Lo inevitable (2da.Parte)

2786 Words

La misma noche Francia, Oradour-sur-Glane Bruno Mi madre era una esposa devota, obediente a los ojos del mundo, pero en su interior era un ajedrecista que jamás movía una pieza sin un propósito claro. Nunca alzaba la voz contra mi padre cuando él se hundía en esos días oscuros, cargados de amargura. En lugar de eso, aguardaba en las sombras, midiendo cada uno de sus silencios, esperando el momento justo para inclinar la balanza a su favor. Siempre me repetía lo mismo, como un eco inquebrantable: “Recuerda, Bruno, el hombre es preso de sus emociones. Aprende a dominarlas o ellas te devorarán vivo.” Cuando era niño, creía que esas palabras no eran más que un escudo para evitar enfrentamientos con mi padre. Pensaba que el dominio de las emociones era solo una forma elegante de rendirse.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD