Empezar de nuevo

1313 Words
—¿Por qué carajo invitaste a Brad y Max? —preguntó Owen, serio, mientras observaban cómo Samuel se desplomaba en una de las sillas, usando otra como reposapiés. Ya había llegado a su límite, y ni siquiera era medianoche. Tara, con los brazos cruzados, lo miró de soslayo. —¿A qué le temes, Owen? —preguntó con una sonrisa encantadora. El pasado parecía estar al acecho. Austin, el azabache, se acercó a la mesa donde estaba sentada Renata, y debido a la música ruidosa, tuvo que sentarse muy cerca de ella. —Hola, Renata —dijo Austin, su tono era tranquilo, pero algo en su mirada parecía inquieto—. Qué sorpresa verte aquí. Renata esbozó una sonrisa tensa y lo saludó con un movimiento de cabeza. —Sí, una sorpresa. Curiosamente, no mencionaste que tenías novia la última vez que hablamos... cuando me invitaste a salir —respondió, su tono cargado de ironía. Austin la miró con una mezcla de culpa y diversión. Claramente no esperaba que Renata lo confrontara de esa manera. —Lo siento, eso tiene una explicación... —empezó a decir, pero Renata levantó una mano, cortándolo. —No, no te preocupes, no hace falta —respondió ella con frialdad controlada—. No me interesa lo suficiente para que tenga una explicación. Además, preferiría que nuestra interacción se limite a ser simplemente el novio de la mejor amiga de mi novio. Austin la observó con sorpresa. Esa no era la respuesta que esperaba. Por un momento, pensó que Renata estaría molesta, tal vez un poco herida, pero la indiferencia y seguridad en su respuesta lo desconcertó. —Renata, yo... —comenzó, pero ella no le dio tiempo de terminar. —De verdad, no tienes que disculparte —insistió, ahora más suave pero manteniendo el control—. Al fin y al cabo, solo somos conocidos por nuestros trabajos y las personas que tenemos en común, ¿no? —Renata le sonrió con cortesía, dejando claro que no pretendía entrar en ningún conflicto. —¿Por qué no empezamos de nuevo? —Austin trató de aligerar la situación y Renata lo sopesó por un momento. No creyó que debería tomarse personal lo que pasó entre los dos, por lo que empezar de nuevo era una buena forma de dejar todo atrás—. Hola, soy Austin Blake. —El azabache levantó la mano como saludo y Renata titubeó antes de regresarle el saludo y sonreír genuinamente. —Renata Corbin —Se dio cuenta que aun como la primera, en su segunda presentación había tenido el mismo impacto, Austin era muy atractivo y era lógico que una persona como él estuviera con Tara, quien era una super modelo. Austin se quedó mirándola, aún más intrigado por ella. Desde el principio, había sentido algo diferente con Renata, y ahora esa sensación se intensificaba. No solo era hermosa, sino también fuerte, segura y claramente muy diferente a las mujeres que solían rodearlo. La ironía de la situación no pasó desapercibida para él: Owen, un tipo que consideraba superficial y que no podía apreciar a una mujer como Renata, era quien la tenía a su lado. —Owen es afortunado de estar contigo —murmuró Austin, sus palabras cargadas de más significado del que él había planeado. Renata lo miró por un momento, tratando de descifrar si había un subtexto en ese comentario. Decidió no darle más vueltas. No valía la pena. —Disfruta de la noche, Austin —dijo antes de regresar con Owen y Tara, quienes seguían riendo juntos como si no hubiera más preocupaciones en el mundo. Cuando se reunió con ellos, Owen ni siquiera notó que había estado hablando con Austin. Renata miró a su alrededor, preguntándose si esa noche cambiaría algo en la dinámica entre todos ellos. Aunque Austin había despertado una curiosidad en ella, ahora sabía que lo mejor era mantenerlo a distancia. Sin embargo, en el fondo, una pregunta persistía: ¿Por qué se había sentido molesta al descubrir que Austin tenía novia, si en teoría no le interesaba? —Renata. —Austin la siguió y Renata no supo como reaccionar a eso. —¿Ustedes se conocen? —Tara preguntó. —No es lo que piensas… —Renata dijo de inmediato ante la posibilidad de que Tara pensar algo que no era. Pero a contrario de su reacción, Tara sonrió. —Descuida… Austin y yo tenemos una relación muy particular. —Tara dijo esto y miró a Owen con una gran sonrisa. Aunque a Renata le pareció curioso lo que dijo, no preguntó a que se refería por que ciertamente a Tara solo la había visto unas pocas veces—. Pero dime Austin, ¿de donde conoces a Renata? —Soy su fotógrafo. —Austin dijo sin importancia y Owen quien miraba todo en silencio no pudo quitarle los ojos a Austin, al igual que a él, el novio de su amiga no le agradaba mucho. —Austin es fotógrafo, así que le toma fotos a cualquier cosa —Coincidió Tara, acercándose junto a Owen y los chicos, excepto Samuel, que seguía dormido en una esquina. Tara ya había pedido transporte para él. —Owen había hablado mucho de ti, pero jamás creí que se tratara de ti —añadió Austin con una sonrisa socarrona, mientras abrazaba a su novia por la cintura. Owen, sin embargo, no estaba en el mejor ánimo. Tomó asiento y tiró suavemente de la mano de Renata para que ella se sentara en sus piernas. Austin los miraba con curiosidad, mientras Owen lo observaba serio. Aún no sabía por qué Austin le caía mal, pero así era. Renata sonrió ante el gesto de Owen, poco común en él, lo que le gustó. —Bueno, ya que todos sabemos quiénes somos, deberíamos ver la presentación de Lucas —propuso Max, sentado junto a Tara. El último amigo faltante, Lucas, estaba en camerinos, preparándose para debutar como DJ. Era él la razón por la que Tara había reunido a todos los amigos de la universidad. A Owen no le agradaba mucho la idea, pero no tenía nada de qué preocuparse. Tara ya había hablado con Brad y Max sobre cómo Marshall, el antiguo compañero, había cambiado su vida. No querían que Renata descubriera la verdad. Los presentes alzaron sus copas antes de dirigir su atención al escenario, donde Lucas comenzaba su presentación. Tara tomó de la mano a Austin y lo llevó a la pista de baile. El baile fue candente, donde Tara no desaprovechaba oportunidad para restregar su cuerpo contra el de Austin. Renata los observaba desde su lugar, notando lo libres y despreocupados que se movían, disfrutando el momento. No se veía haciendo eso con Owen. Lo miró de reojo mientras él charlaba con Brad. Los ojos de Austin encontraron a Renata, como si la llamaran. Ella, sintiendo la mirada sobre sí, alzó el rostro, encontrándose con el fotógrafo, quien tocaba con osadía a su novia, como si quisiera seducirla a través de la escena. Renata se quedó pasmada, observando cada movimiento, y apretó ligeramente sus piernas cuando un cosquilleo inesperado comenzó a recorrer su cuerpo. ¿Qué le estaba pasando? Nunca antes había sentido algo así, pero en ese momento lo estaba dudando. Austin sonrió, complacido al ver que estaba causando algo en Renata. No sabía qué lo había atraído de ella, si su timidez o esa dulce expresión que parecía no romper un plato. Sin embargo, no podía evitar imaginarse cómo sería tenerla bajo él. Tara, aunque no lo decía, notaba la atención de su novio hacia Renata. Esa idea solo despertaba en ella pensamientos más osados, llenos de posibilidades. Poco después, Tara llamó a Owen para hablar en privado, mientras Max y Brad se unían a unas chicas atractivas en la pista de baile. Renata y Austin se quedaron nuevamente solos en la mesa.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD