8

1839 Words
Buenos días estrellitas, la tierra les dice Hola. Jajaja… imagínense el diálogo en inglés jajaja Les dejo mi capítulo de hoy y gracias por leerme que sus amados corazones son hermosos y yo los amo por eso. Gracias por leerme y darle oportunidad a mi creatividad en tu vida, gracias. Feliz Lectura… —Vamos a pasear. —¿A pasear? Asiente antes de buscar en mi maleta un cambio que pueda servir para lo que planea para esta tarde. Han pasado cinco días desde que sucedió ese momento horrendo qué marcó algo diferente en mi relación con Hades, algo nuevo afloró en los dos algo que no creí que fuera posible, sucedió. Tengo a alguien que no es el tempano sin corazón que conocí el primer día que lo conocí, este es más atento y dulce. El segundo día de este trato lo confronte y pedí explicación y su respuesta fue que la gente que le importa no tiene el mal trato que le da a los demás. —Vamos a ir por un poco de chocolate caliente. —¿A dónde si se puede saber? Sonríe antes de ver algo que tenía bien guardado en mi maleta y que ya desenterró. —¡Deja eso!—me levanto para intentar quitárselo pero es más rápido que yo y se safa de arrebatarle el conjunto de tela negra—. ¡Hades! —¿Me dejarías verte con él puesto? —Hades… —Por favor. —Eres un idiota. —Dime algo que no me hayan dicho—quiero matarlo. —Si te mato aquí y te llevo al bosque… ¿Hay probabilidad de que te coma un animal? —No… según yo no hay animales carroñeros en la zona. Que mala suerte tengo, de verdad que el universo me odia. —¡Sólo pontelo!—niego despacio. —No creo porque no ganó nada—tomo un pantalón y varios calentones para poder salir al clima que hay afuera del calefactor que me tiene en ropa cómoda de verano—. Así que olvídalo. Tomo también una bufanda y unas cuantas sudaderas para llevarlas a la cama y ver cuál dejaré arriba para cubrirme. —Te lo pones y te cuento porque tengo tantas botellas de vino en mi bodega. —Por el vino deduzco que te ibas a casar—parpadea varias veces sorprendido de eso—. Y por el tempano de hielo que conocí seguramente la dejaste por alguien mejor o que se adecuará a tus órdenes. Parece que dije algo que activa al tempano que conozco y arroja el babydoll a la cama. Su expresión vuelve a ser la fría de siempre. —¿Hades? —Yo no la dejé, ella me puso el cuerno—abro la boca despacio con sorpresa, no esperé que fuera por eso—. Y no te molestes en cambiarte, iré solo. —Hades lo lamento… —Con eso no solucionas nada. Sale de mi habitación y azota la puerta al salir, bajo la cabeza triste. Cómo echar a perder cinco días de buen trato en cinco segundos, bravo Bryce. /// Lo espere toda la tarde y nunca llegó, también lo esperé hasta casi las dos de la mañana y es donde me hice que no llegaría. Me fui a dormir y al despertar me di cuenta de que no llego ni a dormir. Ladeó los labios antes de irme a hacer un desayuno. Mi teléfono suena y voy a contestar porque puede ser Emilia que quiere tomar una de mis blusas para no sé qué diablos. —Si tomas mis playeras de Jurassic World tendremos problemas, Ema. —No soy Ema, mio amore. —Harry. No debí contestar. —El mismo, amore. —No… no… —¿No te alegras de escucharme? —No. El microondas suena diciéndome que mi burrito de chocolate ya está listo. —Fui a buscarte—dice ignorando lo que respondí—. Necesitamos hablar, Bryce. —No quiero hablar contigo. —Amore, sé que lo que hice estuvo mal—un temblor sacude mi cuerpo—. Y ya pague por eso, cinco años… amor, quiero verte. —Harry yo no… —Te prometí casarnos, ¿No es así?—trago más grueso—. Hagamos eso, formemos la familia que queríamos, en prisión terminé la universidad y soy médico del Royal. Opino lo mismo… La tercera es la vencida!!!!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD