
- ¿Podemos jugar un poco? Quiero subir a una hamaca. - dije mirándola con carita de perro, como me enseñó SyuMin.
- Está bien, pero solo un rato. - di un salto y tire de su mano para correr hacia la plaza de la esquina.
Solté su mano y corrí hacia las hamacas, subí a una y me impulse.
Cómo no sabía hacerlo bien, no logré moverme mucho.
- Te empujare. - dijo con una sonrisa y se posicionó detrás mío.
Empujó mí espalda y comencé a elevarme, la hamaca iba cada vez más rápido.
Reía al sentir el viento en mí cara, ella se alejó y me observó desde un costado.
- ¡Sonríe! - dijo riendo y tomó una foto mía.
Tomando fotos de su esposo, que linda es.
- ¿Siempre vienes a hacer jugar a tu hermanito? - mire mal al chico que se paró junto a ella, le sonreía haciéndose el lindo.
- No es mí hermanito, aléjate por favor. - pidió ella alejándose y detuve mí hamaca de a poco.
- ¿Que pasa? ¿Te pongo nerviosa,bonita? - ese idiota la tomó de la cintura y salte de mí hamaca.
- ¡Aléjate! - grite yendo hacia ellos, el idiota me miró y sonrió ampliamente.
- ¿Serás un héroe? Enano. - dijo mirándome con burla.
- Déjala o juro que te romperé todos los dientes. - dije furioso, él abrió sus ojos con sorpresa y la dejó.
- A ver, hazlo. - me empujó del pecho y di dos pasos hacia atrás, fue muy fuerte.
- Dejalo, es solo un niño. - dijo Rya haciendo que él me miré con burla.
- Tienes razón, preciosa. Es solo un niño. - me miró de arriba a abajo y se fue.
- ¿Estás bien, Kookie? - preguntó acercándose y me aleje.
- ¡No soy un niño! - grite molesto, mis ojos se llenaron de lágrimas y salí corriendo.
¿Por qué Noona no me ve como un chico grande?