El mismo día Francia, Oradour-sur-Glane Zahara Quizás es un defecto o una exageración del ser humano ver una amenaza donde aparentemente no existe, pero no es simple desconfianza, s un instinto primitivo, una manera de creer que aún podemos dominar el caos, de aferrarnos a una ilusión de control. Detestamos sentirnos indefensos, como un ave atrapada en una jaula demasiado pequeña, con las alas listas para el vuelo, pero sin cielo. Entonces la frustración arde marcando nuestra impotencia. Nos convertimos en presas de nuestra propia mente, cazadores de peligros imaginarios, porque lo peor no es el golpe inesperado, sino ese vacío en el estómago que nos devora mientras esperamos que algo nos quiebre. Y eso es una tortura eterna, como tal preferimos estar alerta, prevenir antes que lament

