—Se supone que el viaje con Renata tenía que ponerte de mejor humor —exclamó, esperando que su hermano le dijera algo, algún comentario sarcástico y de humor n***o que él solía hacer en esas situaciones. Sin embargo, no lo hizo, y tampoco iba a preguntarle lo que le pasaba; era Austin, él jamás decía lo que sentía y siempre se tragaba todos sus sentimientos, lo cual no era raro, pero que esos sentimientos lo afectaran era lo preocupante. Era muy bueno para disimular, pero esta vez no era así. —Estoy bien, tal vez un poco cansado por el viaje. —Se encogió de hombros restándole importancia. Sofía sabía que no era así, pero asintió. —No sé por qué siento que Renata tiene que ver con que estés así. ¿Acaso terminaron? —Austin negó. Conocía a Sofía; no lo dejaría en paz hasta que le dijera q

